Marido perfecto

1959 Palabras
GRACE Me arme de valor y decidí tocar la puerta de su habitación. Si íbamos a vivir aquí entonces deberíamos de socializar más. No me gustaría que Jeremy actuara como un completo extraño. Quiero conocerlo más, platicar, soy una persona habladora que le gusta saber todo. La puerta se abre y Jeremy me recibe sin camisa. Me fijé en su abdomen bien y trabajado y no pude evitar sentir un poco de curiosidad. —¿Necesitas algo? —me pregunta el. —Si. ¿Puedo pasar? —quise saber. Jeremy se hizo a un lado para que pudiera pasar. Su habitación es incluso más grande que la mía. Su cama es grande, tiene una pantalla de televisor frente a ella. Había una ventana que daba al jardín. —Wow, tu habitación es genial. —Gracias. —Pero creo que le hace falta más color, más vida. Es un poco triste. —Me da igual considerando que solo llego a dormir. La mayor parte del tiempo la paso en la empresa —me dice, poniéndose su camiseta blanca. Aún no podía creer que Jeremy sea un hombre cuarenta años, se ve joven y muy apuesto. —Pero ahora que estoy aquí no puedes pasar todo el tiempo en la empresa —le hago saber—No es bueno que me dejes aquí sola tanto tiempo. Si queremos que tu familia se crea todo esto entonces tienes que empezar parecer un hombre muy enamorado. Dispuesto a hacer tiempo de calidad para ella. —Eso lo haremos cuando tenga tiempo libre pero si, pasaremos mucho tiempo juntos. No te preocupes. —¿Qué profesión tienes? —me senté en el borde de su cama. Espero que no le moleste. —Ingeniero. —responde. —Algo así leí en la red social pero decidí preguntar. No me gusta creer mucho lo que dice Internet. —¿Desde que estás soltero has estado sexualmente con una mujer? —quiero saber, esperando impacientemente su respuesta. —Algunas. —dice. —Vale, era de esperarse. Me asustaría si dijeras que no. —Ya te dije que no soy gay, Grace. —Vale, esta bien. —me puse de pie—¿A donde saldremos mañana? Es decir, no creo que solo quieras tenerme aquí metida en tu casa. Me aburro estando sola sin hacer nada. —Mañana tengo que trabajar pero puedes salir de compras durante el día. No lo sé. Lo que más quieras hacer. Rodé los ojos porque no me gustaba que actuara como si no le importara este trabajo, cuando es él el más interesado. Me buscó por algo, ¿no? —Ya, está bien. Será como tú quieras. —¿Vamos a cenar? —medio sonreí y asentí. * JEREMY Grace es una chica bastante curiosa, quiere indagar más de lo que debería. Me gustaba que empezara a sentirse en confianza pero yo todavía no estaba preparado para contarle toda mi vida. Grace era una mujer llena de luz y alegrías, sentía que no encajaba en mi vida gris y aburrida. Eso me hizo sentir un poco mal. Grace no es una mujer para mi. Si no fuera por el contrato ella nunca se fijaría en un tipo aburrido como yo. Bajamos al comedor. Grace siempre veía cada rincón de la casa con admiración y curiosidad. Si no entendía algo me preguntaba. Me gustaba enseñarle. Nos trajeron la cena, Grace se quedó un poco confundida mirando su platillo. —¿Qué pasa? —le pregunto. —Nada. No es nada. Empezó a comer. —Hmmm —saboreó—esto está muy rico. Al principio no entendí que era. —Que bueno que te guste. Siéntete en libertad de decirle a la cocinera lo que quieras para comer. Me imagino que tenemos gustos muy diferentes en alimentación. —Bueno.... No lo sé, aún no conozco todo lo que te pueda gustar. —sonríe—pero tendremos seis meses para conocernos. Me siento extraña. —¿Por qué? —Porque... apenas ayer tenía menos de mil dólares en mi cuenta bancaria. Pensando en que tengo que trabajar cada noche para conseguir el alimento de la semana. A veces me pregunto si llegaré a fin de mes o si no... y ahora tengo quince millones de dólares en mi cuenta —me mira asombrada—¿imaginas eso? Yo no voy a poder dormir esta noche. —sonríe—Es increíble. Jamás en mi vida pensé que podría llegar a tener tanto. —Y eso que apenas es la mitad —le hago saber: parece una chica que apenas está viviendo el mundo. Es increíble saber que para mi tener esa cantidad de dinero es como tener diez dólares para ella. Es poco. —Si. También eso. Por eso quiero hacer todo bien, Jeremy. Quiero que me platiques de tus cosas para cuando llegue el momento de conocer a tu familia no quede en el aire sin saber cómo eres o lo que te gusta —me dice. Y tenía razón. —Por favor, no te sientas inseguro conmigo a la hora de hablar. Yo no juzgo a nadie. No soy para nada perfecta. Tú también puedes preguntarme lo que quieras. —Hmm —lo pensé—¿y tus padres? —Bueno, no conocí a papá. Mamá fue madre soltera. Ella me crió bien pero murió cuando cumplí diecisiete años. Desde entonces estoy sola. —Lo siento mucho. —Está bien. Es algo que no se supera pero se aprende a vivir con eso. —Sobre tu trabajo en el bar... ¿qué haces exactamente? —Atender a clientes —dijo ella un poco incómoda. No le gustaba hablar sobre ese trabajo parecía. —Y ya. Estuvo muy rica la comida. La verdad no creo cambiar mucho la dieta que tienes. —Que bueno que te gusto. ¿Te apetece hacer algo más? Grace se veía guapa en ese vestido de tela fina. Se le veían sus pezones y eso