Cuando abro los ojos, estoy en el lugar en que siempre quise estar. Alex abraza mi cintura, el sol apenas alumbra un poco, el frío del invierno nos abandonó hace rato, y ya estamos aun más cerca de que Alex pueda oficialmente regresar a casa. Pasaron seis meses desde mi diagnóstico y la primavera ya está por acabar. Ahora, todos mis días se centran en prepararme. Comencé a entrenar como hacia antes de comenzar mi relación con él, en un desesperado intento de mantener mi peso y mi salud controlada. Ahora, tomando las pastillas anticonceptivas y la medicación pertinente, mis ciclos volvieron a la normalidad. Pensé que iba a ser más difícil regularme, pero tardé solo dos meses en volver a la regularidad. Lo que nadie mas que yo sabe, es que comencé mi tratamiento para los ovarios

