—Ya nos mudamos al apartamento —celebró mi Sirena y sonrió frente a la cámara—. Esta es mi nueva habitación. Colocó la cámara principal del celular y comenzó a señalarme sus cosas. La cama sobre una mullida alfombra, un escritorio más moderno que el que tenía antes, un closet empotrado en vez de un vestidor y baño privado. Luego vi el pasillo en tonos blancos y grises, parte de la sala y luego la imagen se nubló de blanco y poco a poco se dejó ver el azul del cielo y los edificios. —Aquí cerca hay una dulcería. —Apuntó con un dedo hacia abajo, casi no se detallaba la imagen. Solo vi la avenida, muchos autos y edificios—. Al frente hay una pizzería, un minimarket… Me encanta este lugar, Nyx. Quiero que vengas. —Lo haré, Amor. Solo te pido algo de paciencia. ¿Has sabido algo de tu padre