me tenía un poco nervioso desde que la vi en mi habitación. No podía evitar fantasear con ella, subirle ese vestido y hacerla mía. —Lo siento —me dice, tapándose los pechos—No pensé que fueran a verse. Carraspee. —Yo me iré a la cama. —¿Tan temprano? —Si. Ha sido un día muy cansado en la oficina. Pero puedes ir a ver una película si quieres, no se, caminar por el jardín. Algo. —Vale, Jeremy, se nota que estás muy cansado. Lo puedo ver en tus ojos. —se puso de pie—¿Me enseñas donde está la sala? La lleve hacia la sala donde tenía un mini cine. —También tienes un cine aquí. No me sorprende. —Puedes decirle a Arnold que te prepare palomitas o algún smack que quieras. —Gracias, muchas gracias. La dejé en la sala de cine y me dirigí a mi habitación. Si no me venía ella pudiera fijarse en el bulto creciente de mi entrepierna. Grace es una tentación para mi. Siempre que la veo provoca algo que no me deja en paz. Es muy peligroso empezar a sentir estas cosas. Cierro los ojos y veo su rostro sonriendo. Siento que quiero darle todo lo que nunca pudo tener. ¿Qué puedo hacer para que no se aburra durante el día? En el fondo tenía miedo de que pasara como con Natalie, que por trabajar tanto tiempo la descuidé y terminó abandonándome. Pero Grace no pudiera hacer eso ya que tenemos un contrato firmado. Pero se irá en seis meses. En seis meses volveré a quedarme solo. * GRACE La película estaba buena. Era triste y terminé llorando cuando pasaron los créditos. Era tarde en mi reloj. Estaba tan acostumbrada a dormirme tarde por mi trabajo en el bar que no me daba sueño temprano. Pero ya me sentía cansada. Además, ya quería que fuera mañana para poder hacer algo. Tengo mucho que planear con todo el dinero que tengo. Tomé el celular y miré mi cuenta de banco una vez más. Mirar todos esos numero me daba felicidad. Hasta parecía que fuera un sueño nada más. Quince millones de dólares. ¿Qué voy a hacer con tanto dinero? Claro, poner mi propio negocio para no depender de nadie nunca jamás. Subí las escaleras y abrí la puerta de la habitación de Jeremy. Estaba dormido ya. Me acerqué a él y le di un beso en la mejilla. —Buenas noches, Jeremy. Descansa. Me fui a mi habitación y me acosté. Era bastante rica esta cama, tan suave. Poco a poco me fui quedando dormida. • Es de día y despierto muy feliz. Había dormido tan cómoda que mi cuerpo se sentía relajado. Nada parecido con mi cama del apartamento. Esto si que es tener una vida de millonario. Me puse de pie y corrí la cortina para que los rayos del sol me dieran. Era un día hermoso, soleado. —Buenos días a mi, ahora soy millonaria —reí—soy millonaria. No me lo puedo creer. —me miré al espejo y pensé que debería salir a comprar productos para mi pelo. Ahora que tenía dinero podía comprar lo que yo quiera. Abrí la aplicación de tiendas de ropa y empecé a seleccionar muchos artículos. Si, admito que soy una compradora compulsiva. Con gastas unos cinco mil dólares en compras innecesarias no pasará nada. Tengo que pensar en comprar una casa propia porque cuando pasen los seis meses me tendré que mudar de aquí. Empezaré a buscar casas bonitas. Pienso que ahora puedo pensar en tener hijos porque tengo la estabilidad económica para poder darles lo que necesiten. Jamás pensé que podría meterme con un hombre para tener hijos, también existen la adopción y otros métodos. Pero eso será mucho más adelante, no quiero pensarlo desde ya porque solamente me estreso. Salí de la habitación y bajé a la cocina. —Buenos días. —le digo a la chica que está sirviendo al desayuno. —Buenos días, señorita. Acá está su desayuno. —¿Y Jeremy? —El señor ya salió a trabajar hace mucho rato. Me fijé en el reloj y eran casi las once de la mañana. Era una costumbre también levantarme tarde. —Vale, gracias. Desayune bacon con huevos, pan integral y un jugo de naranja. Estaba muy rico. Cuando terminé subí a mi habitación para buscar la ropa de hoy, pero cuando abrí el closet estaba prácticamente vacío. —¿Qué pasó aquí? Corrí escaleras abajo a buscar a la chica. —Disculpa. He visto que mi closet está vacío, ¿qué pasó con mi ropa? —El señor ordenó que la tiraran. —¿Qué? —esto no puede estar pasando. Tomé el celular y le marqué a Jeremy. —¿Si? —¿POR QUÉ HAS TIRADO TODA MI ROPA? ¿CON QUE DERECHO? —Cálmate, Grace. La he tirado porque te dejé mi tarjeta para que compres ropa nueva. No tiene límites así que puedas comprar lo que quieras. Me quedé muda cuando dijo eso. La chica me dio la tarjeta que Jeremy había dejado. Pensé que gastaría del dinero que me pago pero ahora que será un regalo prácticamente no me negué. —Gracias entonces. Que amable de tu parte. —Diviértete de compras. Corte y tomé la tarjeta. Sonreí como si fuera una niña chiquita a quien le daban su juguete favorito y, sino fuera por la chica, hubiera saltado de la alegría. Subí a la habitación y me quedé viendo la tarjeta. Yo también debería de tener una así. Jeremy es un hombre que sabe complacer. Me gusta. Nunca me han gustado los hombres tacaños. En mi closet solo había un vestido que me pondría hoy.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR