#15 + LAS BUENAS ACCIONES DE LA LOCA BAMBI +

3623 Palabras
#15 + LAS BUENAS ACCIONES DE LA LOCA BAMBI + Me levanté sobresaltada debido a una pesadilla extraña que tuve. Había gritos y caras borrosas que no pude identificar, no entendí ni comprendí esa pesadilla. Lo que si hice fue llenarme de pánico, esas pesadillas lograban que tuviera miedo y no sabía el por qué. Papá y yo no habíamos hablado después de la discusión que tuvimos antier en la tarde, y por primera vez desde que desperté tuve un recuerdo de los 6 meses que olvide y que ahora me llenaba de dudas. ¿Que era lo que había pasado en esos seis meses? ¿Que era lo que nos había pasado a mi padre y a mi? ¿Y por qué nuestra relación se había desgastado tanto?. Mi padre me había golpeado y cuando recordé, supe que esa no había sido la primera vez y también me di cuenta que él me había obligado a hacer algo que yo no quería y que tampoco recordaba. Salí de la cama y me di una ducha, para después arreglarme para bajar a desayunar. Pensé que pasaríamos un domingo en familia pero al llegar a la cocina me di cuenta que ninguno de mis padres estaban en casa, y que solo estaba yo y nadie más que yo. Hoy era domingo y también era el día libre de Laura, así que tampoco ella estaba en casa. Me senté en una de las sillas mientras pensaba que haría, justo en la mesa había una nota de Laura que decía que mis padres se había ido a la casa de sus amigos a pasar el día juntos y que ella llegaba hasta en la noche. Mis padres se había ido y no siquiera se habían molestado en decírmelo, vaya padres que tenía. No sabía que hacer así que tome mi celular y al primero que se me ocurrió hablarle fue a Charlie, apesar de todo Charlie siempre estaba para mi. Su celular sonó y al 3 tono él atendió. —Hola Barbie del castillo, ¿cómo amaneciste después de lo del vídeo? ¿estás bien? ¿pretendes hacer alguna locura?... —su voz comenzaba a escucharse como la de un demente. —Charlie hablas demasiado, te lo han dicho. —le respondí y pude escuchar su risa al otro lado. —Sip, ahora dime qué hay que hacer. —me aprendí al escucharlo. —¿Qué?... —trate de sonar sorprendida. —Siempre que llamas tan temprano es porque se te a ocurrido una loca idea, ah sí que dime qué hay que hacer. —Chars pero que bien me conoces. —¿Entonces?. —Ven a casa y te lo platico todo, ¿por qué vendrás verdad?... —Ahora mismo salgo para allá Barbie de comedia románticas. —Te veo aquí Charlie. Dicho eso, le colgué. Se había ocurrido una loca idea, que seguramente terminaría con regaños y gritos pero lo haría. Lo haría aunque mi vida corriera todo el riesgo del mundo. Charlie llegó en tiempo récord, al parecer la curiosidad era una de sus debilidades. Lo subí a mi habitación y al decirle de que se trataba está vez el plan, él se quedó en blanco. —Ahora si no hay duda de que has enloquecido Barbie de manicomio. —cruzamos miradas y él aún parecía no creer lo que íbamos a hacer. —Solo trato de ser buena y siempre he estado loca, cosa que no habías notado pequeño saltamontes. —le toque el borde de la nariz. —Si, obvio sabía que estabas loca pero... Pero para hacer esto, creo que has rebasado la locura Barbie de fantasía. —Pues no y tú vas a ayudarme en todo. —Ok, pero yo me libró de cualquier culpa y eso que quede claro. No pude evitar sonreír y asentí. —Lo que tú digas Charlie, pero ayúdame a llevar toda esta ropa a tu auto. —le señalé las maletas que había sobre la cama y él rodó los ojos. —Ya voy Barbie de convento. Charlie tomó algunas maletas y las bajó a su auto para después venir por las demás. Él tenía razón, lo que iba hacer era una completa locura y seguramente tendría consecuencias graves. Pero solamente estaba siguiendo el