El corazón me empezó a latir a mil por hora, no tenia idea de como reaccionar, ya que jamas había visto a estos hombres y lo mas extraño era como sabían mi apellido? , las piernas y los brazos me temblaban como gelatina, tenían un aspecto realmente terrorífico eran altos y robustos de piel morena, calvos y lentes oscuros, chaquetas de piel, imagino que a cualquier persona le darían un buen susto, empezaron a brotar mil ideas en mi cabeza, como por ejemplo, que eran un par de ladrones, o policias, o peor aun, los que asesinaron a mi familia y al final me habían encontrado y querían terminar ese trabajo sucio que dejaron pendiente hace 15 años, no me atrevia a decir palabra alguna, cuando Zeus rompió el silencio.
-¿Puedo saber para que la buscan? –Dijo con un tono amenazador.
-..Tranquilo, que no es para nada malo, todo lo contrario, estamos aquí para hacer entrega de la herencia que dejaron sus padres. –Dijo uno de los hombres, mientras me extendia la mano con un sobre.
-¿Perdon?, deben estar confundidos, no hay manera de que hayan dejado herencia, mis padres no tenían nada, eran gente humilde.
-Quizas, pero tu abuela si que tenia cosas, cuando murió le dejo todo a su hija… Tu madre.
Tome el sobre y empeze a hojear su contenido, ¡Efectivamente!, ahora era dueña de una fortuna, para ser sincera no me emociona ser millonaria, siempre he sido una persona que trabaja para conseguir lo que quiere y ahora no seria la diferencia, pero tampoco podía despreciarla, cerre los ojos por un segundo y medite la noticia que acababa de recibir, claramente no era algo asi como ganarse una rifa en una feria, estaba tan confundida.
-Caroline, ¿estas bien?. –Murmuro Zeus.
-¿He?, si, si estoy bien, es solo que esto me tomo por sorpresa ¿ Como es que me lo dicen hasta ahora?.
-Estuvimos buscándote todo este tiempo desde el accidente, te buscamos en hospitales, en casas hogar, incluso en la morgue, pero no habían rastros de ti, hasta ahora. –Dijo el otro de los hombres.
-Claro, en el orfanato, dijeron que no dirían nada de mi si alguien llegaba a preguntar, como no tenia mas familia era probable que solo me buscaran para asesinarme.
-Desde luego, entonces aceptaras la herencia?. –Replico el hombre.
-…..La aceptare. –Conteste muy segura.
-¿Vas a dejarnos?. –Dijo James con voz quebrada.
James corrió a abrazarme, mientras Zeus me miraba con cara de duda y a la vez felicidad, no estaba segura de lo que estaba pasando pero de lo que si lo estaba era de que mi corazón había decidido quedarse. Despues se hizo todo el tramite para que la herencia por fin pasara a mis manos legalmente, aunque aun tenia una duda, ¿Por qué mis padre me ocultaron lo de la abuela?, para ser franca recuerdo que decían que era muy rara, que creía en cosas de brujería y cosas por el estilo, además casi nunca la visitábamos, ellos decían que nunca había tiempo, pero era obvio que nunca quisieron, recuerdo que de vez en cuando llamaba por teléfono para saludar, recuerdo su rostro era muy risueña, y siempre nos cantaba canciones a mi hermano y a mi, de echo que recuerde nunca hizo nada fuera de lo normal, pero ahora que lo pienso, no estaría mal ir a ver por mi misma el lugar donde vivía, a final de cuentas, ahora también era mia la casa donde vivio. A la hora de la cena, todos estaban muy callados, asi que rápido terminamos y cada quien se fue a su habitación, la verdad no logre dormir mucho, pues daba vueltas al asunto una y otra vez. A la mañana siguiente, me levante de prisa para mandar a James al colegio, después fui a la cocina por algo de jugo y fruta, ahí estaba Zeus y Camila la cocinera.
-No dormiste bien? –Replico Zeus
-No, la verdad es que no, lo de ayer fue mucho para mi.
-Debe serlo, que te digan que eres dueña de una gran fortuna de la noche a la mañana debe ser una mezcla de emociones.
-Si, de hecho lo es.
A la tarde, cuando los chicos hacían su tarea, Tatiana recibió una llamada, no quiso tomarla, pero sus ojos se llenaron de lagrimas y sigilosamente se fue a su habitación, cuando James termino con su tarea fui hacia la habitación de Tatiana, y toque a la puerta.
-¿Quién es? –Pregunto con una voz llorosa.
-Soy Caroline, abre la puerta, ¿si?.
Espere unos segundos y cuando estaba segura de que no obtendría respuesta me di la vuelta, pero en ese momento la manija de la puerta se movio y apareció Tatiana con lagrimas en los ojos.
-Tati, ¿Qué te sucede?. –Dije muy alterada.
-…..Yo.. me siento terrible. –Contesto rompiendo en llanto, me indico que pasara, y cerro la puerta tras de mi y nos sentamos en la cama.
-¿Qué pasa?, ¿puedo ayudarte?.
-¿Porque te interesa?, si te he tratado muy mal.
No pude responder, porque ni yo sabia la respuesta, lo único que sabia era que quería ayudarla a pesar de todo, asi que sin decir nada le di un abrazo, imagino que era lo que necesitaba porque en ese momento lloro como jamas la había escuchado.
-Cuentame, que te tiene asi, te prometo que puedes confiar en mi.
-…Es que, yo, creo que estoy embarazada.
Abri los ojos como platos, me quede en shock, no sabia que responder, Tatiana realmente estaba metida en un buen problema, y ahora no sabia si era la persona indicada para actuar en estos casos, pero nimodo, ya estaba involucrada no había marcha atrás, tome sus manos entre las mias y la mire directo a los ojos con cara de compasión.
