Pouring down

2753 Palabras
No es que no lo haya querido, no es que no estuviera feliz, es solo que hay un sentimiento extraño presionando su pecho, tal vez sea culpa y arrepentimiento. Su idea de amar era entregarse completamente y recibir exactamente lo mismo de la otra persona y siente que no había sido sincero, que debía haber esperado hasta terminar las cosas definitivamente con Yifan. Pero Sehun está tan contento, se deshace en sonrisas en su último día en Japón y ZiTao solo puede sonreír con él, acercarse más de lo debido cuando están en las termas públicas, tomar su mano bajo la mesa de piso mientras el gerente Kang no ve, sentarse junto a él en el avión de regreso a Corea y dormirse con su cabeza sobre el hombro derecho del menor. No quiere lastimar a Sehun con sus inseguridades, por suerte el menor está demasiado ocupado con sus deberes en la universidad y con el trabajo así que solo se saludan, almuerzan juntos y se despiden, ha logrado no sacar a la superficie sus estúpidos sentimientos que sólo preocupan a los demás, ni siquiera Joonmyeon lo ha notado y siente que por lo menos le ha ganado la batalla a una de sus múltiples debilidades. * El sábado en la mañana no es diferente a cualquier otro día, se levanta temprano, saca a Candy a caminar por un pequeño parque, desayunan, se asea y se viste con la ropa más cómoda en su armario, se sienta en el sofá, enciende el televisor y recibe un mensaje de buenos días con una sobredosis de stickers de line de Sehun, al cual responde compitiendo por ser el más abarrotado de muñecos y expresiones graciosas. Todo transcurre con normalidad, excepto por la tormenta de pensamientos que destruyen la tranquilidad de su cabeza. Está nervioso, inseguro y demasiado sensible. No sabe lo que pasará en la noche, no sabe si tendrá el valor para golpear a Yifan en la cara como había imaginado todo ese tiempo que sería su saludo si alguna vez volviera a ver al causante de sus penas. El día parece transcurrir más lento de lo normal y aunque Sehun le ha dicho que probablemente no saldrá de su cuarto en todo el fin de semana por los trabajos finales que debe hacer, no deja de sentir una paranoia estresante, no deja de imaginar lo que pasaría si Sehun lo viera hablando con Yifan, aunque no lo conociera, seguro se daría cuenta por la expresión que tendría ZiTao en el rostro, definitivamente es algo que no quiere mostrarle. En la tarde se limita a adelantar su trabajo mientras el reloj de su estudio marca el paso de los agobiantes minutos llenos de ansiedad hasta que llegue la hora del enfrentamiento final. Pero antes de eso, les escribe a Minseok y a Yixing en una conversación grupal, solo para calmarse un poco, para que ellos lo animen y le den confianza, y eso es lo que hacen, le escriben mensajes muy largos sobre lo orgullosos que están de que vaya a superar a Yifan, que siga adelante, que no se atreva a huir porque ellos mismos irán a golpearlo por idiota. Aunque ya se siente mucho mejor, no le pueden faltar los ánimos de Joonmyeon, así que lo llama para contarle, para que le diga que todo estará bien, con esa voz suave y comprensiva que a veces suena angustiada, porque ZiTao lo hace preocuparse demasiado. A pesar de que el mayor está más ocupado que nunca, no ha dejado de hablarle ni de decirle que cuente con él para lo que sea, que no dude en llamarlo porque sacaría tiempo para él en cuanto lo necesitase. No puede fallarles, ni a ellos ni a Sehun. Nunca se ha considerado cobarde, solo demasiado orgulloso, pero siempre se ha enfrentado a sus problemas con sinceridad y no piensa dejar que ese tema sea lo único por lo que tenga que esconderse y huir. * 9:01 de la noche, ZiTao tiene las manos en los bolsillos de la