consejo de Luz y también una parte de mí quería hacer enojar a mi padre. « —¿No crees que estás exagerado un poco? —la voz Luz hizo eco en la habitación y su presencia ya no me sorprendía porque ya me había acostumbrado a ella. » —Pensé que no aparecerías y no verías mi gran acto de humildad. —abrí mis brazos para darle más dramatismo a la situación. « —¿Acto de humildad o rebeldía?... Creo que esto lo estás haciendo más por venganza que por humanidad hacia tu prójimo. » Odiaba que esa chica me conociera tanto. —Estoy cambiando Luz, y lo que haré es por humanidad y humildad ya que estoy trabajando en ello. « —No estoy de acuerdo. » —Es la verdad, lo hago por eso. « —No, admite que mientes. » —No lo haré. « —Admítelo Bambi del infierno —insitió. —¡Pues siiiii! ¡Yo miento! —exploté. Ante mi respuesta Luz sonrió de satisfacción. —¿De que hablas Barbie de espectáculos? —al escuchar la voz de Charlie me di la vuelta y lo encontré justo en la puerta— ¿Ah qué te refieres con que mientes?. —Yo... —dudé en lo que diría— Yo hablo de mi, de mi nivel de locura Charlie. Me refiero a que miento en eso, ya que estoy el triple de loca de lo que crees. —Claro —dijo no muy convencido. —Ahora si podemos irnos, Chars. —Por supuesto Barbie de buenas obras. Me adelante para evitar más preguntas y maldije en mi mente, Luz si que conseguía sacarme de mis casillas y que siempre terminara como una loca frente a todos. Subí al auto y esperé a que Charlie terminara de acomodar las maletas, después le dije que se dirigiera al parque principal del pueblo y cuando llegamos pusimos manos a la obra. Charlie y yo acomodamos toda la ropa en el quiosco, como si fuéramos a hacer una venta de garaje. —¿Estás segura que quieres hacer esto ya que aún estamos a tiempo de guardar todo el irnos? —Charlie volvió a abrir las maletas como si estuviera listo para guardar todo. —Lo haremos Charlie, además papá y yo tenemos demasiada ropa que podemos compartir con los demás. ¿No crees?. —Bueno si, pero has traído toda su ropa de tu padre y la tuya. Acaso eso no es un problema para ambos. —No Charlie, papá y yo podemos comprarnos nueva ropa para renovar nuestro guardarropa. Así que tranqui. Asintió y comencé a extender la ropa. Sabía que este acto me traería algunos problemas pero para papá esto era lo menos que merecía por ocultarme cosas que ni siquiera sabías cuales eran. Comencé a ofrecer toda la ropa que teníamos y cuando las personas escucharon que era ropa gratis, inmediatamente se acercaron a nosotros y comenzaron a tomar las prendas una por una. La experiencia era más fascinante de lo que me imaginé; ver a las personas sonreír cuando tomaban una prenda era increíble. Todo fue un completo éxito ya que ni siquiera estuvimos media hora allí, porque la ropa se acabó en un dos por tres. Y lo mejor de que todos se iban hablando cosas increíbles de mi que jamás pensé escuchar, eso también me hizo pensar que los gritos de papá valdrían la pena, sin duda lo valían. —Wow Barbie de las caridades, todo a sido increíble y exitoso. Jamás pensé que podía sentirme de está manera, con tan solo regalar un poco de ropa. —hizo una expresión con las manos que me dio risa. —Ya, ya entendí Chars. También fue increíble, incluso fue el mejor domingo que creo que he pasado. —expresé y él igual que yo sonrió. —Bueno hemos llegado pero si quieres podemos ir a cenar a mi casa y ver algunas películas, y comer muchas palomitas. ¿Que dices? —su invitación era muy tentadora pero tenía que estar en casa para cuándo papá viniera. —Lo siento Charlie pero tengo que quedarme en casa ya que papá vendrá y ya sabes, se llevará una gran sorpresa y es mejor que esté aquí. —le dije y él