Al final tomamos nuestros rumbos, ambas temblando de nervios, pues no sabíamos que nos esperaba, pero sabíamos que era lo mejor, algún día tendríamos que hacer nuestras vidas y ese momento se había llegado, el camino fue un poco largo, pues la casa a dónde iba se encontraba a las afueras de la ciudad, además estaba lleno de baches, árboles muy verdes y uno que otro animal, en realidad no habían más casas finalmente el taxi que tome cuando baje del tren se detuvo frente a una enorme mansión, los barrotes de la puerta estaban algo oxidados y no había nadie a la vista, así que decidí entrar, camine por un largo y ancho pasillo que estaba rodeando de árboles enormes, frente a la puerta principal había una pequeña fuente y tres enormes arcos, subí cinco escalones para llegar a la puerta, toque en la enorme puerta de madera, pasaron unos segundos y luego apareció un hombre delgado, con su ropa impecable y bien planchada, una barba muy fina y ojos café, me observo por un momento y luego me sonrió.
-Tu debes ser Caroline.
-.... Sssi, soy yo.
-Bueno, pues bienvenida te esperábamos.- Me hace una señal para que entre y obedezco.
-Gracias.
-Soy Zeus, el encargado de la casa.
-Zeus, ¿eres algo así como el dueño?.- Se echa a reír.
-No, más bien soy algo así como el mayordomo, me encargo de todo lo que tiene que ver con la casa, los patrones casi nunca están por su trabajo, así que todo lo que necesites y ocupes me lo haces saber.
-Muchas gracias, espero poder adaptarme fácil.
-Tambien lo espero, ya verás que todo estará bien, bueno en la casa son los patrones y sus tres hijos, el mayor Johan, Tatiana y el pequeño James que es a quien tendrás que cuidar, dos cocineras que más adelante conocerás, el chófer y la muchacha de limpieza.
-¿Entonces solo cuídare de James?
-Asi es, pero no te preocupes tiene 5 años, es muy tranquilo y obediente, no tendrás problemas con el.
-Me alegra escuchar eso, no sabes el peso que me quitas de encima, todo el camino estaba tan nerviosa pensando en como sería a quien vengo a cuidar. - Se echa a reír nuevamente.
-Que graciosa eres, pero pierde cuidado aunque Tatiana si es algo especial, deberás tenerle paciencia.
-Claro que tenía que haber un pero, ¿cierto?, ¿y que hay del otro chico?.
-¿Johan? por el tampoco te preocupes, casi nunca está se la pasa la mayoría del tiempo fuera con sus deportes y cuando esta en casa solo se la pasa pegado al piano o en su habitación estudiando. - Excelente, ese chico ya me había caído bien sin conocerlo por el simple hecho de gustarle el piano.
-Perfecto ¿y dónde están?.
-En la escuela, ya no deben tardar, mientras vamos a presentarte con los demás empleados.- Asiento y lo sigo.
Al llegar a la cocina encontramos a todos los empleados, excepto al chófer, me presento con todos y al parecer tendré buena relación con mis nuevos compañeros de trabajo, aún era extraña esa palabra para mí "trabajo". Luego Zeus y yo dimos un pequeño tour por la enorme mansión, después me llevo a conocer la que sería mi habitación, era muy bonita y ventilada, hay una enorme ventana con un pequeño balcón, las cortinas tenían un olor a nuevo al igual que las cobijas en mi cama, todo estaba impecable, un enorme closet, parecía una habitación sacada de un sueño era la primera ves en en mucho tiempo que tenía una habitación para mí sola.
-¿Te gusta?
- ¿Bromeas? está increíble, es tan grande y espaciosa.
-Jum, me alegra, espero que te sientas cómoda.
De pronto escuchamos gritos y risas en el primer piso, Zeus voltea los ojos al techo y suspira, por su expresión parece que sabe de quién se trata.
-Vamos, tú pesadilla ya llegó.- Lo miro con cara de susto, el me hace un guiño y luego sonríe.
-Que gracioso.
Bajamos hasta el primer piso y en la sala estaban los tres hermanos jugando y golpeándose con las almohadas en la cara.
-Ya basta chicos.- Intervino Zeus, inmediatamente como robots ellos obedecen.
-¿Que sucede?.- Dijo la chica.
-Quiero presentarles a Caroline.
Los tres se ponen de pie y forman una fila.
-Hola.- Dijeron los tres.
-Hola chicos.
-Ella va a hacerse cargo de ti James.- El asiente con una enorme sonrisa, se lanza sobre mi para abrazarme.
-¿Vamos a ser amigos?.- Me dice con una cara muy tierna que me doblega por completo.
-Claro que si.
-Bueno y ellos son Tatiana y Johan.
-Es un verdadero gusto conocerlos.
-Obviamente es un gusto conocernos.- Contesto la niña malcriada.
-¡Tatis!.- La regaño Johan en voz baja.
-¿Que?, no tengo porque ser buena con ella, es la nana por lo tanto es nuestra empleada.- ¡Dios pero que insoportable y malcriada!.
-No es una empleada Tatiana, solo viene a cuidar de James.- Replicó Zeus.
-Como sea.- Toma su mochila y se va
-Ella solo.... llegó cansada.
-No te preocupes Johan, lo entiendo.
-Bueno, hemm, permiso yo también me retiro tengo muchas cosas que hacer pero me dió mucho gusto conocerte.
-Bueno Caroline yo también me retiro, aún tengo pendientes pero te dejo en buenas manos y ya sabes cualquier cosa me avisas.