sudadera, se ha detenido frente a la línea lateral de la cancha de basquetbol mientras observa con fiereza los ojos del hombre parado en el centro, con un balón entre las manos. No ha cambiado nada, piensa por segunda vez. Yifan tiene la misma expresión estoica, los aires de superioridad y clase, la figura atractiva, el vacío en la mirada. Ninguno de los dos ha abierto la boca desde su llegada y no parece que Yifan vaya a romper el silencio, en vez de eso se ha puesto a pivotar el balón mientras se acerca a ZiTao y en un momento se lo lanza con fuerza, el menor alcanza a sacar las manos del bolsillo y a recibirlo, por lo menos no ha perdido los buenos reflejos. Yifan se ha puesto en una posición defensiva, esperando a que ZiTao haga su primera jugada. El menor piensa que todo eso es absurdo, solo quería terminar con todo ¿no? ¿Por qué quiere jugar en un momento así? De todas formas comienza a moverse luego de un largo suspiro, aunque no cree ser capaz de golpearlo, por lo menos le pateará el trasero en basquetbol –aunque no recuerda haberle ganado nunca en la universidad-. Como era de esperarse, el antiguo capitán del equipo de basquetbol era demasiado bueno, ZiTao solo había podido anotar 9 puntos contra 20 de Yifan, aunque en un principio quería hacer lo que vino a hacer e irse, su terquedad es más fuerte, quiere por lo menos anotar unos puntos más, no quiere quedarse tan atrás así que sus movimientos comienzan a ser más bruscos y la defensa de Yifan más molesta, sus cuerpos chocan constantemente, parece que gruñen mientras luchan en la cancha y la mirada de ZiTao se vuelve aún más afilada. Yifan endereza su cuerpo luego de que el menor anote enceste 4 veces seguidas. — Diecisiete a veintiséis, has mejorado, en la universidad nunca pudiste salir de la diferencia de diez puntos— ZiTao bufa ante la carga de sarcasmo en la voz del mayor. — Y tú te has vuelto débil, ya llevarías por lo menos cuarenta puntos a estas alturas. — No he jugado mucho últimamente, antes solíamos entrenar todo el tiempo, hasta cuando nos daban el día libre —ZiTao rueda los ojos, no está de humor para seguir recordando el pasado. — Yifan... — Hablé con Yixing, me dijo que ya tenías a otra persona... — Yifan detiene el balón que había estado rebotando en el mismo sitio y ZiTao frunce el ceño. — Igual que tú —el mayor se muerde los labios y apoya una de sus manos en su cadera, como si tuviera algo por lo que estar molesto. El pensamiento de querer golpearlo reapareció en la cabeza de ZiTao como una posibilidad. — Sabes... No importa con quien esté, siempre es lo mismo, tú eras igual —los ojos de Yifan se vuelven más duros, acusadores— tampoco me entendías. — Pero lo intentaba, quería entenderte más que nadie, pero tú... —ZiTao aprieta sus puños con fuerza, conteniendo toda la rabia y el dolor que había sentido por tanto tiempo— Esto es inútil, no tenemos que seguir culpándonos el uno al otro, no podemos arreglar lo que pasó y no pienso seguir con el mismo remordimiento toda mi vida. — Lo siento, ZiTao...—al mirarlo con la cabeza gacha y los puños apretados, Yifan, en cierta forma, se ve destrozado, como cuando se sentaba solo a llorar en los vestuarios. El menor traga saliva, siente que su corazón se oprime dolorosamente y no sabe exactamente lo que debería hacer o decir, aunque se supone que debe perdonar a Yifan para superarlo, para quedar en paz, no cree que eso lo resuelva todo. — No sabes lo mucho que te quería... —sus labios tiemblan al luchar contra el nudo en su garganta y tiene que agachar la cabeza para que el más alto no pueda ver sus lágrimas. — Lo sabía —en ese momento ZiTao tiene que verlo a los ojos a través de sus lágrimas, para confirmar que no es una broma, que