NARRADOR. . . Sabía que estaba jodida. Nunca se imaginó que los salvajes se atreverían a entrar en el territorio, y ahora estaban allí, frente a ella. Se había confiado demasiado al venir sola. El salvaje frente a ella dio un par de pasos en su dirección, haciendo que retrocediera y golpeara su espalda contra la pared. Tenía que pensar algo, y tenía que hacerlo ya. -Sabes, me pidieron que te llevara viva -hizo una pausa para mostrar su sonrisa maliciosa. -Pero no me dijeron que no podía divertirme contigo. Se acercó, acortando la distancia entre ellos. Alexia se sorprendió, para ser un salvaje se comportaba de manera muy civilizada. Tragó en seco, manteniendo la calma. -¿Quién te envió? -su voz sonó estrangulada. El tipo se rió, negando con la cabeza. -Ella dijo que dirí