-No te preocupes, solucionaremos esto juntas, ¿esta bien?.
-¿Lo dices enserio?, ¿Por qué quieres ayudarme? si he sido terrible contigo.
-No importa, es normal, llegue a tu casa era la extraña.
Me miro por unos segundos, después sonrio y me dijo preocupada.
-¿Me ayudaras a decírselo a mi hermano mayor?
Aunque un poco insegura, asentí.
-Bueno, y ahora que estoy implicada en esto, crees que puedas decirme ¿quien es el padre?.
-…..Bueno, es un chico de la escuela, es el mas popular, le dije lo que estaba sucediendo, pero me dijo que no quería saber nada de mi ni del bebe, de hecho dijo que lo mejor era que….
-No te atrevas ni a decirlo, escucha, si ese cretino no quiere hacerse cargo, que no lo haga, pero el bebe no tiene la culpa, ahora tienes que afrontar las consecuencias.
-Tienes razón, y bueno ya casi cumplo 18, podría conseguir un empleo.
-Bueno por ahora no pienses en trabajos, primero hay que ver que haremos y como se lo diremos a Johan.
-Es verdad, desde que murieron mis padres, Johan tomo su lugar, y se volvió amargado.
No pude evitar una sonrisa, ella me devolvió la sonrisa de complicidad.
-No es amargado, es solo que como tu dices con la muerte de tus padres el tomo mas responsabilidad, pero vamos hay que decírselo de una vez.
Bajamos por la enorme escalera, y en la sala estaban los tres, Zeus, Johan y el pequeño James, nos miraron con cara de intriga, Tatiana me agarro de la mano y cuando se dio cuenta de que la mirada de Johan estaba sobre ella, bajo la mirada avergonzada, mientras Johan cerro el libro que estaba leyendo, se puso de pie y exclamo:
-¿Pasa algo hermana?.
-Ella tiene algo que decirte Johan, pero antes tienes que prometerme que te vas a calmar.
-Haber ya dejen el misterio y hablen. –Replico Johan algo nervioso, Tatiana empezó a llorar.
-Lo que pasa es que….. Hermano…. Estoy embarazada.
En ese momento la cara de nerviosismo de Johan cambio automáticamente a furia, abrió los ojos como platos, Tatiana mantenía la mirada abajo y seguía llorando, Zeus también se quedo pasmado no se atrevio a decir palabra alguna, parecía que estaba en shock y el pequeño James solo nos veía con cara de confusión, parecía que no entendia lo que estaba pasando.
-¿Qué estas diciendo Tatiana?, ¿te has vuelto loca?, ¿Cómo es posible?, ¿te das cuenta de lo que hiciste?, arruinaste tu vida. –Grito Johan invadido por la furia, asi que intervine.
-Ya cállate Johan, ¿no ves la gravedad del asunto?, en lugar de ayudarla lo estas empeorando.
-Si claro que estoy viendo la gravedad, por eso reacciono asi, no vez que arruino su vida, asi que no la defiendas Caroline.
-Lo mejor es que trates de tranquilizarte Johan, no ganas nada poniéndote asi, necesitamos apoyar a Tatiana. –Intervino Zeus.
Y asi estuvimos hablando con Johan por horas hasta que finalmente entro en razón, sabia que a final de cuentas ella era su hermana, y que el bebe seria parte de la familia, además que no tenia la culpa, abrazo a su hermana y le brindo el apoyo que cualquier hemano comprensivo haría en estos momentos, incluso le prohibio trabajar, y ambos me pidieron que estuviera cerca de Tatiana todo el embarazo, claro que acepte sin dudar, la estancia en la casa de los Lavalle cada dia mejoraba hacia que olvidara los problemas. Un dia mientras estaba en la biblioteca, centrada en una lectura sobre vampiros Zeus se acerco a mi.
-Te gustan las historias de ficción ¿cierto?.
-Claro, son muy emocionantes, sabes, algunos vampiros fueron muy apasionados, cuando se enamoraban daban todo por esa persona, incluso utilizaban la magia que algunos poseían.
-Vaya, en serio te gustan esas historias. –Dijo Zeus con asombro.
-Claro, por cierto, ¿sucede algo?, te lo digo porque tu nunca entras a la biblioteca. –Zeus sonríe.
-No en realidad, bueno quería hablar contigo.
-Desde luego, dime.
-¿Caroline, no te gustaría, no se, estudiar la universidad?.
Me quedo unos segundos viéndolo con sorpresa, pues dado que yo ya lo había pensado y me encantaba la idea.
-Pues claro que me gustaría, ¿Por qué lo dices?
-Porque creo que deberías hacerlo, este nuevo ciclo deberías hacerlo, estuve platicando con los muchachos y todos estamos de acuerdo, solo falta lo que tu decidas hacer.
Lo miro por unos segundos, en realidad quiero hacerlo, pero no se si estoy preparada, después el me hace un guiño, suspiro profundamente y contesto.
-Claro, me encantaría, gracias enserio. –Zeus suspira y me da un abrazo.
A la hora de dormir, antes de meterme a la cama me di una ducha, estaba tan cansada que me quede dormida unos segundos, me sali de la tina y me puse la pijama, cuando estaba dormida, la pesadilla de la muerte de mis padres regreso, aunque quería despertar, algo me detenia, cuando la pesadilla termino, apareció mi abuela en mis sueños, estaba igual a como la recordaba, su cabellera plateada y sus manos arrugadas, era blanca como la nieve y de ojos verdes, me vi cara a cara con ella y me abrazo.
-¡Abuela!....