Las Sombras del Bosque La noche había caído por completo, y la cabaña estaba sumida en un silencio inquietante. Viviana intentaba calmarse mientras Leonid vigilaba el exterior desde una de las ventanas. Había algo en el aire, una tensión que no podían ignorar. —Leonid, ¿crees que regresará? —preguntó Viviana, rompiendo el silencio, su voz apenas un susurro. Leonid giró lentamente hacia ella, con una mirada que mezclaba preocupación y determinación. —No lo sé, pero no puedo confiarme. Ese hombre no estaba aquí por accidente —respondió, mientras revisaba el cargador de su arma—. Esto apenas comienza, Viviana. Ella tragó saliva, sintiendo cómo el miedo volvía a apoderarse de su cuerpo. Pero antes de que pudiera decir algo más, Leonid se acercó, colocando sus manos firmemente en sus hombr

