A solo un paso de traspasar la primera barrera y entrar en sus dominios, que ya pertenecían a Jara y Owen, las lobas aguardaron, de forma cautelosa, sin saber qué pasaba o pasaría del otro lado. —¿Qué es eso que se siente de esa manera?—Preguntó Troy con Chris sobre su espalda. —Owen.—respondió su madre.—Ese es Owen y si lo que la reina les dije es cierto, él ha perdido el control. —¿Siempre se ha sentido tan siniestro?—Preguntó Troy, sintiéndose muy amenazado por la presencia de Owen que llegaba hasta allí, que parecía clavarse en la piel como una espina. —Bueno, depende de cómo se vea.—respondió Amaris.—Owen es una mansa paloma, el problema es cuando lo sacan de sus casillas. Contrario a Jara, que no aguanta una cosa dos veces, Owen soporta mucho y cuando ya no puede más, puede q

