Capitulo 3

2408 Palabras
La sensación era cómoda, sin dolor, su cuerpo se sentía liviano. Los párpados de sus ojos se levantaban y volvían a cerrarse. Estaba despertando y a su vez no quería hacerlo... se sentía extrañamente bien. ¿Era esta la sensación cuando una persona muere? ¡Que tranquilidad y suavidad....! —Ross despierta —una conocida voz intentaba despertarla. Era Anna, una de las sirvientas de la Mansión. Pero no comprendía porque tenía que escucharla, está hablándole definitivamente, ¿Anna también murió junto con ella? La confusión hace que se despierte junto con sus ojos que se abren completamente, — ¿Anna? —preguntó soñolienta. Está en su habitación pero ¿cómo es posible? ¿no ha muerto? Anna es la prueba más clara de que sigue viva. Es un sueño que murió y que en realidad todo fue una pesadilla. —Apúrate que llegarás tarde a la escuela —dijo la sirvienta mientras iba hacia el maravilloso vestidor. Oh sí, es un sueño definitivamente, su muerte debió ser un sueño, ¿Que? Anna acaba de decir escuela. Pero es imposible, en el momento en que ella murió hace ya varios años que había terminado la escuela. —Hmmm estoy soñando. Un sueño del que no quiere despertarse...... Pero el almohadazo que la joven Anna, la sirviente de los Walldering le lanzó a Ross, la hizo darse cuenta que no es sueño, la sensación de ser golpeada fue real. —Anna pellízcame. Pidió soñolienta, y aún no consciente de la realidad, Una realidad a la que no quiere volver. —Con gusto —obedeció Anna quien estaba en la esquina de su cama y que había dejado de buscar el uniforme de su escuela. —Augh  —chilló Ross al sentir el pellizco de Anna  —era una broma. No fue un sueño. Era absolutamente real. Ross miró a Anna quien volvió al vestidor y encontró el uniforme perfectamente planchado y arreglado que ella usa todos los días para ir al colegio, sin la culpa de haberla pellizcado, sin ningún remordimiento. Esta parte de su vida la recordaba, vagamente, pero la recordaba. No lo aceptaba, todo lo sucedido desde su muerte hasta la calidez del despertar en su habitación la tenía confundida. Ross reaccionó, miró sus manos, su cuerpo, estaba más delgada que cuando sucedió el accidente, no tenía el cuerpo tan desarrollado como el de una mujer de veinticuatro. Antes de morir tenía el cuerpo perfecto y desarrollado, una espectacular figura. Confusa se levantó de la cama y fue directo al espejo para verse, y lo comprobó, era ella pero como lo era en épocas de su adolescencia. — ¿Qué edad tengo? — ¿Qué sucede contigo, acaso perdiste la memoria? —..... No respondió, simplemente era difícil decirle  —La fiebre de anoche debió afectarte demasiado, te recomendé que era mejor ir al hospital. Aún confusa, ella recordó este día en su vida pasada, amaneció bien aunque con un poco de fiebre por haber caminado bajo la lluvia durante casi toda la noche, lo cual comprobó al llevar su mano hacia su frente y sentir una baja calentura todavía. Anoche se realizó una cena familiar donde todos los integrantes de su familia política celebraban el cumpleaños del Abuelo de Dereck, Mayer Walldering el jefe de mayor autoridad de los Walldering y el que obligó a Dereck a aceptar casarse con Ross, en su anterior vida. Para la cena familiar, la abuela de Dereck y esposa del jefe de la familia reservó todo el restaurante de primera categoría para tener una confortable y exclusiva privacidad para toda la familia. El padre de Dereck y tutor legal de Ross, no estaba presente en la cena, la adolescente llegó al restaurante junto con Mareen, su madrina. Dereck llegó por su propia cuenta, no era extraño, seguramente venía de la empresa, pensaron todos. Menos Ross, ella sabía que venía del departamento de su novia, la hermosa modelo Diane Sigmund, modelo exclusiva de la compañía familiar. No fue difícil adivinar de donde venía Dereck, Mareen se encargó de sentar a Ross junto a él, ahí fue que Ross notó que el cuello de Dereck tenía una marca 'beso' de labial roja entre medio del cuello blanco de su camisa, pero no dijo nada, no quería pasar delante de sus ojos como una lengua suelta y acusarlo delante de toda su familia. Durante la cena, ella la pasó excluida, siendo ignorada por él, Dereck conversaba y respondía al resto de la familia, en cuanto a Ross, ella era como si no existiera para él, aun cuando la presencia de la adolescente pelirroja que no dejaba de mirarlo, era llamativa, demasiado como para que alguien la menosprecie. Toda la familia sabía que ella sería su esposa cuando