Capítulo 10

4637 Palabras
El almuerzo duro un buen rato, después de la charla, Alpone le mostro los alrededores del refugio, le enseño los métodos que tenían para defenderse y el cómo el patrullaba. Aunque según la información que Alpone manejaba, aquel lugar no era relevante para la legión, puesto que era demasiado pequeño para ser refugio para los okrams o rebeldes. Continuaron su camino por las rutas de vigilancia por fuera del refugio, Alpone le mostro como pudo encontrarle, y el cómo el interceptaba a las hordas, Taylor lo encontró algo peligroso pero efectivo, todo dependía de las habilidades de quien ejecutara la maniobra. Al seguir, llegaron a un pequeño claro, el cual presentaba signos de combate, Alpone le revela a Taylor que hacía uso del lugar para sus prácticas con la espada, Taylor desenvaino a Veigrut, Alpone entendió el mensaje y saca su espada, ambos tenían deseos desde que se encontraron de enfrentar al otro, cosa que hicieron al instante. Las espadas chocaron, ambos jóvenes solo usaban sus habilidades básicas, pero la batalla se veía pareja hasta que Alpone libera el poder, debido a que noto que la técnica de Taylor con la espada iba mejorando a medida que el combate se desarrollaba, por al instante de usar su poder, Taylor retrocedió un poco, este sabia las intenciones de Alpone, y estaba preparado para lo que se avecinaba, al contrario de Alpone quien no tenía muy claro cómo era que funcionaba las habilidades de su contrincante. Alpone alza la espada y de esta se desprende una ligera ventisca helada, que, al agitar en un movimiento, aumenta. Alpone ataca a Taylor chocando ambas espadas, y en cada choque, Veigrut se iba congelando, haciéndola más pesada y menos maniobrable, pero algo que Alpone no tenía presente que la fuerza física de Taylor era bastante, y ello no le impedía seguir empuñando la espada, a lo que este, utilizo como una ventaja, pues sus ataques estaban cargados de más fuerza por el peso extra y la dureza proporcionada por el hielo le protegía de melladuras, y a cada golpe, rompía con facilidad la defensa de Alpone, quien decidió cambiar de táctica. El aura helada de la espada se concentró en el filo, Alpone da un paso hacia atrás y entierra su espada en el suelo, haciendo que el piso a su alrededor se congelara, Taylor nunca había peleado sobre hielo por lo que perdía un poco el balance, al momento de esquivar las cuchillas de hielo que Alpone lanzaba al dar cortes en el aire en dirección a Taylor. Aquel era el poder de la habilidad de espada, durante el combate Taylor pensó en diversos usos para dicha habilidad, en ello recordó a los Abydos, estaba algo inseguro de si había recuperado su control elemental, pero esta era una buena oportunidad para comprobarlo. Taylor se pone de pie y al tomar una postura de combate, su mano izquierda sostiene a Veigrut sobre su hombre derecho con el filo hacia atrás, mientras que su mano derecha en frente con la forma de garra, da un giro en sí mismo hacia atrás bajando su mano izquierda hacia el centro de su estómago mientras que la derecha se mueve hacia su cintura manteniendo la postura de garra hacia el frente, aquel movimiento provoco que el hielo a su alrededor se derritiera, una habilidad de agua básica. Alpone quedo sorprendido, pues no pudo percibir nada como magia o poder alguno, quería saber cómo lo había hecho, pero antes había una batalla que terminar. Tocando su espada, Alpone deshace el aura helada y esta se imbuye en una aura dorada de la cual comienza a desprenderse rayos, de los cuales comienza a arrojar desde lo alto de un árbol a Taylor aprovechando el suelo mojado, pero al llegar el rayo, Taylor guarda su espada y coloca sus manos juntas recibiendo con la punta de sus dedos el ataque, y en un