Tadeo intentó negarlo, pero su voz era débil. —En los negocios y el amor todo se vale… Me reí, era una risa era fría, vengativa y victoriosa. —Entonces quien ha ganado soy yo. Lo acabo de dejar en la quiebra. Usé a su hija para mi venganza y me escabullí en su vida para vengar lo que le hizo a mi familia. Los ojos de Tadeo se abrieron más de lo normal, la comprensión empezó como otro infarto. —¿Si tú eres el hijo de… Jett? Eso quiere decir que … —Yo soy el hijo de Jett —dije, sintiendo la liberación de la verdad. Me acerqué, mi rostro brillaba con el triunfo. —Solo me acerqué a ustedes para vengarme. Mi nombre es Bastian Cross Black. Tadeo intentó respirar; su rostro se contorsionó de dolor. Los aparatos empezaron a sonar. ¡Bip, bip, bip! —¡Doctor! —grité, presionando el botón de

