Lo amaba, siempre lo amó. Lo amó desde que sus ojos se posaron en él, únicamente en él, no había, no hubo, menos habría otro para ella, solo era Erick, más que su amante o su consejero, más que su pareja, más que su aliado o su amigo, era parte de ella. En su pecho quedó un enorme vacío cuando sintió que él no estaba y contrario a llorar, acudió a ese lugar donde estaba él, donde yacía muerto. Donde cayó en combate. Su cuerpo, verlo así, en ese estado y sin vida fue como…despedazarla a ella misma, romper sus alas y quebrar su alma. Arrodillada, cayó ante el cuerpo de Erick, miró sus ojos llenos de sangre, el cuerpo sin vida y el hueco en su pecho. Tomó los trozos de su corazón y los armó, dejándolo intacto, pero inservible. De nada valía, no latía. Lo colocó de nuevo en su sitio