Se van y nos dejan solos a James y a mi, me siento tan aliviada de que tendré que cuidar solo a James y no a su horrible hermana.
-¿Que haremos?
-¿Que te gustaría hacer?.- Duda un poco.
-Vamos a jugar y al rato me ayudas con mi tarea, ¿si?.
-Por supuesto.
Tomo su mochila y lo sigo por las escaleras hasta llegar a un pasillo al final se detiene en una puerta de madera, entramos y su habitación es tan grande como la mía, con la diferencia de que el suyo está lleno de juguetes, nos sentamos en la cama y jugamos por un largo rato hasta que alguien entra a la habitación y nos interrumpe, era una mujer muy bella estaba muy elegante, seguida por un hombre alto y con cara sería.
-Hola cariño ¿cómo estás?.- Dice la mujer y le da un abrazo a James.
-Hola mami.- Mira ella es mi nueva amiga Caroline.
-Ah, hola tú debes ser la persona que contratamos para cuidarlo.
-Si, soy yo es un placer conocerla.
-Igualmente, bueno pues espero que lo cuides muy bien y más ahora que su padre y yo no estaremos.- De inmediato la cara de James cambia y se pone triste.
-¿A dónde irán?
-A un viaje de negocios cariño, serán quince días.
-Son muchos.
-Trataremos de regresar lo más pronto posible, te traeremos algo.
-No quiero nada.
- Te lo encargamos mucho Caroline.- Dijeron los dos padres.
-Desde luego, pierdan cuidado.
Y al final, aunque James lloro por un buen rato termino por aceptarlo, de todos modos por lo que dijo Zeus siempre están viajando, aunque de cierta manera entendía al pequeño James pues sabía lo que era no tener a tus padres, así que antes de ponerme nostálgica cambie el tema y le propuse seguir jugando, después hicimos su tarea y para ser sincera me sorprendió la capacidad que tenía, el pequeño era muy inteligente, al cabo de un rato subió Clara una de las cocineras a avisarnos que la cena estaba lista, guardamos todos los jugo y útiles en su lugar y bajamos a cenar, los chicos cenaron en una gran mesa en el comedor y los empleados en la cocina, y para no ver a la pequeña mocosa decidí cenar con los empleados. Al dia siguiente recorrí la otra parte de la casa que me faltaba, incluso encontré una biblioteca enorme, que por lo que vi no le daban mucho uso, también un enorme jardín la mañana se me fue rapidísimo y cuando me di cuenta James ya había regresado de la escuela, nos sentamos en la sala y me mostró sus cuadernos de la tarea de ayer.
-Mira Caroline, me sacaron un diez en la tarea que hicimos ayer.- Chocamos las palmas para festejar.
-Wow que increíble, viste te dije que eras muy listo.
-Tu también lo eres.
Y así pasaron dos largos años, era tan feliz mi relación con James era más que perfecta, me había ganado la confianza de Johan aunque lamentablemente no había logrado tanto con Tatiana, de vez en cuando cruzaba palabra conmigo, de los padres de los chicos no habíamos recibido noticia alguna desde aquel último viaje de negocios, así que pasó una semana más, pero al fin nuestras plegarias habían sido escuchadas, una mañana Zeus recibió una llamada, su cara se puso pálida y sus ojos se inundaron de lágrimas, el corazón se me acelero, cuando colgó el teléfono y nos miro con tristeza supe que algo grave había pasado.
-Zeus, ¿que paso, que te dijeron?.- Dijo Johan algo alterado.
-¿Es sobre nuestros padres?.- Intervino Tatiana.
-Si, me llamaron para darme una noticia sobre ellos.
-¿Que paso? habla ya.
-.....Chico, yo, lo siento mucho de verdad.- Contesto llorando.
-¿Que?, no, no, no estás mintiendo Zeus eres un mentiroso.- Grito Tatiana mientras se desvanecía al suelo.
Y así durante horas estuvimos tratando de calmar a los chicos, pero todo era en vano hasta que Zeus llamo al doctor de la familia y les aplicaron un sedante, estuve toda la noche velandolos, le pedí a Zeus que los llevarán a todos a mi habitación para poder cuidarlos y cuando los ví ahí tan indefensos me recordaron cuando yo pasé por lo mismo, entendía perfectamente por lo que estaban pasando con la diferencia de que yo no tenía a nadie que viera por mí o se preocupara, pero ellos nos tenían a Zeus y a mi, aunque Tatiana era difícil ahora la entendía más y yo estaría con ella incondicionalmente, así pasaron otros tres años no podía creerlo en un par de días cumpliría ya 23 para ser sincera yo no había festejado más mi cumpleaños desde que llegué a esta casa y tampoco era algo que me emocionará mucho pues ahora con el simple hecho de pertenecer de cierta forma a una familia me bastaba. Evidentemente muchas cosas habían cambiado James estaba a punto de entrar a quinto año de primaria y aunque ya era capaz de cuidarse por si mismo los chicos me pidieron que me quedara, Johan ahora sí tomaría el título de presidente de las empresas que tenían y Tatiana entraría a su último año de preparatoria. Mientras tanto yo volví a tener la misma pesadilla y ya no solo era una noche, si no que ya eran frecuentes. Una tarde mientras hacía la tarea con Johan y James, tocaron a la puerta, después Zeus se acercó a mi con una cara de preocupación.
-Caroline te buscan.
-¿Cómo, quién?.
-No lo sé, son dos tipos.
Mi corazón se acelero, no tenía idea de quién podrá ser, no conozco a nadie, me levanto del sillón y me dirijo hacia la puerta.
-¿Caroline Pierce?, al fin te encontramos.