Nina Cuando llegó a mi recámara, tiró mi bolsa, quitó mis zapatos y me tiró a la cama. No sé qué ha pasado realmente ni qué está pensando mi padre, pero jamás lo había visto así. A pesar de todas nuestras discusiones, nunca había visto ese odio en sus ojos, pero solo lo vi cuando mencionó a los Williams. De pronto, la puerta de mi recámara se abre y sé perfectamente que es Maty. Llega asta mí y se sientas a un lado; de pronto, empiezas a acariciar mi cabello. —¿Qué ha pasado con papá? ¿Por qué saliste tan alterada y llorando del despacho? —Nada, no ha pasado nada. —Vamos, Nina, ¿qué está pasando? ¿Ya no confías en mí? Yo suspiro y me siento en la cama, limpio mi rostro y él me sonríe. —Anda, dime qué ha pasado. Yo me encojo de hombros. —Es que realmente no lo sé. Empezó a hablar d