rápido movimiento, las separa sus palmas abiertas como garras, los rayos pasaban de una mano a otra de forma violenta, Taylor estaba conteniendo el ataque, mientras su oponente le veía muy asombrado, en ello los ojos de Taylor se tornan rojos y los rayos toman el particular n***o de su poder, con lo cual fortalecido se lo devuelve, Alpone bloquea con su espada imbuida en trueno, pero es enviado lejos del árbol. Taylor va corriendo a ver a su amigo, no se había medido en el poder utilizado. Al llegar ve a Alpone tirado en el suelo riendo, Taylor no entendió por qué este reía de esa manera con una sonrisa como ninguna. – ¡Hermano! –  dice Alpone entre risas – No sé qué clase de trucos usas, pero es increíble, controlar los elementos y más encima poder transformarlos, es como magia, pero es extraño, no pude ver nada del poder proviniendo de ti. ¿Cómo diablos lo ha hecho? Vamos, cuéntame tu secreto. –  Alpone le miraba con una sonrisa infantil, y una expresión llena de deseos de conocimientos. Taylor se sienta a su lado. – No es que no haya utilizado mi poder, de hecho, si lo use, pero a diferencia tuya, no requiero de manifestarlo. El poder que use es un arte aprendida de los Abydos, se llama geomancia, el arte de controlar los elementos, de manipular la fuerza de la naturaleza que te rodea, puedes hacer lo que sea siempre y cuando dicho elemento se encuentre en el ambiente, si no lo está, es imposible controlarlo. – Es una habilidad bastante poderosa que digamos. ¿Y lo de los rayos negros? – Eso es netamente mi poder, digamos que tengo, como decirlo, un “don” de herencia sanguínea, ello me permite utilizar un poder oscuro, y al hacer control elemental sobre aquellos elementos de carácter intangible como el fuego y trueno, estos se imbuyan de mi energía interna y tomen el color n***o. – ¿Eso quiere decir que puedes usar fuego n***o? – Correcto. – Suena siniestro, pero ha de ser muy genial poder verlo ¿y solo con esos elementos? – A todos los puedo imbuir con mi energía oscura, pero el fuego y el trueno son los únicos que muestran esas características, nunca lo he probado con otros. – Pues deberías, quizás descubras algo interesante. – Quizás. Tu igual, deberías aprender a usar tu propio poder como lo hago yo, de esa forma puedes aumentar tu fuerza, y con el tiempo ni requerirás de este, puesto que tu cuerpo solo ya se verá fortalecido, pero ayuda para amplificar tu fuerza al doble o triple. – Tu podrías enseñarme a usar mi poder y también esa habilidad para manipular los elementos– dice Alpone. – Imposible, aprender geomancia requiere de entrenamiento duro y mucha dedicación. Yo me quede con los Abydos dos meses en los que entrene mi control de energía y la conexión con la naturaleza, entrenábamos todo el día en un área especial, a parte que aprendí de forma natural, por lo que se me es difícil explicar exactamente la metodología. – Ya veo hermano– responde Alpone algo desanimado – Pero descuida, lo que sí puedo enseñarte es a liberar tu poder intermodal escuchar eso, Alpone se levanta entusiasmado, quería comenzar de inmediato, pero Taylor le dice que, en otro momento, estaba algo agotado, y aun no se recuperaba del todo. Alpone acepto de mala gana, pero era inevitable, él también había recibido daño del pequeño enfrentamiento. Ambos regresaron al refugio, sin percatarse de que algo los había percibido a lo lejos. Al irse, aquella sombra se acerca al lugar del combate el cual estaba vacío, aquel ser encapuchado con un manto que ocultaba su apariencia, dejando ver detrás de su cintura dos aljabas llenas de extrañas flechas, pero sin arco visible, revisaba minuciosamente el lugar. Reconoció de inmediato las marcas de combate, pero algo le llamaba la atención, había demasiado hielo para