Los rayos del sol entraron por la ventana. Fernando abrió los ojos. Su esposa no estaba a su lado y tampoco Sofia. Se paro de golpe. Diego estaba dormido. Fernando salió de la habitación para llamar a su esposa para saber donde estaba. Pero antes de que llamara la vio salir del baño con Sofia.
-¿Dónde estaban amor?, desperté y no las vi-dijo amable.
-Sofia me pidió que quería bañarse y la estaba esperado afuera del baño, ayer les traje ropa limpia-sonrió-vamos al cuarto Sofia para desenredarte el pelo-le dio un beso a su esposo.
-Si-dijo sonriendo.
Entraron a la habitación. Paola saco un cepillo de una pequeña maleta. Se le hizo extraño que Fernando no hubiera entrado. Estaba terminando con el cabello de Sofia cuando entro.
-¿Qué paso amor? -pregunto.
-Me llamo Matías para decirme que ya se van al colegio, ellos van a venir ya que salgan para comer todos juntos-sonrió.
Diego despertó. Abrió los ojos lentamente.
-¿Sofia? -dijo con un hilo de voz-¿Estas bien?
-Si Diego-dijo ella acercándose a él.
Se subió a la cama para tomar su mano y que él se asegurará de que estaba bien. Fernando y Paola se vieron extrañados por la pregunta de Diego. ¿Acaso Diego no tenía la confianza en ellos y pensaba que podrían lastimar a Sofia?
-Diego-dijo Fernando-voy a traer material para curar tu mano-dijo serio. Aun estaba confundido.
Diego dijo que si con su cabeza. Paola salió con Fernando ella también estaba confusa.
-Fernando-dijo triste-¿Qué está pasando? -pregunto.
-No sé amor, estoy muy confundido ¿qué fue eso? -también él estaba triste.
En el cuarto los niños tuvieron un tiempo para hablar.
-Diego, ellos son buenos-dijo-ayer yo tenia mucho miedo de que estuvieran enojados, pero no fue así, yo creí que me iban a gritar y golpear, ellos son personas buenas, la señora nos trajo ropa nueva, le pedí que me quería bañar y ella me espero pacientemente afuera del baño. Cepillo mi cabello son jalarme.
-No sé Sofia-dijo él apenado.
-Cuando tú estabas dormido, el doctor te curo la mano con mucho cuidado para no despertarte ¿y si quieren que nos quedemos con ellos? -Sofia estaba preocupada.
-Yo no quiero tener una familia, ya me abandonaron una vez y del señor que me engendro no sé nada ¿y si ellos al pasar un tiempo y tienen un hijo biológico nos echan a la calle? No podemos confiar en ellos-se puso muy triste.
-Yo no sé si quiero tener una familia Diego, yo ya tuve papás y no quiero otros, lo que si sé es que son buenos, nos han cuidado como ninguna persona lo ha hecho y me siento mal-dijo cabizbaja.
Los dos tenían sentimientos encontrados. Fernando se tardó apropósito para dejarlos hablar un poco, pero lo que nunca imagino fue escuchar las ultimas palabras de cada uno. Ahora con más razón Paola y Fernando estaban de acuerdo en darles una vida mejor a esos dos niños y harían lo que fuera para que ellos fueron sus hijos y vivieran felices. Entraron a la habitación como si no hubieran escuchado nada, pero los dos estaban pensando casi lo mismo.
-Diego-dijo Fernando-préstame tu mano.
Quitó el vendaje con cuidado para no lastimarlo. Al quitarlo, lavo con agua y jabón la herida. Diego hizo cara de dolor. Sofia le tenia la mano izquierda tomada.
-Ya voy a terminar pequeño, falta poquito-le sonrió.
Diego estaba preocupado. ¿Qué era lo que iba a pasar con ellos?, ya habían intentado escapar y no funcionó ¿Cómo era que iba a poder salir de ese problema?
-En unos días más voy a quitarte los puntos-dijo amablemente. Puso otras vez la venda para que no se le ensuciara la herida.
-Gracias-dijo el apenado.
-Niños-dijo Paola-¿quieren desayunar? -pregunto emocionada.
-No-dijo con tristeza Sofia-no tenemos dinero para comprar comida-agacho la cabeza.
-No te preocupes por eso, yo los invito-dijo ella sonriendo, pero con el corazón destrozado.
Los dos aceptaron ir a la cafetería del hospital a desayunar. Comieron muy poquito estaban acostumbrados a comer poco, en el orfanato había muchos niños y la comida era reducida. Fernando estaba muy pensativo. Le llego un mensaje a su celular. Eran los resultados de los análisis que les hizo a los niños al llegar, que ellos no se enteraron por estar inconscientes. Vio la pantalla y abrió el mensaje. Hizo un mueca al comprobar que sus sospechas eran ciertas. No quiso decirles nada todavía. Al terminar de desayunar volvieron al cuarto de Diego. Fernando no fue con ellos. Fue con su secretaria para decirle que cancelara sus citas del día. Fernando salió del hospital para llegar con una sorpresa para los niños.
-Hola niños-dijo sonriendo-les traje eso-les enseño las bolsas que traía con él.
-¿Qué es eso? -pregunto Sofia confundida.
Saco los regalos de las bolsas. Los puso en la cama. Sofia estaba junto a Diego. Los dos se quedaron muy sorprendidos sin saber que decir. Nunca habían recibido un regalo, los juguetes del orfanato eran para todos los niños.
-¿Son para nosotros? -dijo Sofia sorprendida.
-Si princesa-dijo él muy entusiasmado.
Paola le sonrió al ver las caritas de los niños. El celular de ella sonó y salió del cuarto. Era del colegio de sus hijos.
-Ábranlos-dijo con el mismo entusiasmo.
Sofia tomó la caja con mucha emoción. Diego por su parte estaba desconfiado, pero tampoco quería ser grosero y le gustaba la idea de poder abrir un regalo. También lo tomo. Sofia rompió el papel, dentro de la caja había una muñeca y un rompe cabezas y en la caja de Diego había un carro a control remoto y una pista de carros más pequeños. Los dos se quedaron con los ojos muy abiertos. A Sofia se le llenaron los ojos de lágrimas.
-Sofia no llores, princesa-Fernando no espera la reacción de ninguno de ellos.
Se le acerco para abrazarla. La cargo en brazos.
-Gracias-dijo-nunca había tenido un juguete que fuera solo para mi-dijo triste.
-Gracias-dijo Diego. Sonrió un poco.
-No tiene nada que agradecer-le dio un beso en la cabeza a Sofia y otro a Diego, a quien le dio un escalofrió. No estaban acostumbrados a recibir afecto.
Paola entro un poco molesta.
-¿Qué pasa amor? -pregunto Fernando.
-Tengo que ir al colegio, me llamaron Matías se metió en un problema.
-¿Qué hizo?
-Se agarro a golpes con un compañero que estaba molestando a Mariana.
-¿Qué? -casi grito-vamos yo te acompaño-le dijo algo sorprendido, pues Matías no se metía en ese tipo de problemas-niños, volveremos en un ratito más, un guardia los estará cuidado-les informo.
Ellos asintieron. El matrimonio se fue al colegio.