#18 + RECUERDOS PERDIDOS, RECUERDOS RECUPERADOS+

2569 Palabras
#18 + RECUERDOS PERDIDOS, RECUERDOS RECUPERADOS+ Aún podía recordar sus ojos, su mirada profunda e incluso el olor de su perfume. Todo era tan confuso, el encuentro repentino que había tenido con él la tarde de ayer me había dejado muy mal. Luciano... Él era el padre de Rocío y Reno, pero sentía como que había algo más, la manera en que me había visto y que me preguntó si lo podía recordar me hizo sentir incómoda y despertó un sentimiento extraño. No recordaba mucho de él, cuando Reno y yo éramos novios lo había tratado muy poco, no recuerdo haber tenido una charla lo suficientemente cercana para que hablara de esa manera. Tampoco entiendo por qué al verlo de inmediato lo llamé por su nombre, todo era completamente raro. Mis pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido de los cubiertos al chocar contra el plato, se trataba de papá quien había recibido una llamada y eso lo puso enojado. —No le tomes importancia ya sabes que tu padre se pone así con los asuntos de su trabajo pero... ¿Bambi cielo estás bien? —pregunto mi madre tocandome la frente con la palma de su mano, como si temiera que estuviera enferma. —Estoy bien mamá. —¿Segura?... —Si mamá, estoy completamente segura. —Es que desde ayer que nos pediste que fuéramos del club tan repentinamente, estás muy rara y eso me tiene preocupada. —Mamá no es nada, son solo mis cambios de humor. Mi respuesta pareció dejarla tranquila ya que ella asintió y siguió desayunando. Minutos más tarde papá me había dejado en la preparatoria, al parecer seguía enojado conmigo o simplemente estaba demasiado estresado por su trabajo. Entre a mi primera clase donde Charlie me preguntó por lo del beso con Aslan, seguramente no se aguantó la curiosidad durante todo el día de ayer. Le conté todo, lo que sentí con el beso e incluso que terminé huyendo para evitar que él se arrepintiera. En mi primera y segunda clase no logro cruzarme con Aslan en ningún momento, seguramente me está evitando por lo beso, seguramente se arrepiente o quizás no fue lo suficientemente importante para él como lo fue para mí. Llego al taller de fotografía y al entrar al primero que veo es a Aslan quien se encuentra en su pupitre buscando algo de entre sus libros, nuestras miradas se cruzan y en ese momento avanzo hacia él decidida a pregúntale porque me está evitando y también sobre el beso que nos dimos en el baño. Mi camino se ve interrumpido por alguien, al levantar la vista me doy cuenta de que se trata del novio de Rocío, Tadeo; el chico del perfume asqueroso. —Hola Bambú chismosita, que tal tu día hasta hora. —¿Qué...? —Ayer te ví mientras nos mirabas en secreto, —se inclina para susurrarme— creo que eso fue muy perverso de tu parte. Al decir eso retrocedo de inmediato y siento como mi cara se tiñe de rojo debido a la vergüenza de recordar lo que ví ayer. —No se a que te refieres —finjo demencia y él solo sonríe. Iba a decir algo más pero el profesor entra y les pide a todos que tomen su lugar, cosa que agradezco en lo más profundo. El tal Tadeo toma su lugar y yo hago lo mismo, sin apartar la mirada de Aslan quien hasta ahora no se ha dignado a mirarme. La clase comienza y lo primero que hace el profesor es explicarnos todo sobre y collage fotografía de la naturaleza. «—La clase es demasiado aburrida para mí gusto —dice Luz, apareció frente a mi y tomando asiento a mi lado» —Cállate —susurro muy despacio para que nadie pueda escucharme. «—Solo digo que es aburrido, aunque quizás por eso mismo estás aquí y por eso mismo Aslan te ha estado evitando. » —¿Qué...? —exclamo y ella me señala. «—Últimamente te has convertido en una persona aburrida y creo que por eso Aslan huye de ti.» Su respuesta me indigna y terminó con gritándole. —¡Yo no soy aburrida y no es por eso que Aslan huye de mí! —le aclaro de forma enojada y entonces ella sonríe y hace una seña con su dedo de que estoy loca. Hasta eso momento soy consiente de lo que acaba de pasar, que nuevamente estoy actuando frente a todos como una loca. —Señorita Reynolds a nosotros no nos interesa si es aburrida o si el señor Leví huye de usted ok. —dice el profesor señalandome y acto seguido los abucheos de mis compañeros se hacen presentes— Por favor guarden silencio y si ya acabo de aclarar el tema que la tenía tan preocupada, entonces puedo continuar con mi clase ¿Cierto?. No soy capaz de responder y solo asiento para después esconder mi cara entre mis brazos y mi pupitre. —Ok ya