— ZiTao.
— M-mm —apenas puede hacer un sonido como respuesta.
— ¿Recuerdas ese parque donde solíamos jugar luego de la universidad? Quiero que nos encontremos allí —ZiTao no alcanza a comprender cómo es que la voz de ese hombre no suena para nada nerviosa o arrepentida, le habla como si nada hubiese pasado, sin vergüenza alguna.
— ¿Por qué... tan de repente? —por más de que haya querido gritarle e insultarlo, estaba tan aturdido que su fuerza para levantar la voz se había ido, además, no estaba solo.
— Tenemos que hablar.
— Tú... en serio eres terrible —ZiTao sonríe con los ojos ardiéndole mientras contiene la rabia y las lágrimas. No podía creer lo cínico e insensible que podía llegar a ser Yifan, incluso después de tanto tiempo, aún guardaba la esperanza de que fuera más amable, pero no había cambiado nada.
— Mira, ZiTao, no espero que me comprendas, de todas formas nunca lo hiciste, solo... veámonos el sábado a las nueve de la noche y terminemos esto —al nombrado le estaba hirviendo la sangre pero contiene la respiración por unos segundos hasta que consigue calmarse un poco. Al parecer Yifan también quería terminar con lo que dejaron a medias, así que le estaba ahorrando el trabajo de tener que contactarlo. Sin embargo, se preguntaba por qué de un momento a otro Yifan se preocupaba por su antigua relación, quizás había hablado con Yixing o Minseok.
— Está bien, discutiremos ese día — se limita a contestar antes de colgar con toda la mala gana del mundo. Por lo menos no se quebró al hablar con él luego de tanto tiempo, pero es que después de escucharlo hablar tan engreídamente lo único que sentía era un enojo enorme.
No ha cambiado nada, piensa para sí mismo mientras toma un vaso de agua. Verá a Yifan el sábado en la noche, justo como cuando estaban en la universidad y ese era el día menos ocupado para él y sus amigos. A pesar de que entrenaban para el equipo de la universidad casi todos los días, el básquetbol era algo que no podía ser solo una obligación para ellos, lo disfrutaban tanto que querían jugar todo el tiempo; Yifan parecía estar en paz cuando estaba en la cancha y a ZiTao le encantaba verlo sonreír.
Ahora que lo piensa, Yifan parecía ser más feliz con el balón que cuando estaban juntos. El solo recuerdo le hace chasquear la lengua y fruncir el ceño, si tan solo no hubiese estado tan cegado por su amor unilateral y se hubiera dado cuenta de eso antes, tal vez no tendría el pequeño problema que lo molesta en la actualidad, lo hubiera superado antes de que fuera demasiado tarde.
— ¿Tao? —la voz adormilada de Sehun, quien está de pie en el umbral de la puerta frotándose los ojos lo hace recuperar la compostura.
— Buenos días —saluda antes de presionar sus labios contra la mejilla del menor.
— ¿Por qué te despiertas tan temprano? Es domingo ¿sabes?
— Ya es una costumbre —responde mientras le revuelca aún más el cabello. Sehun se queja y en su intento por apartarlo, aprieta las manos de ZiTao entre las suyas, el rubio solo se queda mirándolo a los ojos y... tal vez no debió hacerlo porque Sehun le devuelve la mirada con preocupación.
— ¿No te sientes bien? Te ves un poco pálido...—Sehun suelta sus manos para poner una de las propias sobre la frente del más alto, midiendo su temperatura— no tienes fiebre... ¿pasó algo malo?
— Estoy bien, es más, hace poco estaba paseando a Candy —Sehun no dice nada pero lo mira con desconfianza. ZiTao en serio odia que todo lo que le pasa tenga que reflejársele en la cara, no quiere que los demás se preocupen por él, después de todo es un adulto que puede resolver sus problemas por sí mismo... aunque no tendría por qué ocultarle la razón de su decaimiento a Sehun. La verdad es que no quiere decirle, simplemente quiere terminar con todo sin darle demasiada importancia.
— Bien, si no quieres decirme, por lo menos prepárame el desayuno.
— Vaya... te estás volviendo aún más mimado...
— ¡No es cierto! —de alguna forma ZiTao siente como la vitalidad regresa a su cuerpo progresivamente mientras ambos se ríen, mientras se aferra a Sehun abrazándolo por la espalda en su camino hacia las escaleras hasta que el menor tenga que luchar por zafarse de su agarre para ir a cambiarse.
Mientras prepara el desayuno con las energías recargadas, también le agradece mentalmente a Sehun por cambiar de tema, por no obligarlo a nada, por permitirle esconder sus molestias y por drenarle un poco de la fuerza que necesitaba.
*
— Oye... la otra vez me dijiste que iríamos juntos a Qingdao y me he estado preguntando desde hace un tiempo si lo decías en serio —Sehun habla sin despegar la vista de su comida y ZiTao sonríe mirándolo.
— Claro que es en serio, aunque tengo muchas cosas en la cabeza en estos días, también he estado planeando ese viaje, de todas formas siempre voy en chuseok o a final de año.
