María y Jadira iban rumbo al hospital, querían ver cómo iba avanzando el mural que estaba pintando Rodrigo, María no les permitió que vivieran en otro sitio que no fuera su casa, quería estar cerca de ella y ayudar a Rodrigo con su tratamiento. El joven ya se había convencido de que su madre padecía Alzheimer, el diagnóstico no iba a cambiar, se había cansado de consultar a especialistas durante su estadía en Houston y España, ahora solo quedaba empezar los tratamientos que iban a permitir que la enfermedad no avanzara rápidamente. Para convencer a Jadira de ir al hospital, María le había dicho que la acompañara al médico a su revisión médica habitual y Jadira había aceptado, ya en el camino la había convencido de que también se hiciera un chequeo, pero, no le agradó mucho la idea, estab

