#7 LA CHICA VERGÜENZA
Pensé que lo había logrado, una parte de mí lo celebró por dentro mi supuesta victoria. Pero al abrir los ojos y al separar mis labios de los de Reno todo se vino abajo.
Él tenía una sonrisa de burla en la cara y me señaló su celular para después abrir la puerta y dejar pasar a todos los integrantes del equipo de básquet y otros más.
—Ven, he ganado y ahora por favor cumplan —Reno les sonrió y les extendió la mano. Entonces todos comenzaron a dejar billetes en su mano.
—¿Reno que está pasando? —pregunté un poco confundida.
—He apostado que tú me besarías en menos de 5 minutos, todos dijeron que no lo harías y yo dije que sí ya que aún me quieres. —Él se burló de mí y me mostró los billetes —Gracias por esto Bambi.
Todos los chicos comenzaron a elogiarlo como si fuera un rey, Reno me había visto la cara de estúpida y yo caí perfectamente.
—¡Eres un estúpido! —le grité muy enojada, quise golpearlo pero Reno se hizo a un lado.
—Y tu una ridícula, vámonos chicos dejemos a la ridícula —salió de la habitación y sus compañeros los siguieron.
—Vamos sonríe a la cámara chica vergüenza —el idiota de Mario puso la cámara frente a mi cara —¡Por Dios! Esto ésto es oro para la sociedad, la gran Bambi Reynolds siendo humillada y pisoteada frente a todos.
—¡Basta Mario! —aparte la cámara pero él seguía grabando. —¡He dicho que basta!.
—También dije eso ¿lo recuerdas? —él cerró la cámara y dejo de grabar —No queda nada de la Bambi que yo conocí y como todos, también me uno a la venganza contra Bambi la perra más perra de todas.
Mario abrió la puerta y se fue, era verdad y también lo merecía. Mario también había sido uno de mis víctimas y era lógico que también quisiera vengarse de mi y en cuanto a Reno; él me las pagaría por haberme hecho semejante cosa frente a todos.
Aún no podía creer que yo cayera en sus redes después de conocerlo perfectamente, aún no lo entendía.
«Por supuesto que lo sabías, además te lo advertí Bambi»
«Te dije que se quería burlar de ti, te lo dije y me ignoraste»
Luz se apareció de repente frente a mi como ya se le había hecho costumbre.
—Bien lo hice, pero tenías y que advertirme más —la miré y ella me miró ahora enfadada —. Ahora seré la chica vergüenza ¿contenta?.
«Mas o menos, pero ahora hay que irnos que ya me harté de todo»
—Claro, es cierto. Debo ser buena, debo ser buena, debo ser buena, debo ser buena, debo ser buena, debo ser buena.
«¿Porqué repites tantas veces eso?»
—Para hacerle creer a mi mente que puedo hacerlo, por el momento cállate y desaparece que no quiero verte mi mucho menos escucharte.
Al decir eso no la vi más y tampoco la escuché, eso era un alivio para mí ya que se había vuelto algo molesto escúchala a todas horas.
Salí del salón y al momento de poner un pie en el pasillo las burlas se hicieron presentes, el estúpido de Reno ya había publicado el vídeo en la web del instituto y estaba segura que toda la escuela se había enterado de mi vergüenza
Seguí caminando más de prisa, lo único que quería era salir e irme. Huir de esa situación.
—¡Barbie! ¡Barbie!.
Escuché la voz de Charlie que se acercaba y al darme la vuelta lo encontré frente a mi.
—Oye estas bien, acabo de ver el vídeo y... —no lo deje terminar y le tapé la boca con mi mano.
—Charlie hoy no, hoy no. Lo único que quiero es irme ok.
—Va entonces te acompaño.
Nadie dijo nada en todo el camino, permanecimos en silencio hasta que llegamos a casa.
Me despedí de Charlie y entra a mi casa, la cual estaba en completo silencio. No estaban mis padres, la única que estaba era Laura la chica del servicio.
—Hola señorita ¿Quiere comer algo?.
