Scars II

1602 Palabras
ZiTao se siente un poco comprometido con sus amigos, así que decide contarles sobre su gran avance, para que se sientan más tranquilos respecto a sus decisiones y que... puedan volver a ayudarlo. Joonmyeon no está muy disponible últimamente, ni va a la empresa esa semana por un viaje de negocios, así que una llamada ese martes es suficiente para recibir el apoyo que necesita, el mayor está muy feliz por él y desea de todo corazón que todo mejore en su vida, se disculpa mil veces por no poder estar a su lado aunque ZiTao le dice que no se preocupe. Se dirige ahora, luego de cambiarse la ropa del trabajo, hacia el bar tan conocido, donde se encuentra con Yixing y Minseok. Espera que no lo regañen esta vez y que estén un poco orgullosos de él como lo estaba Joonmyeon. En efecto, sus reacciones son reconfortantes, incluso lo felicitan entre bromas por dar ese paso que tanto le había costado, Minseok le sirve una copa de su trago favorito mientras le dice "bien hecho, bien hecho" ZiTao bufa fingiendo molestia, casi parece como si estuvieran tratando con un perro, él mismo le dice a Candy lo mismo cuando aprende un nuevo truco. El tiempo pasa demasiado rápido entre bromas y risotadas y tanto Yixing como él tiene que levantarse temprano al día siguiente para trabajar así que es momento de pasar a lo importante y luego despedirse. — Entonces... ¿cómo harás para solucionar tu problema? — pregunta Minseok cruzándose de brazos. — La verdad es que no se me ocurre nada, tampoco es que tenga muchas ganas de volver a hablar con él y no creo que perdonarlo en mi cabeza sirva de algo... — Bueno, en todo este tiempo viviendo al lado de él desde que volvió, no ha intentado llamarme ni nada y yo lo he dudado muchas veces, no sé cómo vaya a tomarlo, pero intentaré hablar con él, aunque no sé si vaya a sacar algo de eso. Es lo único que se me ocurre. — Está bien, gracias Yixing. — Pero ¿cuándo vas a presentarnos a Sehun? Deberías traerlo algún día— propone Minseok con una sonrisa amplia, ZiTao solo se ríe. — No lo sé, tendría que preguntarle primero si no se siente incómodo, no estoy seguro de que él haya ido a un lugar como este. — Y tampoco sabrá de tus antiguos hábitos, ¿verdad? — ZiTao golpea al más bajo en el hombro, aunque los tres terminan riendo. No es una despedida muy larga, ya que prometen verse de nuevo cuando ZiTao pueda invitar a Sehun, está seguro de que todos iban a llevarse muy bien. * Ya es sábado en la noche y ZiTao aún no tiene idea de lo que debe hacer, Yixing tampoco ha tenido mucho tiempo para intentar hablar con Yifan, así que deja por lo pronto sus preocupaciones y se concentra en la respiración de Sehun sobre su pelo, el menor está con la mitad de su cuerpo sobre su espalda, mirando por encima de su cabeza mientras él termina un trabajo en su ordenador portátil. En un principio había pensado que a Sehun le afectaría mucho si le llegaba a contar sobre Yifan, pero ahora que lo había hecho, el menor solo parecía haberse apegado más a él. — ¿Vas a quedarte a dormir de nuevo? — pregunta luego de mirar la hora en su ordenador, las nueve y media. — Ya es muy tarde para salir— Sehun responde con la voz baja, adormilado. — Está bien, pero...— ZiTao se gira hacia un lado haciendo que Sehun caiga de espaldas contra el colchón y rápidamente se pone sobre él, sonriendo— no me hago responsable de lo que pase— Sehun le golpea el pecho, riéndose a carcajadas. — ¿Cuántas veces has escuchado eso en las películas? — ¿Muchas veces? — Sehun se sigue riendo pero ZiTao no se ha movido y, aunque el menor no lo haya tomado en serio, se agacha despacio dándole un beso en el cuello. Sehun se queda callado de inmediato. Lo había hecho solo como una broma, pero ahora que el menor lo mira fijamente no puede dejar las cosas así y pretender que no está sintiendo su abdomen contraerse y su corazón acelerándose por la cercanía. Sin dejar de mirarlo, acaricia con la yema de sus dedos la suavidad de la piel en el brazo de Sehun y se acerca para darle un beso. Sus labios se mezclan con los del otro en un movimiento certero y esta vez no está pensando en lo que está mal o lo que está bien, o en esperar, porque el menor lo ha atrapado con las manos tras su nuca y el suspiro sobre sus labios no significa otra cosa más que un permiso indirecto para que sus labios se muevan con