un lugar tan cálido. De pronto mete su mano en una pequeña alforja que colgaba de su cintura, de ella saca un pequeño cilindro rojo el cual pone en la punta de una de sus flechas. Luego estira su brazo derecho y de este se abren dos grandes brazos de hierro formando el arco de una ballesta que estaba sujeta a su brazo entero. Colocando la flecha, la dispara al mismo lugar de donde había venido, y en medio del aire esta explota liberando una nube roja y no muy lejos de donde estaba, varios soldados del Desorden vieron la gran señal y se dirigieron hacia esta. El sujeto se quita la capucha para revelar su rostro, una mujer de pelo azul oscuro y mirada fría con un tatuaje en su ojo derecho, y en la frente otro del emblema de la legión del Desorden. Los jóvenes habían regresado sin haberse percatado de nada. Estuvieron esa misma tarde conversando respecto a varios temas y compartiendo diversas historias, pero no sería por mucho. Un fuerte estruendo remece todo el refugio, los jóvenes esperaron un poco y volvió a sentirse, pero esta vez fue más fuerte y acompañado de gritos de los refugiados, Taylor y Alpone no dudaron en ponerse su equipo y tomar sus espadas para ir a ver, sus peores temores se habían concretados, Las hordas del desconcierto les habían encontrado, estos atacaban buscando algo, de entre ellos aparece aquella mujer la cual al observar a los jóvenes, se percata de que uno de ellos portaba la Claymore de Brow. – ¡Soldados! ¡Atrapen al mocoso de pelo n***o! ¡Él es el bastardo que mato al capitán Stolch! – Me han seguido, mierda. Yo, todo es mi culpa, no debí quedarme, lo lamento Alpone– sin que Taylor se diera cuenta, Alpone ya estaba en medio de la batalla protegiendo a su gente, Taylor se sintió un poco culpable y corrió en su ayuda. Ambos mostraron gran destreza para enfrentar a sus oponentes, lo que llamó la atención de la mujer de pelo azul, la que no dudo en confrontarle poniendo a ambos en serios aprietos. – Alpone, yo me encargo de ella, tu procura deshacerte de los soldados, no dudes en matar si es necesario– dice Taylor con una voz seria y llena de frialdad. – No tienes ni que decirlo– Alpone se retira dejando a Taylor solo. – Eres un tonto si piensas que puedes ganarme– – Derrote a tu capitán, tú no serás una excepción– dice Taylor, en ello la mujer comienza a reír, restándole gran importancia a las palabras de Taylor. – Se nota que no sabes a quien te enfrentas. Si Brow perdió, fue por descuido, su orgullo y excesiva confianza era una gran debilidad que el poseía, yo no tengo ese problema. Mi nombre es Ethel Rostió, capitana de la primera brigada del Desorden. – Maldición, una capitana– – ¿Qué pasa mocoso? ¿Dónde quedo toda esa confianza? –  pregunta Ethel con una sonrisa – Mira muchacho, reconozco que tienes agallas y eres alguien fuerte, si fuiste capaz de derrotar un capitán, te propongo dos soluciones, la primera es que vengas conmigo bajo mi mando brindándome total lealtad, y con ello retirare a mis tropas, de lo contrario prepárate para perecer. – ¿Por qué no una tercera donde tú mueres junto a tus tropas? –  Ethel no contesto, agarro el manto y la capucha y se la quita mostrando su traje de cuero, una armadura similar a la de Stolch, pero más ligera. Su arma principal parecía ser la ballesta de mano, pero para descontento de Taylor, esta extiende su mano izquierda y de esta se materializa una espada curva como serpiente, mientras que en la otra se mantenía la ballesta, Taylor da un paso hacia atrás, sosteniendo a Veigrut con su mano izquierda en la cintura por el lado derecho, mientras que su mano derecha sostenía a Claymore por sobre su hombro izquierdo, aquella postura estaba demasiado abierta a ataques, en lo que Ethel extiende su ballesta y dispara, Taylor