La Última Hora Antes del Amanecer El reloj marcaba las 4:45 a.m. Viviana estaba sentada al borde de su cama, con la rosa aún en su mano. Las horas pasaban, pero su mente no podía procesar nada más allá de la aterradora promesa que él había dejado en el aire. "Mañana… será diferente." La luz tenue de la luna se colaba por las cortinas entreabiertas, proyectando sombras largas y siniestras en las paredes. Todo parecía tener vida propia en esa madrugada, como si el universo conspirara para advertirle lo inevitable. El peso de la rosa sobre su regazo se sentía casi insoportable, como si su significado fuera mucho más oscuro de lo que sus pétalos rojos podrían sugerir. La noche anterior, su encuentro en el bosque había sido el punto de quiebre. Sabía que ya no había vuelta atrás. Desde el pr

