Melodie se levantó con un despertar diferente, quería estar con Sam, aunque debía ir a la tonta fiesta de su novio.
Un mensaje sonó, era de un número desconocido.
''¿Hola?''
''Soy Sam''
''Oh, perdona, no teníamos conversación previa''
''Lo sé, quería comenzar a hacer amigos''
''¿Entiendes que yo no soy el tipo de amiga que debes tener?—escribió ella mientras buscaba ropa para ponerse.
''Entiendo, pero volver al bachiller cinco años después es abrumador y me siento muy solo''
''Bueno, al menos tendrás clases en casa''
''En realidad, de eso quería hablar, creo que iré a un instituto privado''
''Oye, eso apesta''—dijo mientras revisaba una falda tableada.
''¿Porque te gustan tanto las clases en casa?''
''Porque yo las tuve...''
''¿Y porque las tenías?''
''Porque mi madre moría y no quería que lo hiciera mientras no estaba''
''Lo entiendo. Yo hubiera hecho lo mismo''
''Pero tú puedes ser normal...'' escribió recordando a su madre.
''¿Porque lo dices? ¿Que de atractivo tiene ser normal?''
''Eres distinto a mí, Sam, en ocasiones solo debes hacer lo que todos hacen''
''¿Y si no quiero?''—inquirió por mensaje.
''Tendrás problemas, porque ser distinto trae sus consecuencias''
''Creo poder con ellas''—espetó.
''¿Que quieres ser cuando termine todo esto?'' preguntó ella recostándose en su cama y dejando de lado el vestuario.
''Dibujo comics, me gustaría inspeccionar eso''
''Que dato interesante, pensé que dirías medicina o algo así''
''No, pero otro dato interesante es que debo ir a una fiesta Sam, debo cortar''
''¿No puedo ir?''
''Huh, creo que sí, aunque quizás conozcas a Sebastián y no te caiga bien''
''Entiendo que es tu novio, Mel''
''Vale, te paso la ubicación luego, adiós''—dijo cortando el teléfono con el corazón acelerado. No sabía porque, pero le daba miedo que Sebastián supiera que Sam era quien tenía a Alone.
Ella se apresura a llegar a la fiesta con un vestido romántico color blanco y flores, sabía que a Sebastián le gustaban las cosas más provocativas, pero sabía también que él estaría drogado para juzgar su vestimenta.
—Ey—dijo ella llegando a la fiesta a su novio.
—¿Porque vistes como monja?—rió él.
—Necesito investigar algo del trabajo de mi papá.
—¿Entonces que haces aquí?—volvió a reír.
—¿Ya estás drogado?
—¿Tienes algo que decirme, Mel?—dijo él acercándose atemorizante.
—En lo absoluto—dijo marchándose.
En el camino se encontró con Sam y lo tomó de las manos.
—¿Que sucede?
—Necesito investigar algo.
—¿Que cosa?
—Documentos.
—¿Que clase de documentos?
—Quiero saber si el chip que tienes es realmente Alone.
—¿Y eso porque?
—Porque de otro modo, entonces no estaría bien lo que siento.
Él la paró en seco.
—¿Que sientes?
Ella desvió la mirada.
—¿Que quieres que diga? Ya hablamos de esto, amo a Sebastián.
—¿Y entonces? ¿Que más te da cual chip me dieron?
—Porque Alone era diferente, no lo entenderías.
—Entonces dímelo—dijo poniéndose frente a ella y mirándola fijamente.
—Porque Alone había estado siempre allí, y de repente, ya no lo tengo más...
—Solo son sistemas operativos...
—No, no es así. Algo debe ser, porque nunca había sido criada por otro sistema, tampoco deberían sentir pero lo hacen, ¿sabes?
—Estás loca, no pueden sentir.
—Tú eres la prueba viviente de que pueden sentir.
—Porque siente a través de mí...
—Pero me ama a mí, no a otra persona.
—Porque eres una chica de la que alguien se enamoraría.
—No, eso es porque eres Alone—dijo dándole la espalda y marchando a la empresa de su padre. Sam la siguió.
—Quédate aquí, no te dejaran entrar—le dijo Mel.
—Sí, como sea, esto es una locura.
Ella renegó con la cabeza y se fue a la parte de archivos de la empresa, donde su seguridad preguntó que necesitaba al reconocerla.
—Solo vengo a buscar unos papeles que mi padre olvidó...
—Él se ha marchado como hace dos horas.
—Lo sé, lo vi. Él me pidió que hiciera esto.
—Bien, señorita. ¿Que necesita?
—Los archivos de quienes fueron experimentados con los chips.
—No puedo darle esa información.
—Pero si se lo puedo pedir a mi padre, es su orden.
Ella enojada vuelve a la recepción con Sam.
—¿Te dejaron entrar?
—No, dicen que es secreto.
—No quería ayudarte porque me parece una tontería, pero distraeré al guardia.
Él se acerca al área con la mirada perdida.
—¿Tú quien eres?
—Buscaba oxy, ¿ustedes tienen oxy?