esquiva la flecha la cual no sabía en qué momento había sido cargada, y en ese pequeño descuido, Ethel había logrado aproximarse a Taylor quien precipitadamente ataca con Veigrut para ganar distancia, pero Ethel lo previo y golpea el brazo de Taylor haciendo que este soltara su espada, pero en un rápido movimiento, Taylor libera su poder Lagarto y agita a Claymore creando la zona de acero, y haciendo que Ethel retrocediera. Esta le aplaudía por ver tal capacidad, insistió en su oferta, pero Taylor volvió a negarse. Ethel apunta con su ballesta y realiza una serie de disparos consecutivos, pero en ningún momento cargaba el arma, cosa que no dejaba de mosquear a Taylor, el veía como un gran flujo de energía salía de ella, pero aun así no comprendía como era que funcionaba. Las flechas eran muy rápidas y aun con la técnica de Claymore, era complicado desviar cada una de ellas, y a****r en movimiento podía evadir, pero impedía el uso de la gran espada, ella sabía dicha debilidad en su oponente y le presionaba para que este cometiera un error en sus movimientos, y apenas lo logra, le ataca con su espada, Taylor intento con rapidez a****r con Claymore, pero es bloqueado en medio del ataque dejándolo totalmente expuesto. Ethel le sonríe con una expresión maligna y da un fuerte puñetazo con su mano derecha cubierta por el mecanismo de la ballesta, la cual, al impactar en Taylor, esta genera una pequeña explosión que daño severamente a Taylor enviándolo por los aires. – Este es el poder de un capitán muchacho, realmente admiro tu poder y el hecho de que seas capaz de mover esa pesada arma de esa forma no habla poco de ti– elogiaba la capitana mientras se acercaba hacia Taylor, quien apenas podía mantenerse de rodillas – Pero una lástima perder a tan valioso guerrero. – (Si estás ahí)– susurraba Taylor para sí mismo – (Si eres real, préstame tu poder para enfrentarle)– las palabras de Taylor no fueron escuchadas – ¡DAYMONT! –  grita Taylor intentando tener respuesta alguna, pero esta no fue escuchada por aquel que intentaba llamar, Ethel ya estaba sobre si y lo agarra del cuello alzándolo en el aire. – ¿A quién carajo tratas de llamar? ¿Quién es ese tal Daymont? –  Taylor no respondía, le miraba con desprecio, Ethel lo alza con fuerza y lo azota contra el suelo – Responde cuando te preguntan mocoso. – Así que realmente estoy solo– dice Taylor soltando una pequeña risa. – ¿Por qué ríes? ¿A caso ya te disté por vencido? – – Fui un tonto al creer que podía contra ti peleando de la forma en que lo hacía– Taylor se levanta bastante malherido, pero su voluntad parecía más firme que nunca. Mientras su aura negra comenzaba a emerger, sus ojos se tornaron rojos y su mirada se volvió fría como la de un asesino. Ethel noto el extraño cambio, y ello le mosqueaba. No espero a ver que estaba preparando Taylor, y le ataca con su espada, pero este logra esquivar en un giro rápido, y corre hacia Veigrut logrando recuperarla, con su espada en mano, su aura se vio intensificada, y Ethel pudo sentir una ligera presión provenir de este, comprendió que el ocultaba más poder del que aparentaba, pero aún era poco en comparación al suyo. La batalla se estaba prolongando demasiado, y ella no tomaría riesgos innecesarios, por lo que decidió terminar con todo, a diferencia de Taylor quien observaba un poco la situación, aún quedaban muchos soldados y Alpone parecía estar en dificultades. Volvió su mirada hacia Ethel y corre en dirección contraria, la capitana no dejaría que este escapara. La persecución continuo entre el Desorden causado por las tropas a las que Taylor atacaba mientras corría, esquivando cada ataque de Ethel, y haciendo que estos cayeran sobre sus enemigos, pero la capitana no era tonta, y capto el