es tan cruel como para burlarse de sus sentimientos. Sin embargo, en vez de una sonrisa sádica o un rostro sin emociones, la expresión de Yifan lo llena de melancolía, casi parece que también llorará y no puede creer que el hombre que siempre lo trataba como si no le importara en lo más mínimo ahora estuviera caminando hacia él con ese rostro lleno de arrepentimiento, abriendo sus brazos y rodeándolo con ellos. — ¿Qué... qué es lo que quieres, Yifan? ¿Por qué haces esto? —ZiTao está aguantando todo lo que puede, no quiere desmoronarse en el abrazo del mayor, que sigue siendo tan cálidamente frío como cuando estaban juntos. — La verdad... no me importaba que no me entendieras, solo me gustaba lo bien que se sentía que me amaras. — Y me lo dices ahora...—ZiTao es una mezcla de emociones que explotarán en cualquier momento, intenta apartarse de Yifan pero el mayor solo lo aprieta con más fuerza. — Te lo diré todo... te diré lo que me molestaba, te diré lo que no fui capaz de contarte, te compensaré por lo que hice... Tao... por favor...—El más bajo lo empuja con fuerza, con la mandíbula apretada, con el odio corriendo por sus venas, escupiendo con fuego insultos en su idioma materno. — Amas hacer que la gente pierda la cabeza ¿verdad? Tienes a alguien más y me estás diciendo eso... ¿no tienes vergüenza? — No tengo a nadie, Yixing seguramente te dijo que estoy viviendo con una mujer, ella es mi hermana por parte de mi padre, pasaron muchas cosas y tuve que traerla conmigo a un lugar en el que él no pudiera hacerle nada... — No esperes que te crea... y aunque te creyera ¿qué quieres que haga? ¿Qué vuelva contigo? Olvídalo... solo vine aquí a terminar con esto y creí que querías lo mismo, ya lo sabes ¿no? Tengo a alguien más en mi vida. — Si vienes a terminarlo es porque todavía sientes algo... Dí la verdad, ZiTao, ¿aún me quieres? — Eres un maldito idiota, Yifan. — Pasaron muchas cosas en mi vida, cometí muchos errores pero quiero enmendarlos, quiero explicarte... quiero decirte que sí te quería... que aún te quiero, que aún no se ha terminado, como tú tampoco has podido terminarlo —Yifan se acerca de nuevo a ZiTao, cuyo cuerpo tiembla mientras las lágrimas se resbalan por sus mejillas, su mente está en blanco y ni puede moverse cuando Yifan le besa por un segundo los labios antes de mirarlo con algo más en los ojos. ZiTao se limpia los labios con el dorso de la mano, tragando saliva para aflojar el nudo en su garganta. — N-No voy a olvidar lo que hiciste, Yifan, aunque tengas tus razones... — No te estoy pidiendo que lo hagas. — De todas formas... yo tengo a alguien... — Pero aún me tienes a mí —el corazón de ZiTao se detiene en medio de sus actividades y de repente siente el frío de la culpa carcomiéndole las entrañas, se siente el ser más desagradable del universo. No puede negarlo y eso es lo que más le duele, Sehun no merece esto. — No... —Yifan toma su mano entre la propia y ZiTao recuerda que así era como empezaba todo entre ellos, lo había olvidado porque lo que más se había quedado en su memoria era como terminaba, con Yifan mirándolo desde arriba con desprecio o peor aún, sin sentir nada. "Te quiero... Te quiero, Tao", la voz de Sehun resonando en su cabeza hace que le duela como nunca el corazón, al punto en el que vuelve a desmoronarse y a llorar como imbécil frente a Yifan, dándose golpes mentales por ser tan hijo de puta. ¿En qué estaba pensando? Solo tenía que ser firme y negarse, terminar con todo, dejarle en claro a Yifan que amaba a Sehun y que él sentía lo mismo, no tenía por qué estar llorando, no tenía por qué titubear y dejarse afectar por lo que le dijera el mayor. Pero ahí estaba, hecho un desastre, intentando recomponerse y tomar la fuerza suficiente como para plantarse frente al mayor y cumplir con lo que había estado determinado a hacer. — Yifan... no voy a volver contigo y voy a terminar con mis sentimientos por ti aquí. Puedes explicarme lo que quieras, también quiero entenderte para poder dejar por fin esto atrás... estoy seguro de que tú también necesitas comenzar de nuevo... — Pero...