Más problemas 2

1561 Palabras
Matías fue el primero en levantarse. Bajo a la sala para recoger un paquete que había legado. El ruido de la aplicación lo despertó. Se le hizo muy extraño ver a sus padres dormidos en el sillón. Abrió la puerta con mucho cuidado y salió. Al regresar y cerrar la puerta hizo ruido y sus papas despertaron. -Buenos días, mamá, papá-dijo-no quería despertarlos, pero ¿Qué hacen aquí?-pregunto extrañado. -Buenos días mi amor-dijo Paola. -Buenos días hijo-dijo Fernando. -Tu hermana-dijo Paola levantándose del sillón-ayer se escapó de la casa para ir a la fiesta y la descubrimos-fue a darle un beso. - ¿Qué?-frunció el ceño-pero Mariana ¿está loca o que le pasa? -Quería ir a la fiesta-Fernando rio por lo que Matías dijo-pero hizo mal y estará castigada un buen tiempo. -Ni modo papá-dijo con pesar. -Voy a ver si los niños ya se despertaron, tenemos que ir al laboratorio-dijo Paola. - ¿Por qué mamá?-pregunto extrañado. Paola le explico todo a su hijo. -Se tienen que quedar aquí mamá-dijo preocupado. -Si hijo, eso queremos-dijo Fernando. -Amor-dijo ella-vamos con los niños para irnos y después los invito a desayunar-lo beso. - ¿Qué es eso hijo?-pregunto Fernando al ver la caja que tenía Matías en sus manos. -Es un regalo para los niños papá-sonrió. -Vamos amor-dijo él. -Me voy a bañar-dijo Matías y se fue. Paola y Fernando fueron a despertar a los niños. Diego estaba boca abajo, su cabeza estaba del lado derecho y Sofia estaba sobre su hombro izquierdo, le daba la espalda a Diego. Paola movió un poco a Diego y Fernando a Sofía. -Princesa-dijo Fernando moviéndola un poco. Sofía abrió los ojos lentamente. -Diego-dijo Paola despacio-hijo-le dijo con cariño. Los dos despertaron. - ¿Qué pasa?-dijo Diego un poco asustado- ¿hicimos algo malo? -No hijo-dijo Fernando-no se trata nada de eso. - ¿Entonces?-pregunto Sofia. -Tenemos que ir con una doctora para que los revise-explico Paola. Los dos se sentaron en la cama. -No estamos enfermo-dijo Diego. -Ya lo sé campeón-dijo Fernando-no es por que estén enfermos, es porque tienen que sacarles sangre. - ¿Por qué?-pregunto Sofia asustada. Diego también estaba asustado, pero no dijo nada. -El juez lo está pidiendo-dijo Paola-y tenemos que hacerle caso. Para que ustedes se queden aquí, es necesario hacerlo. -Cuando llegaron-empezó Fernando-estaban mal alimentados y el juez quieres saber si ya no lo están y en su sangre se puede ver eso-explico cariñosamente al ver las caritas de los niños. Sofia empezó a llorar, ella sabía lo que era eso. -Ven princesa-dijo Fernando tomándola en brazos-mamá y papá vamos a estar con ustedes, sabemos que están asustados y que tienen miedo y es normal, pero no va a pasar nada. -No-dijo Diego alzando la voz-eso duele. -Hijo-dijo Paola con mucho amor-es necesario, los dos vamos a estar con ustedes. Diego ya no dijo nada estaba pensando en cómo librarse de todo eso. Sofia dejo de llorar. Paola la cambio. Diego se vistió solo. Fernando noto que Diego estaba enojado. Fernando fue a despertar a Mariana, pero ella no estaba en su cama, salió del baño frotándose la cien. Le dolía la cabeza. Fernando al verla lo supo, beso su cabeza. -Ya que desayunes te doy a dar una pastilla. Cámbiate tenemos que salir. Fernando le explico todo. Cuando todos estuvieron listos se fueron al hospital. Sofia estaba llorando bajito. Diego tenía miedo. Paola y Fernando sabían que sería difícil que les sacaran sangre. Al llegar al hospital, el llanto de Sofia aumento. Fernando la cargo. -Vamos Diego-dijo Paola amablemente. -No-dijo él quedándose sentado en el carro-no quiero que me saquen sangre-dijo con mucho miedo. -Diego ya lo hablamos-dijo Fernando cariñosamente. -Ustedes no son mis papas-dijo enojado-y no tengo que hacer lo que ustedes dicen. -Basta Diego-dijo Fernando alzando un poco la voz-es necesario hacer esto. -No me importa-grito. Fernando le dio a Sofia a Paola quien tenía escondida su cabeza en su cuello. Matías y Mariana se sintieron mal. Ellos también le temían a las agujas -No grites hijo-le pidió Paola. -Diego-Fernando se agacho a su altura para que lo viera-vas a ser nuestro hijo y en nuestra casa hay reglas y una de ellas es no gritar, no hay necesidad de hacerlo. -Ustedes no nos entiendes-dijo todavía enojado-a ustedes no les importa que a nosotros nos duela-dijo casi llorando. -No es así Diego, les voy a poner anestesia-dijo con amor-ven baja del carro Lo tomo de la mano para ayudarlo a bajar. Diego no opuso resistencia. Entraron al hospital. Antes de ir al laboratorio como Fernando había dicho les puso anestesia en los dos brazos. - ¿Con eso no duele?