cumpla la mayoría de edad, y su modelo Diane Sigmund solo es una aventura, la cual tiene que mantener oculta y fuera de los medios. Por su herencia y linaje, Ross era la mujer perfecta para ser esposa del CEO de la compañía. El abuelo Mayer, exigía que Dereck y la adolescente se casaran de inmediato y podrían hacerlo con el consentimiento del padre de Dereck, pero el CEO ponía trabas, con la excusa de que Ross es aun joven para pensar en el matrimonio, que como mínimo deberían esperan hasta que ella cumpliera dieciocho o veinte años de edad. Mareen, como mujer y madre de Dereck así como Madrina de Ross, se opuso a la idea de que Ross se casará demasiado joven, quería que ella tenga la edad y conciencia necesaria para dar un paso tan serio como lo es el Matrimonio, aunque en su interior se moría porque Ross y Dereck se cansaran, pero su sentido razónal prevaleció. El casamiento quedó pospuesto para cuando Ross alcance la mayoría de edad. La cena transcurrió con las conversaciones de negocios de los hombres, y con conversaciones de moda y las últimas noticias de la farándula de interés para las mujeres. Ross no era la única adolescente, Kathy la prima de Dereck estaba sentada al lado izquierdo de Ross, con ella mantenía pequeños y agradables temas de interés para ambas adolescentes. La cena llegó a su fin y con ello, cada familiar se dispuso a irse en sus respectivos coches, solo faltaban que terminaran por irse Dereck, su madre y Ross, fueron casi los últimos en retirarse del restaurante y en el momento en que iban hacia su limusina, la intervención de la apagada y ronca voz del abuelo se dirigió a ellos —Necesito hablar con Mareen durante el trayecto a la Mansión  —dijo el patriarca de la familia, Mayer. —Como quieras  —respondió Dereck. —Ross volverá contigo —ordenó el viejo y subió al coche con Mareen. La habían dejado a solas con Dereck, y ella emocionada por volver con él no pudo disimular su felicidad. Pero desde la otra perspectiva, no había felicidad ni tan siquiera la milésima parte de lo contenta que Ross se expresaba. No le agradó en lo absoluto que su abuelo le dijera que llevara a Ross. —Nos iremos juntos  —dijo ella contenta. —...... —Sabes me encantaría subir a tu auto se ve asom.... Pero la voz de Dereck la interrumpió y no dejó que ella terminara de expresar su emoción —Te irás sola, no estoy de ánimos para ver tu rostro más de lo que he soportado durante toda la cena  —dijo mirándola con un notorio disgusto. No es cierto, él ni siquiera la miró o prestó atención durante la cena, era Ross quien no dejaba de verlo. Es simplemente difícil dejar de observarlo, hasta cuando come es exageradamente atractivo, sus gestos y movimientos elegantes junto con su hermoso rostro, sus ojos grises que encajaban con sus cejas negras, y su cuerpo perfectamente tallado por años de entrenamiento, hacían para Ross imposible de seguirlo y dejar de apreciarlo. —Pero tú abue...... No dejó siquiera que ella terminara de hablar, subió a su lamborghini cerrando la puerta tras sentarse en el asiento del conductor, ella lo observaba hacia su dirección pero no podía ver nada, los vidrios completamente blindados y oscuros se lo impedían. Él arrancó y se marchó, dejándola consternada y preocupada, su cartera estaba en el coche de la madre de Dereck, no tenía dinero para tomar un taxi y el resto de la familia ya se había marchado. Tenía que volver a la Mansión a pie, la zona residencial de Mansiones, la zona donde viven los Walldering está bastante alejada de la ciudad, aunque el restaurante no está tan lejos, solo a una hora en auto. No tenía otra opción más que volver a casa caminando, sería una suerte que se encontrara a algún conocido de la familia durante la caminata. Después de caminar solo veinte minutos, los tacones empezaban a lastimar sus pies, era imposible continuar caminando con ellos, se sacó los tacones y empezó a caminar descalza, sus pies dolían pero tenía que soportar el dolor hasta llegar a casa y para empeorar la situación el cielo empezó a alumbrarse, eran los rayos y truenos, que avisaban que la lluvia caería pronto, y así fue. Ross caminó durante todo el trayecto de vuelta a la Mansión descalza y bajo la lluvia. Era de madrugada cuando llegó, solo Anna la esperaba despierta y preocupada, ella había llamado a Ross pero como dejó su cartera en el coche de Mareen, no atendió las llamadas de la afligida sirvienta, la única que notó su ausencia. Mareen debió suponer que Ross llegó con Dereck a salvo, y no