mayor intensidad. Su cuerpo está apoyado totalmente sobre el de Sehun, que se remueve en su lugar, acariciando ahora su espalda con las manos. ZiTao succiona con delicadeza su labio inferior y luego lo deja para abrir ligeramente la boca y permitir que su lengua se deslice hasta los labios del menor para introducirse en su boca. Mientras tanto, los dedos de Sehun se aventuran bajo su camisa y le hacen temblar al tocar su espalda baja. ZiTao desliza su lengua hacia afuera dejando un pequeño hilo de saliva entre su boca y la de Sehun, lo mira desde arriba con una expresión necesitada, Sehun tiene los ojos entreabiertos y las manos ahora han viajado a su cintura. Siempre se ha sentido atraído por ese lunar en el cuello de Sehun y se detiene especialmente frente a él, besando sonoramente la piel a su alrededor mientras acaricia sus costados. Sehun contiene la respiración al sentir el ardor de una herida provocada por los dientes del mayor. Eleva las manos y toma a ZiTao por la nuca, haciendo que se separe de su cuello y vuelva a unir sus labios con los suyos. Tiene la intención de girarse y ponerse sobre el mayor, porque siente que todo va demasiado lento y quiere confirmar que no es un simple sueño producto del cansancio y la extenuación de toda la semana. Sin embargo, son los ladridos de Candy los que le hacen saber que está muy despierto. ZiTao bufa, riéndose por lo bajo y hundiendo la cara en la almohada al lado de la cabeza de Sehun, luego de unos instantes se pone de pie y la pequeña cachorrita se acerca a él aún ladrando, ZiTao la levanta del suelo dejándola en sus brazos mientras la acaricia. — Eres una fastidiosa, Candy-ah, mira, Sehun se ha enojado contigo. — ¿Yo qué? ¿No serás tú el que está enojado? — el menor se burla, metiéndose bajo las cobijas antes de que ZiTao lo golpee, también por bromear. ZiTao deja a su mascota en la pequeña cama que le ha comprado hace unas semanas, le deja algunos juguetes suaves al lado para que esté cómoda y cuando la ve recostarse apaga la luz de la habitación y se tumba junto a Sehun. Es demasiado incómodo intentar seguir lo que estaban haciendo y es peor mencionar algo de ello, ninguno se atreve a hacer bromas al respecto y simplemente se ríen de ello. Aunque ZiTao termina abrazando a Sehun hasta que se quedan dormidos. * ZiTao se despierta a las siete de la mañana, ya no es necesario utilizar una alarma, su cuerpo se pone en funcionamiento a esa hora y por más sueño que tenga simplemente no puede volver a dormirse. Su madre le ha dicho que debe ser por el estrés del trabajo, que debería ir al médico porque podría tener algún tipo de desorden en su metabolismo. Sin embargo, él no cree tan necesario ir a hacerse alguna revisión, después de todo su "problema" no era una desventaja, viéndolo por el lado positivo, jamás se quedaría dormido antes de una reunión importante, no tendría que preocuparse por llegar tarde porque su alarma no lo despertó y justo ahora también es algo positivo, puede llevar a Candy a un pequeño paseo de diez minutos por los alrededores, luego de darle su desayuno. Como Sehun aún no parece que vaya a despertarse, se toma su tiempo para bañarse y arreglarse, y antes de que sean las ocho y cuarenta se dirige de nuevo a la habitación, mueve el hombro del menor intentando despertarlo, avisándole que va a preparar el desayuno. Sehun asiente aún dormido y ZiTao sonríe, acariciando sus mejillas sonrojadas por el calor de las cobijas. Se dispone a cocinar algo sencillo cuando su teléfono empieza a sonar en el bolsillo de su pantalón. Se limpia las manos y lo toma, es un número desconocido pero de todas formas contesta. Casi se le cae el aparato de las manos cuando escucha la voz tan conocida y a la vez tan lejana hablándole en un acento demasiado familiar, tiene que apoyarse en el borde de la estufa para afrontar la situación, porque no se la esperaba en lo absoluto. En esos momentos se pregunta si hubiese sido mejor no contestar o si aún tiene tiempo para colgar la llamada y bloquear el número, pero recuerda que Sehun está en el piso de arriba, confiando, esperando por él y determina que tiene que dejar de ser un cobarde, por Sehun, por él mismo y entonces contesta, aunque su voz suena como la de alguien que está siendo ahorcado y ya no puede respirar. — Yifan...
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