Verónica Hall. Al darme vuelta introduje la llave en la puerta para pasar a mi casa, mi madre estaba sentada en el sofá mientras leía una de sus revistas preferidas, usando una pijama rosa y lentes de lectura. Las luces de la cocina y el comedor estaban apagadas y las únicas encendidas eran las de la salsa. Cuando mi madre nota mi presencia baja con lentitud la revista hasta dejarla en la mesa de centro, se saca los lentes de su rostro y con un cruce de brazos me regala una sonrisa pícara. La mire con el ceño fruncido y un tanto extraña por su mirada un tanto misteriosa hacia mi persona. Deje mi bolso en la mesa al igual que mis llaves y me gire hacia ella. —¿Por qué me miras asi? – pregunte al fin, enarcando una ceja hacia ella. —¿Quién era ese chico con el que te besaste? – me resp

