Mariana llegó a la capital de madrugada, era la primera vez que llegaba a esa hora, la terminal estaba casi vacía, le habían dicho que era muy peligroso estar ahí en la madrugada, se dirigió a la puerta y tomó un taxi, le pidió que la llevara a un hotel bueno y barato. Se registró y fue a descansar, se sentía muy cansada y triste, dio rienda suelta a su dolor y lloró, lloró amargamente, por lo que había pasado, por haber perdido a sus padres, por estar sola, por Tomás por todo, lloró tanto que se quedó dormida. Cuando se despertó ya había amanecido, había un sol esplendoroso, aún era temprano para ir al almacén de telas, se alistó con paciencia y salió a donde el proveedor, no tardó mucho para hacer la negociación, ahora que todo estaba hecho debía decidir qué hacer con su vida, estaba e