—No Laura, voy a subir a mi habitación y dormiré un poco así que por favor no quiero que me molesten.
—Claro señorita.
Subí a mi habitación, me cambié de ropa y me acosté en la cama tratando de olvidar el día de mierda que había vivido.
?????
MARTES DÍA 24
No tengo muchas ganas de levantarme, incluso siendo más cansancio de lo normal, podría seguir durmiendo pero el sonido de la alarma me invita a levantarme.
Con demasiado dificultad lo hago, el cansancio está por vencerme pero apresuró mi paso al baño y termino oprimiendo el botón de la regadera equivocado. El agua fría se desliza por mi cuerpo y al instante doy un grito mega infernal que estoy segura que llegó a China y también a la cocina ya que segundos después de dar el grito Laura la empleada aparece en el baño ofreciendo alguna ayuda que termino rechazando, sin antes explicarle el motivo de mi absurdo grito.
Termino con mi baño mega tormentoso y me pongo un lindo Outfits Chanel de pies a cabeza: top blanco con estampado y una falta tipo tul rosa acompañada de unos zapatos sin tacón y mis gafas favoritas. Mi cabello lo dejo suelto y decido no plancharlo, es demasiado rizado pero hoy con mi look me quería perfecto.
Me maquillo de una forma natura sin nada de ostentosidad ya que lo natural es lo mío, al final me veo al espejo y el resultado me encanta.
—Pero mira nada más Bambi —digo para mí frente al espejo—. Pero si estás hecha una princesa apesar del tonto aparato y del tonto bastón. Incluso todas querrán ser como tú.
Al decir eso me quedo callada y miró hacia todos lados esperando a que aparezca Luz, y me de mi regañiza del siglo pero ella no aparece y es raro ya que desde ayer no se ha mostrado frente a mi. Incluso podría decir que extraño sus estúpidos comentarios interponiendose en mis asuntos.
Dejo todo en su lugar, tomo mi mochila junto con el bastón y bajo con cuidado las escaleras. Al terminar de bajar las escaleras me detengo al ver una maleta dorada al final del pasillo, cerca de la puerta. La inspeciono de lejos y al instante me doy cuenta que es de mi mamá, me dirijo al comedor cuando mi mamá sale a toda prisa de el con un baso de jugo en las manos.
—¿Mamá a dónde vas?.
—Voy a la ciudad por unas cosas de la asociación, allí hay algunos posibles empresarios que les gustaría apoyar con la asociación y si todo sale bien podríamos obtener mucho dinero cariño.
—Pero vas prácticamente al otro lado del país ¿Que aquí no hay empresarios para tu "asociación"? —dije lo último entre comillas y ella lo notó.
—No me gusta el tono que usas Bambi así que comportate —se bebe el jugo y me extiende el vaso.
—¿No vas a desayunar conmigo? —le pregunto y ella niega con la cabeza— Mamá podrías sentarte y desayunar conmigo.
—¿Que no ves que voy de prisa Bambi? Por favor déjate de comportar como una niña y... —mamá iba a decir algo pero de pronto se calló y fijó sus ojos en mi— Ya se lo que quieres así que dime cariño, ahora de quién querés la colección de está temporada; ¿Chanel? ¿Prada? ¿Dolce Gabbana? ¿Gucci?. Dime, de quién quieres que traiga la colección para ti.
Sus palabras me dejaron sorprendidas, lo único que quería era que mi madre desayunara conmigo y la respuesta que conseguía era de quién preferiría la nueva colección de ropa.
—Bambi dilo ya qué pierdo el vuelo —mira su reloj y espera mi respuesta.
—Gucci prefiero la colección Gucci —hablo sin nada de ánimos.
—Muy bien, nos vemos el fin de semana cariño.
Se va sin despedirse y la soledad de mi casa nuevamente me invade.
—Señorita Bambi su desayuno está listo.
—No tengo hambre Laura, pero gracias.
Salgo en dirección a la puerta y pido un taxi para que me lleve al instituto.
Al estar frente al aparcamiento del instituto no quiero bajar, la mega humillación me espera y seguro todos allí estarán hablando de mí y de lo tonta que me comporté.