—Yifan se queda con los labios abiertos, dando la impresión de querer decir algo, de no rendirse, pero tal vez el rostro lleno de lágrimas y la mirada firme de ZiTao lo cohíben de contradecirlo— ¿no vas a darme otra oportunidad? — Ya sabes el porqué. — Por él... supongo que tú sí pudiste reemplazarme. — No te reemplacé, Yifan —el corazón de ZiTao por fin comienza a calmarse mientras piensa en sehun, quien incluso ahora lo está salvando, se limpia con las mangas de la sudadera las lágrimas— me enamoré —Yifan resopla y camina de largo hasta una banca frente a la cancha, ZiTao lo sigue de cerca y se sienta a su lado. — No voy a contarte lo patética que ha sido mi vida, si no vas a estar conmigo no voy a hacerte pensar en ello, no es necesario, ya sé que fui una mierda contigo y no quiero volver a hacerte daño. Solo quería hacer las cosas bien esta vez, pero ahora que me lo has dicho... tal vez deba empezar de nuevo, siendo sincero desde el principio. Lamento haberte hecho pasar por tanto... quería que... volvieramos a estar juntos, poder compartir contigo lo que me guardé para mí mismo, con lo que sufrí y solo te dejé sufrimiento... aunque solo es patético decirlo después de todo lo que pasó. — Gracias... por ser sincero ahora. No puedo estar contigo pero quiero que sepas que en ese entonces... lo único que quería era hacerte feliz y espero que en adelante puedas serlo. — Yo soy el que debería agradecerte... de alguna forma lo fui mientras estuve contigo, mientras pensaba en ti...—Yifan posa una de sus manos en el hombro de ZiTao y lo mira con algo parecido a una sonrisa— Pero ¿sabes qué? la verdad aún no me he rendido, siempre fui muy obstinado ¿recuerdas?, si lo piensas y quieres volver... sabes dónde encontrarme, aunque solo me quedaré aquí por un mes más, mi número es el mismo con el que te contacté. — Yifan...—el mayor se levanta de la banca y se va trotando a recoger el balón que permanecía en el suelo. — Sé que me dijiste que no me darías otra oportunidad, pero.... todavía quiero empezar de nuevo contigo... piénsalo, por favor. * De alguna forma su corazón se siente en calma, ya no se siente tan herido, por lo menos sabe que no fue solo un cero a la izquierda en su relación con Yifan, que él tenía sus razones para ser como era y que estaba arrepentido, se había disculpado y él lo había perdonado pero todo esto estaba lejos de ser la solución, porque ahora su mente era un caos. El ser humano es demasiado débil, solo unas palabras, solo unos pensamientos pueden hacer que se desequilibre, que dude, que tenga miedo. ZiTao no puede dejar de pensar en cómo sería su vida si volviera con Yifan, si él le contara todo lo que le aqueja, si no se guardara nada no tendría que sufrir en silencio como en sus días en la universidad, solo tendría aquellos momentos felices, incluso podrían volver a China y vivir allí. ZiTao se da golpes de pecho luego de pensarlo, porque Sehun está confiando en él, Sehun le ha dicho que lo quiere, que lo esperará. Es un imbécil por solo el hecho de considerar la idea de dejarlo, pero aun así su mente sigue dándole vueltas al asunto y tiene que fumarse un cigarrillo para que el nudo en su garganta no le apriete con tanta fuerza, para no ahogarse. No quiere llorar de nuevo pero simplemente no puede contenerse.
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