como el desastre viviente como en realidad llegó, mojada, temblando de frío y con los pies manchados de sangre. No faltó mucho para que Ross recayera ni bien llegó a su habitación, se lanzó a su cama y cayó profundamente dormida con una alta fiebre que la hizo delirar durante el resto de la noche. Anna pasó toda la noche cuidándola, la secó y la arropó, maldiciendo a Dereck quien obviamente es el culpable. —Anna, estate atenta Ross llegara con Dereck en cualquier momento. Fue lo que le notificó la madre de Dereck a la sirvienta, por supuesto que el maldito de Dereck no la trajo, la dejó a su suerte y con lo buena e inocente que es Ross, pudo haberle sucedido algo terrible mientras caminaba a estas horas de la noche. Por suerte, la lluvia disminuyó el tráfico de autos reduciendo así el riesgo de que algún desalmado pudiera apreciar la belleza de la pequeña Ross y le hiciera algo atroz. Anna no recuerda nunca haber agradecido tanto una lluvia. Eso fue lo que ocurrió anoche, Ross obtuvo la fiebre y los pies lastimados después de caminar toda la noche para regresar a la mansión. Resentida por lo que sucedió anoche, Ross aseguró que sería la última vez que se dejaría humillar por su ex esposo, porque eso era lo que él sería de ella sino hubiera muerto en aquel accidente en las afueras del Hotel de los Walldering. — ¿Cuántos añ......?  —preguntó a pesar que ella ya sabía la edad que probablemente tendría. Pero necesitaba que Anna se lo confirmase. —Tienes diecisiete Ross, deja de preocuparme y alístate te espero abajo para desayunar  —dijo mientras dejaba su uniforme listo sobre la cama. Ha vuelto a su adolescencia, cuando era una joven soñadora y amable.... demasiado inocente y buena que todos se aprovechaban de su amabilidad. Esta también fue la edad en que ella perseguía como una adolescente perdidamente obsesionada a Dereck, hasta el punto en que él llego a detestar su sola presencia. Ahora lo entendía, un hombre como él de veintiséis años debía estar harto de la insistencia de una adolescente enamorada. Pero ahora que renació no volverá a cometer el estúpido error de perseguirlo y fastidiarlo con sus persecuciones, se mantendrá lo más alejada posible de Dereck. Se le ha concedido una nueva vida y no cometerá el mismo error. No volverá a caer enamorada del atractivo e imponente CEO de Walldering company. En esta vida, no habrá espacio en el corazón de ella para su esposo de la vida anterior. Son las palabras que verdaderamente nacen desde lo más profundo de su corazón, un corazón que él destrozó en pedazos sin importarle sus sentimientos. Ella se encargará de recoger cada pieza de su marchito corazón y lo recompondrá....pieza por pieza, para ahora si conseguir la felicidad que se le fue negada en su vida pasada. —Espera Anna..... — ¿Qué sucede?....  La sirvienta miró la expresión de Ross, ella se mantenía apacigua y despreocupada incluso estando enferma, pero Anna notó algo en la mirada de la ella, era algo distinto, una fría y serena expresión, Ross no era fría, era cálida y amable a pesar de ser tímida ¿qué paso para que ella cambiara? —Ohh descuida te preparé tu desayune preferido. No era eso a lo que se refería, —No desayunaré con él. — ¿Qué?..... aunque él no quiera verte en las horas de la comida, no debes permitirlo  —refunfuñó Anna. — tienes que comer en el comedor con toda la familia como debe ser" —No quiero verlos, prepara mi desayuno lo llevaré a la escuela que comeré allí durante el tiempo de receso. Si mal no recuerda esta mañana Diane, la loca mujer que se descontroló, la que la golpeó enfrente del Hotel e hizo que el automóvil chocara contra ella, estará abajo desayunando con Dereck y Mareen, y no quería verlos mucho menos comer ellos después de sufrir y recordar su propia muerte. Es imposible que su desayuno pueda pasar a través de su garganta teniendo en frente de ella misma, a la mujer que la llevó a la pista de coche y al hombre que prefirió salvar de la muerte a su amante antes que a su esposa. Su estupidez sería infinita si bajara a desayunar con ellos. —Pero el receso es en horas..... no puedes aguantar el hambre por culpa de Dereck. —Me es irrelevante lo que Dereck piense o no, solo quiero mantenerme al margen y no verlo. — ¿Eh?......¿desde cuando eres así? tú eras la que rogaba por comer o esperarlo hasta que llegue para comer" —Desde hoy. Contestó Ross resuelta y con simplicidad pero sin ninguna expresión ni emoción en su rostro.  
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