—Pero que me importa lo que digan esos gusanos, yo soy la princesa y nadie va a lograr hacerme sentir mal.
Me bajo del taxi y veo como el conductor me queda mirando mega raro, como si yo fuera una demente. No digo nada solo prefiero seguir mi paso.
Pongo un pie en el aparcamiento y todos los ojos se posan sobre mí, con forme avanzo con la ayuda del bastón escuchó demasiados rumores y burlas; "La muy tonta creyó que Reno aún la quería" "Pobresita, así de lisiada y cree que Reno dejará a su novia por ella" "Me da lastima" "Creo que el año en coma le mato la única neurona que tenía".
No puedo seguir escuchando tanta estupidez y me detengo a medio camino. Me giro y los enfoco s todos.
—¿Saben que bola de perdedores?... —los señalé a todos lo que hablaban de mi— Cállese la estúpida boca porque si pretenden hacerme sentir mal están muy equivocados, ya olvidaron quien soy. —las miradas de todos se enfocan frente a mi— Yo soy Bambi Reynolds y ninguno de ustedes logrará hacerme sentir mal por el simple hecho de ser mejor que ustedes. ¡Me escucharon!.
Les grité fuerte y parecía que los había amedrentados pero al girarme me encontré con los ojos oscuros de Aslan quien me miraba de pues a cabeza.
—¿Mejor que nosotros dijiste? —habló Aslan con desprecio y sarcasmo— Tu eres mejor que nosotros Reynolds, tu eres lo peor de esté instituto y lo sabes.
—Aslan —quería explicarle cada una de mis estúpidas palabras—. No quise decir eso es que...
—Estoy demasiado cansado de ti Reynolds, por qué no te largas a tener un nuevo accidente y está vez si te mueres eh. Nos haría un favor enorme a toda la humanidad.
La voz de Aslan estaba cargada de odio y estaba segura que me despreciaba. Cada vez que avanzaba un paso retrocedía 5, con Aslan era así y muy probablemente fallaría con mi meta. Aslan jamás me querría y eso estaba segura.
Me di la vuelta y seguí con mi camino, ignorando los gritos y burlas por párate de todos, estaba demasiada cansada así que decidí irme a esconder en el baño.
Rara vez me pasaba esto pero estaba teniendo un pequeño episodio de pánico, cuando era niña solía tenerlos pero hace demasiados años que no tenía uno .
—Luz, luz donde estas te necesito —le hablé con la esperanza de que se apareciera pero no lo hizo—. Luz por favor ven, te necesito.
Ella no llegó, Luz no apareció a mi llamado.
Esperé unos minutos a que el episodio de pánico se fuera y hasta después de media otra me calmé y salí a los pasillos del instituto. El pasillo estaba practicando solitario y eso se debía a qué las clases habían comenzado, comencé a avanzar a paso lento, necesitaba mantenerme tranquila ya que lo menos que quería era que todos supieran de mis episodios de pánico ya que pensarían que yo estaba loca.
Caminé por un par de pasillos hasta que sentí como alguien me tomaba de la cintura, rápidamente me di la vuelta como la mano extendía para propinarle una buena bofetada pero no lo hice porque Charlie apareció frente a mi.
—¡Ahhhh Charlie que te pasa! ¿Estás loco o pretendes matarme?.
—No seas exagerada Barbie que no te asusté, solo intentaba encontrarte.
—Claro, encontrarme y matarme del susto.
Estaba enojada y mucho más por las últimas cosas que me habían pasado.
—¿Que tienes Barbie? ¿No me digas que estás así por lo del vídeo? —sacó su celular y me mostró el número de visitas que tenía en él— Eres famosa en Tik tok cariño.
—¡Cállate Charlie!.
—Lo siendo es que el vídeo es viral y por cierto —me señaló y después cerro la boca como si tuviera miedo de hablarme.
—¿Que pasa Charlie? —se quedó callado y movía sus ojos a todos lados— ¡Dilo ya!.