que tengo nuevamente la atención de la clase les informo que este fin de semana haremos un viaje escolar a la playa. —hace una pausa y la clase estalla en aplausos y gritos de felicidad— Jamás dije que el viaje era para divertirse sino para trabajar muy duro y sacar el proyecto de el mejor álbum de fotos de la clase. Álbum que será enviado a un colega muy famoso que suele exponer fotografías en sus galerías por todo el mundo, si algunas fotografías del álbum sale ganadora en el concurso entonces serán expuestas en su próximo exposición en Nueva York ah sí que póngale muchas ganas a su álbum y quizás el ganador pueda estar aquí vale. Todo decimos que sí, pero incluso el más emocionado es Aslan, quien sin darse cuenta sonríe como un niño. Ese gesto también me hace sonreír. La clase termina y no soy capaz de alcanzar a Aslan, él sale primero a toda prisa y después lo hago yo intentado seguirle el paso pero es inútil. Al girar al pasillo no veo que alguien viene corriendo hacia mí y ambos chocamos, la primera en caer al suelo soy yo y acto seguido un dolor fuerte en mi cabeza me invade. —¡Cuidado! Escucho detrás de mí mientras estoy apunto de perder el equilibrio, pero él logra sostenerme y evita mi caída. —Cielo te he dicho que no cruzaras por ahí porque se acaba de derramar el aceite, podrías haberte caído —me reprende y yo niego con la cabeza. —Pero no me caí amorcito, así que tranquilo. —voy hasta donde él y le rodeo el cuello con mis manos para después llenarlo de besos en las mejillas. —Me muero si te pasa algo, sabes que te amo demasiado y no quiero que te pase nada. —Lo sé amorcito —respondo dándole un beso en los labios—. Ahora más que nunca de que me amas y lo demostraste al comprarme este lugar, nuestro nidito de amor cariño. —Si mi cielo, es nuestro y aquí nadie nos va a separar, aquí estaremos juntos sin tener que rendirle cuentas a nadie. Bambi te amo demasiado. —Y yo a ti. Abros los ojos mientras escucho más de una voz preguntándome si estoy bien, la cabeza sigue doliendome y al ver a Charlie frente a mí, me doy cuenta que acabo de tener un recuerdo del tiempo que olvidé. —¿Barbie estás bien? —pregunta preocupado— Barbie por favor dime si estás bien o si el golpe fue muy grave que no logras reconocerme. Me quito las manos de la cabeza y veo como me encuentro en el piso del pasillo y más de un alumno se encuentra a nuestro alrededor mirando toda la escena. —Charlie estoy bien —justo al decir eso el chico suspira de alivio—. Ayúdame a levantarme. —Claro Barbie, quieres ir a la enfermería. Niego con la cabeza mientras me pongo de pie y camino agarrada de Charlie. Los recuerdos permanecen en mi mente tan latentes como si ese momento acabará de pasar; ¿Quien era ese hombre que no había podido verle la cara? ¿Por qué le había dicho que lo quería? ¿Y que era ese lugar para mí?... Tenía cientos de preguntas y solo una forma de averiguarlo, y tenía que hacerlo ya. —Charlie tengo que irme —le dije soltándome de su agarre. —¿Qué?... ¿Te sientes mal y por eso quieres irte?... ¿Es grave?... —No solo tengo que irme, por favor no hagas más preguntas. Charlie no hizo más preguntas solo me acompañó a tomar un taxi y antes de subir me pidió que me cuidará y que le avisará si algo malo pasaba. Recordaba la dirección perfectamente, el conductor me llevo hasta allá. Se trataba de apartamento en un edificio exclusivo, era altamente caro. Entre al edificio y justo al entrar el portero me recibió y me dió un sobre, no dijo nada solo de fue y desapareció, abrí el sobre y justo allí se encontraba la llave del apartamento. Todo era demasiado extraño, todo me resultaba tan familiar e incómodo. Llegué hasta el apartamento, no pude resistirme y terminé abriendo la puerta apresar de que Luz se apareció y me advirtió que no lo hiciera y que solo me diera la vuelta. Al ignorarla ella desapareció y al entrar hubiera preferido hacerle caso y no haberlo hecho. Lo que encontré hubiera deseado no haberlo visto. —Es... Es... —tome la primer fotografía que estaba en el mueble frente a la puerta y debido a la impresión de me resbaló de las manos. Seguí avanzado creyendo que quizás la fotografía no era cierta pero al llegar a la sala ví otras fotografías que me dejaron en shock. Era Luciano. En todas las fotografías de la casa estaba Luciano y yo; ambos sonreímos, nos abrazabamos incluso en algunas nos besábamos. —No puedo ser, no puede ser cierto, no. No quería creer lo que mis ojos veían, pero al recordar nuevamente haber estado con él y