ANA Debe ser una maldita broma, en cuanto Kabil pone un pie dentro de mi casa, recuerdo que mi padre piensa que él es mi novio, cosa que no puede estar más alejada de la realidad, intento mantener la calma, a mis espaldas, la risa tonta de Caroll, aumenta mi enfado, la miro por encima del hombro, mensajeándose seguramente con las otras miembros del aquelarre. —¿Quieres detenerte un momento? —tiro del brazo de Kabil. Él me mira con seriedad, sus ojos se dilatan. —Vete —pido en medio de un susurro. —¿Por qué? —se suelta molesto, metiendo ambas manos en los bolsillos de sus pantalones. —Mi padre dijo que esta cena era importante, ¿sabes lo que es eso? Significa que es familiar —siseo por lo bajo, lo que menos quiero es hacer revuelo—. Tú no entras en esa categoría. —Bueno, soy tu novi