—Lenka te está buscando para matarte por intentar seducir a Reno y dijo que en cuanto te vea te va ah arrancar los cabellos de escoba vieja que te cargas.
—Ufff, después de lo de Aslan también tengo que lidiar con esa loca.
—¿Aslan? ¿Que hay de Aslan?.
Me quedé callada, no quería recordar la manera en la que me había hablado y su mirada de odio que me lanzaba cada vez que me miraba.
—¿Que fue lo que pasó con Aslan? —susurró muy despacio.
—Nada —bufé y rodé los ojos.
—Barbie...
—Me trataban de humillar pero como todos saben soy Bambi Reynolds y a mi es imposible que alguien me humille.
—Hola señora ego.
—¡Charlie! —le di un leve golpe en el hombro.
—Ok sigue.
—Le di un buen discurso a todos de quién era yo pero Aslan lo escuchó y la que terminó con una gran reprensión fui yo.
—¿Y te duele su desprecio?.
—Por supuesto que sí.
Me dolía porque de eso dependía si vivía o moría, y yo le tenía miedo a la muerte y a la sensación de vacío.
—¿Lo quieres Barbie? —permanecí en silencio al escuchar su pregunta, sabía la respuesta pero no era la que él quería escuchar.
Iba a darle mi respuesta cuando el timbre sonó y nos avisaba el inicio de clases.
—Será mejor que vayamos a tomar clases Charlie —lo jale del brazo y este me devolvió el jalón.
—Te salvó la campana pero esto aún queda está pendiente Barbie.
—Como tú digas Charl pero ahora vamos a nuestras clases.
Tomamos muestra primera clase de cálculo (mi dolor de cabeza), todos murmuraban a mis espaldas y se burlaban de mí sin decoró alguno, eso me ponía de maga mal humor y encima era un desatre con esa materia.
Mis primeras 3 fueron un desastre, no daba una y si seguía así terminaría reprobando el semestre. No quise ir a la cafetería, no soportaría una burla más y encima me sentía sola sin la presencia de mi grito aconsejador osea Luz, quien me había abandonado desdé ayer.
Salí del baño e iba para el salón de fotografía pero 2 chicas me interceptaron en el camino: Lenka y Rocío, trate de esquivarlas pero Lenka me jaló del brazo.
—¿A dónde crees que vas calabaza lisiada? —me dio un empujón y casi caigo— Cuidado con el bastón abuelita.
—Ohhhh —agitó su mano Rocío uniéndose a la burla— Esa si estuvo buena Lenk.
—¿Que es lo que quieren? ¿No me digan que pretenden molestarme y que yo me ponga a llorar como una estúpida? —fingí llorar y luego me reí— ¿Olvidan que yo fui la reina de este lugar? Que yo estuve por encima de todas y que fui su ama.
Sus caras se les descompone y Rocío da un paso hacia mí, estoy segura que quiere golpearme y lo se perfectamente porque la conozco como la palma de mi mano.
—Cuida muy bien tus palabras lisiada que en uno de estos días puedes caerte por las escaleras y irte para el otro mundo.
—¿Me estás amenazando Rocío? —la mire a los ojos sin intimidarme y ella lo hizo de igual forma.
—Rocío por favor déjamela, que está estúpida es mía —Lenka la hizo a un lado y tomó la posición frente a mi.
—¿Y tu qué me vas hacer Lenta? Ups —puse mi mano en mi boca fingiendo que me había equivocado— Eres tan corriente que olvide tu nombre.
—Te voy a... —se lanzó sobre mi pero Rocío la detuvo.
—Lenka aquí no, no queremos problemas ya que está idiota quedará bien parada. Que no vez que golpear a lisiados está muy mal.
Ambas se burlaron de mi y enojo creció.
—Solo te diré que no te atrevas a meterte con Reno, él es mío y si veo que lo estás rondando te irá muy mal lisiada. —Lenka me amenazó y yo me reí.
—Si yo quiero puedo hacer que Reno regrese conmigo, estoy segura que él no me ha olvidado y es imposible. —señalé mi cuerpo de pies a cabeza— Es imposible olvidar a la reina cuando solo se tiene a una vil plebeya.