-pregunto Sofia aun asustada. -Casi no se siente el piquetito mi amor-le sonrió para que no se asustara más. Cuando terminaron se fueron al laboratorio. Al llegar Fernando tomo a Sofia en brazos, empezó a llorar de nuevo. Diego se quedó afuera viendo la manera de cómo irse de ahí. Fernando la sentó en sus piernas. -Hola pequeña-dijo el químico que era experto en niños sonriendo-préstame tu bracito derecho, por favor-pidió. -Todo va a estar bien mi amor-dijo Paola tomándola de la mano que tenía libre. Fernando extendió el brazo de Sofia. El químico puso la liga. Busco una vena visible. Sofia al ver la aguja se asustó mucho más y se empezó a mover. -No te muevas mi amor-le pidió Fernando. -No quiero, no quiero-decía una y otra vez. Sofia no dejaba de moverse. Fernando tuvo que sujetarla fuerte. El químico paso un algodón con alcohol por su brazo y ella doblo su brazo. -Mi amor-dijo Paola-va a ser rápido sí. Fernando tomo su brazo para que no lo doblara. Sofia no dejaba de decir que no lo hicieran. Cuando vio que el químico acerco la aguja a su brazo, cerró los ojos con fuerza. -Au-grito. -Listo mi amor, no te muevas, por favor, para que termine rápido-le dijo Fernando-ya casi termina. Paola le daba besos en la frente y le decía cosas al oído para calmarla. El químico lleno dos tubitos y saco la aguja. -Ya fue todo mi pequeña-Fernando doblo su brazo. Sofia puso su cabeza en el hombro izquierdo de Fernando, no paraba de llorar. Salieron del cubículo y le entrego a Sofia a Matías. Diego quiso correr, pero Fernando lo atrapo. -Suéltame-gritaba él pataleando-no quiero-empezó a llorar cuando Fernando entro con él al cubículo. -Va a ser rápido hijo-le dijo Paola con cariño. El químico ya tenía todo listo. Fernando sentó a Diego en sus piernas, pero no paraba de moverse. -Diego, por favor hijo cálmate-le dijo Fernando con mucho amor. -Suéltame-grito. -Estira tu brazo, por favor-pidió el químico. -No-dijo llorando. -Voy a llamar a otra persona para que lo sujete-dijo el químico. Fernando dijo que si con la cabeza. -Diego, por favor hijo no te muevas-le pidió Fernando. Diego no entendía de razones. El químico volvió con un guardia de seguridad y este lo tomo de las piernas y Fernando del pecho. Paola estiro su brazo y lo sujeto para que no lo doblara. El químico se dio prisa en poner la liga, después el algodón con al alcohol y después inserto la aguja en su piel. -Duele-grito Diego. -Ya va a terminar mi amor-dijo Paola. -Falta poco hijo-dijo Fernando. -Por favor, duele-dijo. Después de dos tubitos llenos el químico saco la aguja. Fernando doblo su brazo. Paola quiso tomarlo en brazos, pero él no quiso. Dejo de llorar al poco tiempo. -Ven hijo-le dijo ella. -Déjenme en paz-dijo molesto-dijiste que no dolía-se quejó viendo a Fernando. -Diego-se agacho a su altura-si ayudo y mucho, créeme-dijo con ternura. Diego se volteo para otro lado. Fernando se sintió mal. Paola le sonrió un poco. Sofia estaba dormida en brazos de Matías quien sollozaba. Después se fueron con la pediatra para la revisión correspondiente. Diego camino sin decir nada. Estaba todavía molesto cuando llego con la doctora. Todos se saludaron. Se sentó en la camilla. Paola y Fernando se le quisieron acercar, pero él no quiso. Fernando estaba empezando a desesperarse un poco por la actitud de Diego, lo único que quería era que los dos niños estuvieran bien. Paola se dio cuenta de cómo se estaba sintiendo su esposo, hablaría con él al llegar a su casa. Sofia despertó asustada. La doctora Karla Torres ya casi terminaba de revisar a Diego. Paola estaba a un lado de Diego quien quería acercarse a él, pero que respeto que él no quisiera que ella estuviera cerca. Fernando al ver que Sofia estaba muy asustada y había empezado a llorar, la tomó en brazos. Ella escondió su cabeza en su cuello. Lloraba bajito. Fernando le sobaba la espalda para calmarla. -Tranquila mi amor-le decía-ya todo termino-le beso la cabeza. -Diego-dijo la doctora-estas muy bien-le sonrió-ya terminamos contigo. Ahora es turno de Sofia. Ella empezó a llorar más fuerte. -Sofia ¿estás bien?-pregunto Diego. -Si-dijo viéndolo-Diego. Fernando sintió un escalofrió al escucharlo. -Mi princesa, ya no va a ver agujas, lo prometo-dijo Fernando. Sofia no dijo nada. Fernando la sentó en la camilla, pero ella no lo soltó por completo. La doctora hizo el chequeo y dijo que Sofia también estaba muy bien. La doctora le dijo a Fernando que el certificado médico estaría listo en dos horas y quedó de mandárselos a su casa. Todos se despidieron de la doctora y fueron a desayunar.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR