El Presagio de Medianoche La noche se había convertido en su propio enemigo. Cada sombra, cada rincón oscuro de la habitación parecía tener vida, una presencia ineludible que la seguía incluso cuando él ya no estaba. Viviana no había dormido. Las palabras de la figura enmascarada resonaban una y otra vez en su cabeza: “Mañana todo cambiará.” No podía quedarse en casa. No esa noche. Sabía que algo oscuro se avecinaba con la llegada de Halloween, como si la ciudad misma supiera lo que iba a pasar y se preparara para recibirlo. ¿Pero qué era ese "todo" que él había prometido? ¿Qué cambio estaba a punto de desatarse? Viviana decidió salir a caminar para despejar su mente, aunque sabía que no podía escapar de la realidad. El viento gélido de la medianoche se colaba entre sus ropas, haciendo

