Las madres

2260 Palabras

Mamá se puso las manos en la boca. Ambas. Sus ojos se llenaron de lágrimas y tal y como le pasó a Fernando, su boca se trabó, todas las palabras quedaron ahí atascadas, en su garganta. Y sus ojos, su mirada de incredulidad me dolían en el alma. La culpa es el peor de los sentimientos. –Perdóname, mamá. –Yo no dejaba de llorar, la había sentado en el mueble de la sala y le conté todo lo que pasó el día de la fiesta y que había quedado embarazada a partir de ese momento, obviando por supuesto, los siguientes encuentros amorosos con Fernando. –Es que…no...tu...¿por qué? –Yo...no pensaba, mamá . –Ema, Ema, no, tu, no eres así, tu... –Trató de tocarme la cara pero no llegó la mano, más bien la retiró como si no me pudiera tocar. Quien? ¿Quién? ¿cómo, Ema? –Ya te lo dije, mamá, no s

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