asintió. —¿Segura?... —insistió. —Segura Chars. —respondí con dolor al imaginarme esas palomitas. —Bueno entonces nos vemos mañana en la escuela vale. —Muy bien. Nos despedimos y después baje del coche, para entrar a mi casa. Entre a la casa y aún no había nadie así que aproveché para darme una ducha y después me acosté en la cama. Estaba quedándome profundamente dormida cuando escuché un grito de mi padre que casi me hizo caer de la cama. Minutos después de esos gritos mi puerta fue abierta y entraron mis padres, mamá al verme acostada corrió hacia mí y me abrazó. —¿Cariño estás bien?, ¿dime si te pasó algo?. Mi amor por favor di algo. —mamá me apretó de más y me quitaba el oxígeno. —Mamá me estás ahogando. —hablé al fin. —Cariño lo siento —me soltó y me tomó del rostro—. Pero estás bien, dime qué no te hicieron nada. —Mamá de que hablas, estoy perfectamente y no entiendo de que hablas. —dije confundida. —Tu madre habla de que se metieron a robar a la casa. —la voz de mi padre llamó mi atención por completo. —¿Qué?... ¿Cómo que nos robaron?. —no entendí a qué se refería mi padre. —Se metieron a la habitación y vaciaron parte del vestidor, no se cuántas cosas se llevaron pero pensamos que te habían hecho algo. Cuando papá dijo eso me cayó el veinte de lo que hablaba. Él pensaba que nos había robado cuando había sido yo la que se había llevado todo de su habitación. —Papá mira, lo que pasa es que... —trate se explicarle pero las palabras no salían de mi boca. —Dime que no te hicieron nada, dime qué no entraron a tu habitación Bambi. —Si cariño dinos que estás bien, dinos que no te hicieron daño. —Mamá no pasa nada, lo que sucede es... —Nos robaron pero eso no se va a quedar así, levantaré un acta y el que se atrevió a robarme lo va a pagar muy caro. Papá se dio la vuelta para irse y entonces confesé todo. —¡Fuí yo! —grité a todo pulmón y papá se giró para verme— Yo tomé todas tus cosas para regalarlas, regalé tus cosas y las mías a las personas. —¡¿Que hiciste qué...?! —exclamó enojado y caminó hacia mí. —Yo regalé todas tus cosas a las personas, también regalé las mías. —Dime que es broma Bambi, dime qué escondiste mis cosas. —papá esperó mi respuesta y yo solo negué con la cabeza. —Lo siento pero era necesario. Negó con la cabeza y se llevó las manos a la cara. —¡¿Acaso estás idiota para hacer eso?! ¡Acaso tu única neurona dejó de funcionar y por eso hiciste esa estupidez!. ¡Contesta! —exclamó y se acercó tanto a mí que pensé que me golpearía. —Pero que te pasa Matt, porque le gritas a mi hija. —se interpuso mamá entre lo dos como un escudo. —¿Que no escuchaste la estupidez que hizo?. Que no escuchaste que regaló mis cosas como si se tratase de dulces, que no lo escuchaste. —Matt no es para tanto, sabes cómo es Bambi y... —¡Por supuesto que se cómo es ella pero esto es demasiado!. Bambi a cruzado los límites y está vez su estupidez no se quedará ah sí, está vez no voy a solaparte Bambi. —Basta Matt, deja a mi hija en paz. Tu y yo vamos a hablar afuera, pero dejala en las ok. Mi mamá se levantó de la cama y tomó a papá del brazo para sacarlo de mi habitación. Mi corazón me latía muy de prisa por lo que había pasado con mi padre, sus palabras me hicieron sentir mal pero el apoyo de mamá como siempre me reconfortó. Pensé que papá aparecería en cualquier momento por mi habitación, pero él no volvió y yo terminé que dándome dormida. ????? « Eres demasiada tonta para creer que puedes lograrlo » « El tiempo se acaba Bambi y podrás regresar a la oscuridad donde perteneces » « No puedes más ah así que es mejor que te des por vencida » « Es momento del final Bambi » « Es momento de que mueras » —¡YA CALLENSE! —exclamé cerrando los ojos y