CAPÍTULO 30 Sanando

1410 Palabras

Se lo dije, me armé de valor y se lo dije. Mientras lo hacía, me imaginé que mi interior era como una vieja pared llena de pinturas de distintos colores, una encima de otra. Durante toda mi vida he ido pintando esa pared, llenándola de un color y luego de otro, y así, ocultando lo que en realidad había tras ella: una niña miedosa, asustada, llorosa y angustiada. Alguien que teme vivir, que teme sentir, que teme ser dañada otra vez. Esa pared se iba descascarando capa por capa mientras yo le iba abriendo mi corazón a Mariano. Él estaba allí, quieto, pero no lo notaba incómodo. En algún punto me abrazó y yo me quebré. Lo que le contaba era pesado y doloroso, demasiado íntimo. Lo había enterrado hacía mucho tiempo y era la primera vez que lo afrontaba luego de ocultarlo por varios años. Cua

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR