El aire aún estaba cargado de energía cuando Emily se levantó del suelo. Sus piernas temblaban, y el eco de los gritos de las sombras aún resonaba en su mente. Había usado magia. Su magia. Y lo había hecho instintivamente, como si siempre hubiera estado allí, esperando a ser despertada.
Kael la observaba en silencio, su mirada calculadora, pero con un brillo de respeto en sus ojos.
-Tu familia siempre ha sido más poderosa de lo que el mundo creía -dijo finalmente.
Emily respiró hondo, tratando de calmar su pulso acelerado. - No entiendo nada de esto -admitió-. No sé cómo lo hice.
Kael inclinó la cabeza levemente. -Porque no estabas pensando. Solo actuaste. Y eso es lo que hace que la magia funcione.
Emily frunció el ceño, todavía sintiendo el hormigueo en sus dedos. Era cierto. No había intentado lanzar un hechizo ni recitar palabras antiguas. Simplemente... sabía lo que tenía que hacer. Como si su sangre llevara ese conocimiento oculto.
-Necesito respuestas -murmuró, más para sí misma que para Kael.
Él asintió, pero su expresión se tornó seria.
-No todas las respuestas serán fáciles de aceptar.
Emily lo miró fijamente.
-Aún así, quiero saber la verdad.
Kael suspiró y comenzó a caminar hacia el fondo de la sala. Sus pasos resonaban en el silencio, y Emily sintió un escalofrío al notar que los espejos, aunque vacíos de sombras, aún reflejaban algo más que la realidad. Como si los ojos de otros mundos la estuvieran observando.
-Ven -dijo Kael, sin girarse.
Emily lo siguió, con el corazón latiéndole con fuerza. Llegaron a una gran puerta de madera oscura, tallada con símbolos que le resultaban vagamente familiares. Kael pasó la mano sobre la superficie y los símbolos brillaron con una luz plateada.
-Aquí es donde comienza la verdadera historia de los Voss -susurró.
La puerta se abrió con un chirrido, revelando una biblioteca inmensa. Estanterías de madera negra se extendían hasta donde la vista alcanzaba, llenas de libros antiguos. El aire olía a pergamino y magia antigua. Emily se detuvo en la entrada, maravillada.
-Esto... ¿esto estaba aquí todo el tiempo?
Kael asintió. -Solo aquellos con la sangre de los Voss pueden encontrar este lugar.
Emily tragó saliva. Su familia había ocultado esto. Había un legado entero que jamás le mencionaron. ¿Por qué?
-Tu abuela vino aquí antes que tú -dijo Kael de repente. Emily lo miró sorprendida.
-¿Mi abuela? - Kael asintió, caminando hacia una de las mesas en el centro de la biblioteca. Sobre ella, había un libro con una cubierta de cuero n***o y un símbolo en relieve: un espejo rodeado de runas. Emily extendió la mano y lo tocó con cuidado.
El libro se abrió solo, sus páginas pasando rápidamente hasta detenerse en una escrita con una tinta oscura, casi roja. El título en la parte superior la hizo contener el aliento. "El Pacto de los Voss." Emily sintió un escalofrío al leer las primeras líneas.
"Las Voss fueron las guardianas de los reflejos, las tejedoras del velo entre los mundos. Pero su poder vino con un precio. Un pacto sellado con sangre. Un juramento que no puede romperse." Kael la observó mientras ella leía, con una expresión que Emily no supo descifrar.
-Este es el secreto que tu familia intentó ocultarte -dijo en voz baja-. Tu linaje no solo protege los espejos. También sellaron un pacto con algo... o alguien.- Emily levantó la vista.
-¿Un pacto con quién?
Kael exhaló lentamente. -Con el Otro Lado. El silencio entre ellos se hizo denso. Emily sintió un escalofrío recorrerle la espalda. El Otro Lado. No era solo un reflejo, no era solo un mundo paralelo. Era una entidad. Una presencia. Algo con lo que las Voss habían hecho un trato hace siglos.
-¿Y cuál fue el precio? -preguntó, su voz apenas un susurro.
Kael bajó la mirada al libro. -Alguien siempre debe quedarse atrapado aquí.
Emily sintió su corazón detenerse por un segundo.
-¿Qué... qué significa eso?
Kael la miró con seriedad.
-Cada generación de los Voss... ha dejado a uno de los suyos en este lugar. Es la única forma de mantener el equilibrio.
El impacto de sus palabras la golpeó como una tormenta. ¿Eso significaba que alguien de su familia debía quedarse atrapado aquí?
-Eso no puede ser cierto... -murmuró.
Kael cerró el libro con un movimiento firme.
-Pregúntale a tu abuela. Ella hizo su elección.
Emily sintió un nudo en el estómago. Su abuela... ¿qué le había ocultado todo este tiempo?
La verdad estaba comenzando a revelarse. Y con ella, la certeza de que su destino no era solo suyo. La sangre de los Voss la había traído hasta aquí. Pero solo ella podía decidir si seguir el pacto... o romperlo.
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NOTA DE LA AUTORA
¡Hola a tod@s!
Bienvenid@s a esta nueva historia. Espero que os atrape tanto como a mí al escribirla. Vuestra opinión es muy importante para mí, así que no dudéis en dejar vuestros comentarios. ¡Me encantará leerlos!
También estoy iniciando en BookTok, así que si queréis acompañarme en esta aventura, podéis encontrarme como @syb_books.
¡Gracias por estar aquí y disfrutar de este mundo conmigo!
✨ Saludos y mucha magia ✨