con las manos en mis orejas. Habían sido demasiado los gritos, habían sido demasiado las voces en mi cabeza y cada vez las voces se escuchaba más y hacían que perdiera la cabeza Abrí los ojos y al hacerlo me encontré con un caos. Todos los compañeros del salón me observaban como si yo estuviera loca, incluso el profesor me miraba de la misma manera. Después del silencio hubo algunos cuchicheos que fueron lo bastante audibles para entenderlo. —Señorita si mi clase le causa tanta repudia puede irse en el momento en que guste, pero no vuelva a gritar en mi clase ya que eso solo yo lo hago. —la profesora me reprendió y todos se burlaron de mi. —Lo siento, no de que me pasó. —me disculpé. —Profesora lo que pasa es que ella está loca, su accidente la dejo de esa manera. Pobrecita. —la voz de Lenka se escuchó llena de burla y todos rieron con ella. —Señorita Lenka ¿acoso pregunté su opinión?. —ante la pregunta de la profesora ella se quedó muda y negó con la cabeza— Muy bien sigamos con la clase. La profesora continúo explicando la clase de física y yo trate de mantener mi mente ocupada en ello, no quería volver a soñar despierta ya que eso se había convertido en un problema. Ella comenzó a entregar los exámenes de los parciales anteriores. —Señorita Bambi su examen —extendió las hojas de mi examen hacia mí. Me pongo de pie y voy hasta ellas—, sacaste 3. Estás reprobada en física y si sigues así terminarás reprobando el semestre. —Yo... —No digas nada, en realidad creo que un donativo de tu padre logrará que pases el semestre y eso lo digo por mi. Regresé a mi lugar con mi examen y me sentí aún más peor de lo que me sentía. Había reprobando una materia y seguramente reprobaria las demás. La clase concluyó con burlas y murmullos acerca de mí, todos me miraban con si yo fuera una loca. Salí del salón y justo afuera estaba Charlie esperándome. —Hola Barbie de cuento de hadas —me saludó. —Que tal Charlie. —lo salude y seguí mi camino. —¿Mal día? —pregunto y yo asentí— ¿Fue por lo que hicimos ayer con las cosas? ¿tu padre te regaño de más?. —No, bueno si. En realidad no importa —le resté importancia—, no estoy haciendo las cosas como se deben Charlie y creo que estoy perdiendo. —No entiendo, ¿ah qué te refieres?. —No importa Charlie. Seguimos caminando y entonces Charlie se detiene de repente, me toma del brazo para que no siga caminando. —Wow —exclama emocionado. —Charlie y ahora que... —no me deja terminar la frase y me señala hacia la pared de enfrente donde está un cartel. —¡Mierda, eres la futura Julieta! ¡Eres la futura Julieta! —gritó Charlie a todo pulmón. Me acerqué al cartel y me llevé la gran sorpresa de que yo iba a ser Julieta. Yo había ganado el casting para ser Julieta en la obra de teatro que presentaríamos. No supe si reírme o llorar, solamente me quedé en estado de shock. —Wow Barbie de cine, vas a interpretar a Julieta en la obra de teatro y yo estaré en primera fila para verlo. ¡Felicidades! —Charlie me tomó de los brazos y me sacudió emocionado, eso hizo que me estado de shock se fuera. —¿Gane el casting y yo seré Julieta?... —¡Siiii! Ganaste el casting y serás Julieta Barbie de Romeo. —volvió a brincar y sonreí emocionada.