—¿Tuvimos relaciones?—pregunta nerviosamente en tono de voz bajo. Presiono mis labios en una linea y niego levemente mordiéndome el labio inferior. —Estabas ebria pequeña, aunque hubiera querido eras solo una adolescente ebria. Me pediste que te haga mía a lo que me negué inmediatamente. Ya te había visto desnuda aquella vez, ya había probado tu coño y tu exquisito sabor. Ya te habías instaurado en mi mente aquella noche. —confieso observando con detalle cada expresión de su rostro, cada reacción. Se encuentra en estado de shock, su silencio y sus labios entreabiertos me lo aseguran. —¿Por que no lo recuerdo?—cuestiona luego de unos segundos. Me encojo de hombros con una sonrisa en el rostro. —A veces el alcohol se encarga muy bien de borrar los recuerdos. —Asi que el primer día de la