Mi respuesta fue suficiente para que Lenka me empujara y yo cayera de culo al suelo.
—No se te vuelva a ocurrir retarme porque no me va a importar que seas una estúpida discapacitada —Lenka se acercó a mí.
—¡Barbie! —la voz de Charlie se hizo presente y ella se alejó de mí— ¿Que te pasó? ¿Estás bien?.
—Por supuesto que está bien Charlie —se burló y alargó su manos hasta mi cuello para arrancarme el dije de luna que yacía en él— Esto es mío.
Al arrancar mi collar me volví loca, era el collar que nunca debía alejarse de mi cuello, eso era lo que me había dicho Luz.
—¡Devuélveme mi collar! —trate de pararme pero resbale debido al aparato— ¡Devuélveme mi collar!.
Volví a intentar levantarme pero fue inútil, ambas se burlaron de mi por mis intentos y al estirar mi mano derecha hacia ellas con la intención de quitárselos, mi mano comenzó a temblar excesivamente como si tuviera mucho frío.
Ese acto me paralizó y ellas continuaron burlándose de mí.
—Toma anciana —Lenka tomó mi collar y lo arrojó al fondo del pasillo— En verdad me das lastima.
—Ya basta chicas, ya es suficiente —Charlie se dirigió a ellas interponiendose entre ellas y yo.
—Muy bien Charlie dejaremos a mi ex amiga favorita, la manos de maracas —la risa de Rocío me estaba sacando de quicio— Vámonos Lenka que la temblorina se pega.
Las 2 se fueron burlándose de mí y yo al ver qué mi mano seguía temblando la escondí bajo mi otra mano.
—¿Barbie?... ¿Estás bien? —su cara lo decía todo, Charlie me miraba con lastima.
—Estoy bien Charlie, estoy bien.
Me levanté del piso con su ayuda y sus ojos no se apartaban de mi mano.
—Necesi... —lo interrumpí y no lo deje terminar.
—No necesito nada Charlie —le quité el collar de sus manos y salí a toda prisa, lo menos que quería era que Charlie me tuviera lástima.
Escondí mi mano temblorosa en todo el pasillo hasta llegar al salón de fotografía, abrí la puerta para mí mala suerte el salón estaba lleno y los ojos de todos de posaron sobre mi. Vaya maldita suerte que me tenía.
—Yo... —no pude hablar al sentir la mirada de todos sobre mi, incluyendo la de Aslan y Reno.
—Así mi clase te importa muy poco señorita Reynolds, es por eso que no llegas temprano —y allí venía todo, los reclamos del profesor y acto seguido las burlas de los idiotas.
—No es así es solo que se me hizo tarde —me escusé y todos rieron.
—Muy bien entonces pasa y a la pizarra.
—¿Qué?.
—A la pizarra Reynolds —volvió a decir el profesor.
Mi mano derecha comenzó a temblar mucho más en el bolsillo de mi falda, caminé hasta la pizarra y el profesor en extendió el plumón eléctrico.
—Toma Reynolds, hoy serás mi asistente.
Me quedé estática, mi mano derecha estaba temblando como la mano de una anciana moribunda y la izquierda la tenía sujetando mi bastón.
—Reynolds te estoy hablando, toma el maldito plumón. —volvió a extenderlo y entre en pánico, baje la mirada ya que simplemente no podía hacerlo.
«Estas acabada Bambi, en 5, 4, 3, 2, 1»
Esa voz me había déscolocado y al alzar la mirada para ver de quién era aquella voz sentí como los ojos de todos estaba sobre mí, incluso la mirada del profesor mostraba pánico.
Sentí como un líquido caliente se resbalaba por mis labios y al bajar nuevamente la mirada, vi como mi falda rosa se teñía de rojo y como más sangre seguía cayendo.
«Estas acabada»
«Tu tiempo se ha acabado»
«Adiós Bambi»
Eso y unos murmullos fueron lo último que escuché antes de que todos se pusiera n***o y que perdiera la conciencia.