plan, giro una pequeña palanca en su ballesta y al disparar, salieron cuatro flechas que se desplegaron en una red la cual Taylor no tenía contemplada, pero esta es quemada por Alpone quien interfiere en la batalla, se encontraba más aliviado, puesto que Taylor había causado suficiente alboroto que le dio una gran ventaja, derrotando a varios enemigos. Ya solo quedaban unos diez soldados contando a la capitana, y entre ambos serian suficiente para derrotar a los restantes, pero la capitana era otro cuento. Los jóvenes se miraron y entendieron la intención del otro. Ambos corrieron fuera del refugio donde fueron perseguidos, hasta llegar a un área totalmente abierta, convirtiéndose en blancos perfectos, pero ellos tenían planeado su victoria. Los soldados rodearon a los jóvenes, Taylor da un y en ello Alpone alza su espada la cual se había envuelto en hielo y la entierra en el suelo congelando el área, la capitana fue la única en esquivar el ataque, en ello Taylor cae y en un giro rápido descongela toda el área, pero al mismo tiempo Alpone había atribuido el rayo a su espada y vuelve a encenderla electrocutando a todos debilitándolos y paralizándolos, en ello Taylor concentra su energía y con maestría vuelve a congelar el agua pero esta vez haciendo que esta se transformara en mortales estacas de hielo que acabaron con los soldados restantes. Ya solo quedaban ellos y la capitana la cual no mostraba signos de preocupación, al contrario, les aplaudía por tal hazaña, pero había perdido demasiados soldados para estar contenta. – Es hora de que les muestre el verdadero poder de un capitán de la legión del Desorden– dice la capitana. Ethel se quita el mecanismo de la ballesta y se desprende de su armadura, quedo tan solo con una polera y pantaloncillos cortos, y aquellas pequeñas alforjas de cada lado de su cintura, en las cuales al introducir sus manos saca de estas unos extraños guantes con garras que se cierran, la capitana choca ambos puños armados y su cuerpo se ve envuelto en una poderosa aura azul la cual se transforma en una armadura de cuerpo completo color metálico oscuro como la obsidiana, de aspecto siniestro. Su casco que ocultaba su casco cuya forma asemejaba a la de un halcón, y por detrás una coleta de plumas azules, sus hombros cubiertos por un pequeño manto azul y su cintura bajo las musleras, una falda abierta del mismo color. Ambos jóvenes se preocuparon, puesto que ninguno había combatido con un enemigo de tal clase, ni visto tal habilidad. Mientras Ethel se acercaba a los jóvenes, extiende ambas manos de las cuales se materializan dos espadas curvas cuya empuñadura era recubierta por el mismo filo. Ambos jóvenes levantan sus espadas y se lanzan al combate, sus ataques eran bloqueados con gran facilidad por Ethel, quien parecía estar dando un baile de guerra, los jóvenes tomaron distancia, sin darse cuenta habían recibido daños leves, pero significativos. Taylor mantenía su poder Lagarto activo mientras que Alpone liberaba un poder distinto de la espada, no parecía tener elemento alguno, pero brillaba intensamente. La capitana quien mantenía sus brazos abiertos con las espadas apuntando al suelo atenta a cualquier movimiento. En ello da un giro rápido y arroja una de sus espadas hacia Taylor quien la bloquea lanzándola hacia los aires, donde es atajada por la misma capitana la cual cae detrás de Taylor y con sus brazos cruzados intenta dar un corte cruzado, Alpone interfiere recibiendo este el ataque, pero coloca su espada en medio, pero era tan fuerte que salió disparado hacia atrás. Taylor, mientras se había volteado e intentado a****r a Ethel, pero esta sin siquiera cambiar de postura mueve su brazo desviando el ataque sorpresa de Taylor, y en un giro les da una patada