Rodrigo se encontró repentinamente en un lugar oscuro. Tanteaba todo a su alrededor pero no podía encontrar nada ni saber en dónde estaba. Además sentía que algo le presionaba el pecho robándole las energías. Estaba desesperado y confundido, ya que no sabía cómo había llegado ahí. Entonces apareció una luz en la lejanía. Corrió hacia ella con la intención de distinguir algo que lo ayudara, cuando vio que allí estaba Amanda atada a un poste, sin poder moverse. — ¡Ayúdame Rodrigo! ¡Socorro, sálvame! — chillaba asustada. — ¡Amanda, amor! ¡Ya voy! — gritó mientras corría con todas sus fuerzas hacia ella. Repentinamente el suelo comenzó a temblar y el poste que la sostenía empezó a sumergirse en el suelo. Unas manos monstruosas salieron de una grieta y comenzaron a hundirla mientras ella gr