El de seguridad prosigue a llamar a su amigo de los pasillos para sacarlo. Mel aprovechó la oportunidad y corrió hacía los archivos, hasta encontrar el del donante ''Samuel Levington de diecisiete años'' y luego salió despavorida y tomó la mano de Sam corriendo.
—Eso fue gracioso—dijo él.
—Fue terrible, pensé que mi corazón iba a explotar—dijo ella parando de correr.
—¿Averiguaste lo que querías?
—¿Si te digo que tengo el archivo entero te pondrás pesado?—dijo sacándolo entre su abrigo.
—Díme que sucede.
—Fue un donante masculino, es decir, tú.
—¿El receptor de Alone?
—¿Y eso que?
—Lo que te dije, no lo entenderías...
—Perdona por no entender el motivo de saber porque me vuelve especial haber sido tu sistema operativo.
—¡Porque él sentía!
—Eso es imposible, Mel.
Ella se para frente a él, muy cerca de su rostro.
—Díme que no quieres besarme.
—Sabes que quiero hacerlo.
—Pero me conoces de toda la vida...
—No, no es cierto.
—Recuerda, entra en sus memorias.
Él cierra los ojos intentándolo y solo ve a una niña llorando junto a su madre palidecida en una cama con suero. Él negó con la cabeza rápidamente y salió del recuerdo.
—Quizás no quiera su recuerdo.
—¿Porque?
—Porque le dolía...
—¿Entonces lo pudiste hacer?
—Sí, pero solo sufre al verte y yo creo que también—dijo dándose la vuelta y comenzando a caminar dándole la espalda a Melodie.
—¿Que haces?—dijo ella llegando a su lado.
—Tienes un novio dando una fiesta, debes estar con él.
—No puedes alejarte Sam, es demasiado tarde. Lo llevas dentro de ti, y lo sabes, no puedes irte lejos de mí.
—Sí puedo y lo estoy haciendo.
Ella lo toma de la mano, él mira sus manos.
—Alone era un sistema operativo, tú no.
—Si un sistema operativo sufría tanto, no quiero ser igual a él.
—Pues él te salvó la vida. Se lo debes.
—¿Deberle que? ¿Estar contigo? Pensé que me gustabas por quien eras no porque tengo un chip estúpido en la cabeza que lo determina.
—Lo sé, la fuerza no es real. Pero no puedes negarlo.
—Tengo que pensar en esto, por favor, no me sigas—dijo él apartándose rápidamente.
Ella volvió a la fiesta encontrándose a Ally.
—¡Allí estabas! Te he buscado toda la noche.
—Sí, bueno, ya me encontraste.
—No quiero ser la que te diga esto, pero Sebastián te engañó.
—¿Que?
—Mi hermano lo vio besarse por un reto con una chica.
Melodie solo vio oscuridad y fue directo a Sebastián a darle una cachetada.
—No pensé que estuvieras aquí.
Todos rieron y comenzaron a grabar la pelea.
—¡Basta con el espectáculo!—exclamó Zack quien los llevó a ambos al cuarto de Sebastián que tenía llave.
—¿Así que me engañaste?
—Era solo un reto Mel, quédate tranquila, sigo amándote.
—Eso no es amor.
—Es el que te puedo dar.
—¿No puedes no solamente no engañarme? ¿Porque siempre insistes en ser la paria que tanto habla tu padre que eres?
—Quizás porque no merezco algo mejor, quizás porque lo sea.
Ella suspiró y se acercó abrazándolo.
—No eres lo que dice tu padre.
—Pero lo arruiné...siempre lo arruino todo—dijo con los ojos perdidos.
—Recuéstate. Vamos a dormir, mañana será otro día.
Él se recuesta y busca su mirada.
—Siempre seré malo, ¿lo sabes, verdad?
—Lo sé, pero no será tan fácil alejarme.
Él sonrió y la besó, seguidamente ella se dio vuelta y soltó una lágrima.
Su celular sonó, era un texto de Sam.
''Quizás fui muy cruel''
''Está bien, tienes razón''
''¿Razón en que?''
''Que no importa que chip tengas''
''Pero me importas, como sea''
''Pero no puedo corresponderte, porque tengo novio''
''Un novio imbécil, tú lo dijiste''
''Digo muchas cosas''
''¿Entonces no es cierto? ¿No sentiste nada por mí en este tiempo que nos conocemos?''
''Lo sentía por Alone. No por ti, y como sea, amo a Sebastián''
''Si lo amaras, no te interesaría que recuerde lo que Alone veía''
''¿Acaso volviste a entrar en su memoria''
''Es difícil no hacerlo ahora que sé como hacerlo, solo estás tú en ella''
''Ya no importa''
''Claro que lo hace, él te amaba''
''Él era una cosa''
''Entonces yo, te amo''
''No soy la chica de las memorias de Alone''
''De todas formas te amo''
''Yo no, y necesito distancia''
El mensaje fue enviado pero no respondido, volcó otra lágrima por lo perdido. Sabía que amaba con locura a Sebastián, pero sabía que Sam era la opción correcta. Siempre la opción correcta no era Sebastián y eso hizo que ella se quedara.