a las costillas, tirándolo lejos hacia el suelo, ciertamente era un oponente como ninguno, tanto Taylor como Alpone se sentían asustados, pero aun así no podían permitirse morir. Alpone vuelve a levantarse al igual que Taylor y continuaron su combate, pero esta vez Ethel no hizo nada, recibió los ataques, ambos jóvenes dieron lo mejor de sí, pero retrocedieron de inmediato, pues algo andaba mal, sus ataques apenas habían rasguñado su armadura. – ¿Ahora ven la diferencia? –  dice Ethel mientras su armadura se restauraba al instante quedo intacta – No podrán ganar con ese nivel, y menos con esas armas. – ¡No me importa! –  grita Taylor mostrando su frustración – Te derrotare a como dé lugar Taylor continuo su ataque, pero Alpone se detuvo, era obvio que sus armas no eran eficientes, se necesitaba más poder, en ello recordó algo y se fue dejando a Taylor solo. – Tu amigo fue inteligente, luego iré por él– – Mejor para mí– dice Taylor quien libera más poder oscuro. El combate continuo y esta ve Taylor lograba presionar a su oponente, pero todo esfuerzo se volvía inútil, mientras no pudiese atravesar la armadura, no lograría nada. Sin embargo, había logrado algo, comprendió porque tal atuendo era tan poderoso, y ello estaba relacionado con la energía de su oponente, la cual era descomunal al igual que la de Brow, inclusive superior. La batalla se estaba prolongando más de lo necesario y Taylor comenzaba a quedarse sin energías, en ello Alpone aparece e interfiere con un poderoso ataque luminoso, el cual desgarro un poco la armadura, Ethel da un salto hacia atrás. – Lamento la demora hermano– dice Alpone entregándole a Claymore. Taylor la recibe y guarda a Veigrut. – Descuida. Tu ataque quizás no sea poderoso, pero es eficiente. Necesito que ataques con todo y dañes toda la armadura, no importa si no es un daño grande, solo necesito que hagas aberturas, Claymore y yo nos encargaremos del resto– Taylor pone a Claymore en su hombro y se prepara para continuar. Alpone ejecuta el plan de Taylor y ataca a Ethel, pero esta era hábil y bloqueaba cada ataque, pero no esperaba que Taylor viniera desde los aires usando la zona de acero, ahora era capaz de usarla en movimiento, lo que redujo los movimientos de su oponente, en lo que Alpone aprovecha para atacarle por sus puntos abiertos, dañando ligeramente su armadura, esta tardaba en repararse, puesto que su portador estaba concentrado en Taylor, quien no se detenía, a pesar del cansancio. Ethel se enfureció y se deja expuesta al ataque de Taylor recibiendo a Claymore sobre su hombre derecho, el impacto la freno un poco, pero no hubo corte, y con Taylor detenido, le atraviesa el torso con ambas espadas terminando una vez por todas, pero Taylor suelta a Claymore y la sujeta con todas sus fuerzas, en ello Alpone sin dudarlo, atraviesa a por la espalda a Ethel, sujetando la espada con ambas manos la gira y la saca por el costado, pero no se detuvo, la capitana había soltado a Taylor pero aun moría, estaba como loca, y arremete contra Alpone, quien se protege con su espada la cual es destruida al instante por las espada de Ethel, estaba indefenso, sin embargo el combate dio fin, al caer el cuerpo de Ethel por la mitad, Taylor había recogido a Claymore con las pocas fuerzas que aún le quedaban, termino el trabajo de Alpone. La batalla había dado fin, pero ambos estaban severamente dañados, sobre todo Taylor quien no dejaba de sangrar en el suelo, y la herida provocada por Stolch se había vuelto a abrir. Estaban en serios apuros, y Alpone no sabía cómo ayudarle, en ello un hombre de extraño aspecto, se acerca a revisa el cuerpo de Taylor, Alpone quiso oponerse, pero es retenido por una mujer de largo pelo n***o. – Este idiota nunca deja de dar