— Además hay algo más por si no te has dado cuenta. —¿¡Qué!?... —Mira quien será tu Romeo. Tan solo al escuchar eso me giré mi vista nuevamente al cartel, y al mira dicho nombre casi me da un infarto. —Aslan. —Exactamente, tu Romeo será el mismísimo Aslan. Que te parece cariño. No pude evitar sonreír cuando Charlie me miró se esa manera, estaba demasiado feliz por eso; muy feliz. Yo le había ganado a Lenka, a Rinma y a Rocío. Yo había sido la elegida para ser Julieta sin importar los problemas que tenía, me había elegido a mi y eso me hacía muy feliz. —Estoy muy feliz Charlie —le dije muy emocionada y a Charlie se le borró de repente la sonrisa del rostro. —Pues no deberías de estar muy feliz calabaza lisiada, seguramente obtuviste ese papel por los donativos que comúnmente hace tu padre y por la lástima que todos te tienen. —Rocío mostró la misma sonrisa cruel que le caracterizaba. —Te duele demasiado ¿cierto?. —Jajajaja, ¿realmente crees que eso me afecta?. Iba a responderle algo malo pero al ver a Luz junto a ella, me callé. « No caigas en provocaciones » —No voy a escucharte Rocío, te conozco perfectamente para saber que lo que ahora haces es escupir tu veneno. —iba a irme pero Rocío me tomó del brazo. —Me conoces perfectamente, pero también olvidas que yo te conozco muy bien y que conozco un par de secretos que te destruirían lisiadita. —No se que es lo que quieres pero te informo que no va a funcionar. —me zafé de su agarré para irme. Ya no quería escuchar sus estupideces y mucho menos pelearme con ella por una guerra que jamás terminaría. Comencé a caminar para alcanzar a Charlie. —Ángel, crees que Ángel no es suficiente. Al escuchar su nombre me quedé congelada. Ese chico que según todos había muerto por mi culpa pero que yo no podía recordarlo. ¿Realmente él había muerto por mi culpa?... La tomé del brazo y jala un poco dejos de las personas que nos estaban escuchando. —¿Que es lo que quieres Rocío? Dime qué es lo que quieres y déjame en paz. —Sabes que ese chico murió por tu culpa, sabes que tú eres la única culpable de su muerte y eso nadie lo puede cambiar. Ni siquiera tus estúpidos buenos actos. —Él no murió por mi culpa, se que todos dicen lo contrario pero yo no recuerdo nada. Siempre que trataba de recordarlo y recordar porque todos me culpaban a mí, mi mente se ponía en blanco y nunca lo conseguía. —Admite que le hiciste la vida miserable, lo humilllabas, lo despreciabas y al final lograste que se quitará la vida. —sus palabras eran duras pero también ciertas y eso dolió. Yo había humillando a ese chico, lo despreciado y de alguna manera también era culpable de su muerte aunque no lo recordara. —Yo no tuve la culpa, no la tuve —quería creer en mis palabras, quería creer que yo decía la verdad aunque lo dudaba. —Admite que le hiciste mucho daño, se valiente y admite que por tu culpa murió. Las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas cuando recordé algunos momentos con él, yo le había hecho mucho daño y quizás comenzaba a creer lo que todos decían. Quizás yo tenía la culpa, quizás era culpable. —Admítelo Bambi, admite que por tu culpa Ángel murió. ¡Admite que tú le hiciste mucho daño para que él tomara esa decisión! ¡Admítelo!. No podía más con todo eso, no podía más con las palabras de Rocío. Si ella quería que admitiera algo así para ser feliz lo haría, no sabía lo que había pasado pero lo haría solo para que ella me dejara en paz. —¡Si, tienes razón yo le hice mucho daño a Ángel! ¡Yo fuí la única culpable de su muerte, yo y solo yo!. —¡¿Qué?!... Escuché su voz detrás de mí, al darme la vuelta me encontré con la mirada triste y llena de odio de Aslan. Él me miró con más decepción que nunca. —Aslan —intenté ir hacia él para que me escuchará porque dije eso pero él no me dejó. —Jamás vas a cambiar aunque lo intentes, siempre serás la misma chica vacía de siempre. Siempre serás Bambi. —la decepción estaba en su voz y yo me di cuenta demasiado tarde de lo que había hecho. —Aslan yo... Quise explicarle pero ya era demasiado tarde, Aslan se fue y estaba segura que nunca me perdonaría. Aslan jamás se enamoraría de mi, jamás.
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