— Pero esta vez no irás solo... y además irás a visitar a tu familia, no sé si sea buena idea que yo vaya, es decir, ni siquiera saben que tú y yo...
— No tienes que preocuparte por eso ahora, mis padres son bastante comprensivos, de hecho ya sabían de mi orientación s****l desde que estaba en preparatoria, aunque nunca volvimos a hablar de eso —Sehun levanta ligeramente la cabeza, sin saber exactamente qué decir, era bueno que los padres de ZiTao no tuvieran problema con eso pero, aun así, seguía un poco nervioso.
— De todas formas... me siento mal si vas a pagar todo.
— ¿Por qué te molesta que yo pague? Luego, cuando seas el diseñador gráfico más famoso, podrás pagarme todos los viajes que quieras.
— Eso no es nada realista —el menor bufa cruzándose de brazos y ZiTao se ríe cuando rueda los ojos.
— Deja de preocuparte por el dinero ¿está bien? Si voy a pagar es porque quiero hacerlo, no me siento obligado y no voy a vivir bajo un puente por gastar un poco más de la cuenta —Sehun no se siente de todo cómodo con esa situación, siempre es ZiTao el que hace todo por él y por más que lo piense no sabe qué cosa podría hacer por el mayor para compensarlo.
— Mm —termina asintiendo, todavía mirando hacia otro lado, con los brazos cruzados.
— Sehun-ah —al escuchar su nombre gira su rostro para mirar a su interlocutor, pero ZiTao está más cerca de lo esperado. Se ha levantado de su silla y mientras su mano izquierda se apoya sobre la mesa del pequeño comedor, la derecha se posa sobre la mejilla de Sehun— sé que le gustarás a mi familia —antes de que el menor pueda responder, ZiTao ya tiene sus labios aprisionados entre los suyos.
*
Sehun no tuvo mucho tiempo para quejarse sobre lo cursi que podía ser ZiTao, tenía que volver a su casa y recuperar el tiempo perdido, no podía dejar a un lado el trabajo que le faltaba terminar para el día siguiente. Por su puesto, ZiTao no lo dejó irse sin hacerlo sentir avergonzado de nuevo haciendo que Candy le diera "besos de despedida" en la puerta del apartamento.
Ya en su casa, Sehun seguía sin concentrarse, a ZiTao no le bastaba con distraerlo en su mente (con su voz y su rostro grabados en su memoria y apareciendo mientras intenta hacer cualquier otra cosa), sino que también lo hacía en la realidad, la prueba de ello era la oportuna llamada entrante en su celular.
— Sehun-ah, sé que es un poco repentino pero ¿quieres ir a Japón conmigo? —y el nombrado tiene que acomodarse en la silla de su escritorio para verificar si está situado en la realidad.
— No es gracioso —contesta bufando, las bromas de ZiTao no suelen ser tan patéticas.
— No estoy bromeando, escucha, Joonmyeon hyung me acaba de llamar para pedirme que lo reemplace en una conferencia de publicidad en Hokkaido, él está ocupado con lo de la empresa de sus padres y no puede viajar esta semana, yo solo tengo que asistir y presentar algunas de nuestras propuestas publicitarias.
— Okey... muy bien, pero... eso es parte de tu trabajo, no entiendo por qué debo ir yo.
— Te estoy invitando, es un evento organizado por una empresa en Japón y solo son dos días así que los invitados tienen la estadía paga en un Onsen cerca del auditorio. A Joonmyeon hyung le dieron tres invitaciones, el gerente de planeación también irá, tendremos que compartir habitación pero es un lugar espacioso y podemos entrar a las aguas termales. ¿Qué dices?
— Ah... — a Sehun todavía se le hace muy irreal aquella propuesta, ZiTao le estaba dando tantas cosas y prometiéndole tantas otras que se le estaba saliendo de las manos su propósito de algún día devolverle todo lo que hacía por él, a parte acababan de hablar de otro viaje, era demasiado— Tao...
— No tienes permitido poner como excusa el dinero o que sea yo quien te invite —Sehun tiene que levantarse de la silla y suspirar, así quisiera rechazarlo ZiTao insistiría hasta que le dijera que sí.
— ¿Esta semana? —Sehun escucha una risita triunfal al otro lado de la línea.
— Martes y miércoles ¿puedes faltar a la universidad esos dos días? Por el trabajo no te preocupes, Joonmyeon hyung sabía que iba a invitarte cuando me pidió reemplazarlo.
— Está bien... supongo.
— Bien, luego te mandaré un mensaje con el itinerario, nos vemos mañana, tengo que preparar unos documentos. Descansa, Sehun-ah.
— Mm —asiente sentándose de nuevo, con una sonrisa— tú también.
Definitivamente era demasiado... ¿cómo podría pagarle por tanto? No podía decir que le molestaba ir a otro país y más a las famosas aguas termales japonesas, de hecho estaba empezando a emocionarse y a imaginar cómo sería el lugar y lo mejor era que estaría con el mayor. Tal vez debería dejar de pensar tanto en cosas que ni al mismo ZiTao le molestan y aceptar sus invitaciones sin poner tanta resistencia (porque era una resistencia por cortesía más que porque no quisiera).