problemas– dice la mujer – Raoh, sánalo de una vez por todas, no olvides usar el brebaje del emperador Lagarto, o todo habrá sido en vano. – ¿Quiénes son ustedes? –  pregunta Alpone – Ese no es tu problema, pero gracias a ti el aún sigue con vida, no sé si el destino lo adora, porque siempre sobrevive de una u otra manera. Te aconsejo una cosa, aléjate de Taylor o tu vida será envuelta en problemas que estarán fuera de tu control. Lo de hoy solo es la punta del iceberg, te aseguro que enemigos más poderosos les esperan adelante. – Ya está listo Mística, con que descanse por esta noche y sus heridas habrá sanado del todo. El brebaje hará efecto dentro de unos minutos. – De acuerdo Raoh. Ya te lo advertí humano, no te arrepientas luego. – Mística se acerca y le deja un frasco con elixir y se va junto a Raoh. Alpone toma el frasco y lo bebe con toda seguridad, sintió como su cuerpo se restablecía y sus fuerzas volvían, para entonces aquellas personas ya se habían ido. Alpone se acerca a Taylor para cargarlo hacia el refugio y descansar, pero al tocarlo este comenzó a gritar de dolor, gritaba que su cuerpo ardía y se estremecía con violencia, aquel estado solo duro unos segundos, dejando a Taylor inconsciente, Alpone lo recoge y se lo lleva corriendo. Unos días después, Taylor despierta adolorido, igual que cuando combatió contra Brow, no recordaba mucho, revisar su cuerpo para ver que las cicatrices provocadas por Ethel, no había sido un sueño, pero no se explicaba cómo había sobrevivido a tal cruento daño. Se levantó con dificultad y camino fuera de la habitación para encontrarse con Alpone, con algunas vendas. Este al verle le sonrió. – Esta vez la vimos cerca, sobre todo tu– le dice Alpone – Parece que es un hábito el terminar mis combates de esa forma– dice Taylor con algo de ironía, ambos rieron, pero se quejaron un poco por el dolor y volvieron a reír. – Gracias por sanarme, al parecer no solo eres bueno con la espada. – No fui yo quien te salvo– Alpone le cuenta lo sucedido después de que Taylor callera desmallado. – ¿No sabes donde se fue Mística? – No, cuando me recupere gracias al elixir, ella y el tipo ese, había desaparecido. – me preguntó qué tramara mi hermana. – Espera ¿esa diosa era tu hermana? –  Alpone estaba sombrado   – Por lo que se, sí. Aunque la verdad nunca le he conocido, solo lo descubrí. Es una larga historia. – Ya me la contaras en otro momento. Lo importante es decidir qué haremos a partir de ahora. Yo por mi parte necesito una nueva espada, la anterior fue destruida. – Yo continuare mi viaje. Ahora que recuerdo, cuando estuve en Liang, escuché sobre un herrero en un pueblo que no debe de estar lejos de acá ¿Te apetece ir? – Quizás esta era la señal que esperaba, algo brusca, pero efectiva. Iré, este será el comienzo de mi propio viaje. – Me alegra saber eso, hermano. –  Alpone sonríe al escuchar eso ultimo de parte Taylor. – ¿Falta mucho para llegar Taylor? –  pregunta Alpone algo aburrido, no estaba acostumbrado a viajar. – Si Alpone, aún falta, según el mapa, unos dos o tres días– contesta Taylor con pocos ánimos. – De acuerdo después de la victoria sobre la capitana Ethel, ambos decidieron viajar juntos. Aun había un largo camino desde el refugio hacia Charlton. El paso no era el más rápido, pues las heridas de Taylor aun no sanaban del todo y Alpone no tenía arma con la cual pelear, Taylor le había ofrecido a Claymore, pero era demasiado pesada para este. En sus descansos, Taylor le enseñaba algo del chi, Alpone parecía mostrar talento, y en poco tiempo logro liberarlo con mayor facilidad que Taylor, algo que le molesto un poco, pero también se sentía satisfecho, puesto que había aprendido bien las bases. 
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