Sombras en la Oscuridad El silencio en la mansión abandonada era casi tangible. La respiración de Viviana se hizo más errática, mientras la mirada oculta de aquel hombre gigante seguía fija en ella. Él permanecía inmóvil, apenas unos metros frente a ella, con la rosa en una mano y el cuchillo en la otra. La luz de las velas proyectaba sombras inquietantes sobre las paredes desmoronadas, dándole a todo un aire sobrenatural. Viviana no podía apartar la vista de él. Sabía que el peligro era real, que no podía confiar en su extraña calma. Él era una bestia, un depredador oculto tras esa máscara de Scream, y aunque en ese momento no se moviera, ella sentía que estaba siendo cazada. La tensión en el aire era tan densa que parecía vibrar entre ambos. ¿Qué significaba todo esto? ¿Por qué una ro