ahora sí poder verle el rostro me dejó en claro todo. Luciano y yo éramos amantes, ambos habíamos sido amantes. —Bambi... Esa voz hace que salga de mi trance y al darme la vuelta me encuentro con Luciano quien al verlo a los ojos sonríe y corre hacia mí a abrazarme. No me da tiempo de rechazarlo ya que es más rápido que yo. —Cielo, sabía que acordarías y volverías a mi, lo sabía amor, lo sabía. —me da algunos besos en la mejilla y entonces reaccionó empujándolo lejos de mi. —Aléjate de mí. —Bambi que sucede, porque me dices eso. ¿Acaso no has recordado todo sobre nosotros?... —No, esto no es real. Retrocedo y me llevo las manos a la cabeza mientras las lágrimas corren por mis mejillas. Luciano intenta acercarse nuevamente pero está vez lo dejo que me toque y salgo corriendo de la había. —¡Bambi espera! Escucho sus gritos detrás de mí pero logro escapar de él y de esa maldita pesadilla que acabo de vivir y que hubiera preferido no hacerlo. ???? Las cosas en lugar de mejorar cada día empeoran, los recuerdos con Luciano han regresado. Haber sido su amante duele y hubiera preferido seguir con esa amnesia para no recordar nada más. Aún no entiendo cómo pude haber llegado hasta ese momento, Luciano era el padre de Reno y ese momento en que me hice su amante yo estaba saliendo con su hijo; ¿En verdad era tan desgraciada?... ¿En verdad no me importaban los sentimientos de los demás?. ¿Por qué? ¿Por qué lo hice? ¿Por qué no podía recordar todo?. No le dije a nadie de lo que había recordado, prefería que se mantuviera así. Ahora era yo quien evitaba cruzarse con Aslan, también evitaba a Rocío y a Reno, cuando los miraba me preguntaba si quizás ellos alguna vez supieron lo que hice. Quizás por eso ambos se portaban así conmigo, quizás yo merecía todo lo que ellos hicieron y lo que aún hacían, ese era mi castigo y debía soportarlo. Los ensayos de la obra de teatro se retomaron, allí tuve que convivir nuevamente con Aslan, con Reno y Rocío, el ambiente cada vez se ponía más tenso y yo estuve en más de una ocasión de explotar. Por otro lado la novedad de la semana era el rompimiento de Rinma y Aslan, ambos habían terminado por razones desconocidas y era la comidilla de todos. «—Como vas con los recuerdos recuperados Bambi » —Mal, voy mal Luz. Hubiera preferido no enterarme de nada y los recuerdos me van a destrozar prefiero no recuperarlos, ya no quiero. «—Se que puede ser duro, pero tienes que recordarlo todo y también debes de ser conciente que se te acaba el tiempo y aún no logras nada. » —También se eso Luz, se que el tiempo se acaba así que no me presiones. «—Yo solo... » —Basta, solo desaparece Luz. Solo desaparece. Al decir eso ella desapareció. Salí del baño y me apresuré para llegar a tiempo a la clase de inglés pero antes de cruzar el pasillo alguien me tomó del brazo y me jalo para ocultarnos detrás de unos murales. Me solté de mala gana y al levantar la mirada me encontré con Luciano. —¿Que haces aquí? —dije nerviosa. —Vine para hablar contigo cielo, quise darte unos días para pensar pero ya no puedo más Bambi. Te amo y voy a luchar por nuestro amor, haré que me recuerdes perfectamente y estemos juntos. —él intenta tocarme pero lo empujo. —No, no voy a estar contigo y no quiero Luciano. No sé que fue lo que pasó para que estuviera contigo pero no te quiero y quiero que te mantengas lejos de mí. —Por supuesto que me quieres Bambi, muchas veces me lo dijiste. Se que estás confundida y asustada pero nadie nos va a separar de nuevo, nadie. Luciano intenta abrazarme y yo por más que me resisto no puedo alejarlo de mí. —Luciano suéltame, suéltame. —Nadie nos va a separar Bambi, nadie. —insiste y me abraza con más fuerza. —Luciano basta —hago uso de toda mi fuerza y lo separó de mi—. Por Dios Luciano tienes a tu familia, a tu esposa, a sus hijos, ¿Que no te importan?... Esto se acabó y nunca debió de pasar porque fue un error así que te pido que te alejes de mi. —No Bambi, no voy alejarme cuando tú me insististe tanto de que estuviéramos juntos. No te preocupes por mi familia, no les importo a ellos y yo a divorciarme de mi esposa así estaremos juntos más pronto de lo que crees. —¿Qué...? ¿Vas a divorciarte por mi culpa?... Me quedo en shock al escuchar eso y antes de que diga algo más me doy la vuelta y salgo de los murales, justo en ese momento y estoy apunto de caer al ver a Tadeo frente a mí con los brazos cruzados y una sonrisa burlona en la cara. —Wow Bambi, wow...
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