–Claro, ¿sabes porque ella está tan tranquila y repite que son jóvenes y que hay que dejarlos que decidan? No me molesté en preguntarle por qué a mamá. Desde que Fernando y su mamá se fueron estuvo echando pestes de como vinieron tan tranquilos a la casa a tratar un tema tan delicado y bla-bla-bla. Yo no estaba mejor. Al contrario, me moría de miedo. Por me parecía una quimera el recuerdo de haber tenido relaciones con Fernando, y el solo hecho de llevar a alguien dentro de mí me llenaba de terror. –Porque ella es la mamá del varón. Y siempre los varones salen bien librados, siguen sus vidas como si nada mientras la mujer no puede ocultar un vientre abultado. Puede ser que mamá tuviera razón. La señora Paula no se veía feliz pero tampoco tan atemorizada por el futuro como nosotras.

