Capitulo 28

1903 Palabras

Nina Cuando salgo de la mansión, mis manos tiemblan. Dios, qué vergüenza, acabo de pasar. Jamás pensé que me pasaría algo así. Me quedo un momento ahí, tratando de respirar profundamente y relajarme, pues si no lo hago, no podré conducir. Cuando escucho esa voz sexy y ronca, no, Dios, por favor, no. Yo volteo y lo miro mal. —¿Por qué has salido de esa manera? Me bajo del coche molesta. ¿Pero qué, este hombre no tiene tantita decencia? —Y todavía lo preguntas. De verdad, tu cinismo es demasiado grande. Él me ve confundido y con una ceja alzada. —¿De qué diablos estás hablando? ¿Por qué me hablas así? —¿De verdad preguntas eso? Sabes la vergüenza que acabo de pasar. Esa chica viene contigo; me imagino que es una de las tantas que se meten a tu cama, pero al parecer esta sí te importa.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR