Al llegar a casa enseguida llamo a Gloria ya que ella debe saber todo lo que sucedió antes de ir a ese funeral
Hello teroncito
¿Qué demonios le dijo el presidente a Malek sobre mi? - voy directo al grano ya que necesito saber exactamente lo que sabe este tipo de mi
Dame un minuto
Me siento en la cama y empiezo a quitar mis botas y luego la ropa, necesito saber ¿cómo puedo salir de esto sin que los chicos salgan lastimados?
Más por esta maldita Italiana que ha venido a fastidiar mis planes y mi vida como si yo tuviera algo que ver en la maldita guerra con Malek
Lia
Te escucho
Según la información que tiene mi hermana aquí, solo le dijo a Malek que trabajaba para el equipo de Cristian, haciendo algunos trabajos de encubierto y en la parte tecnológica pero de ahí nada más, él piensa que eres un agente de bajo rango y que empezaste a trabajar desde joven pero que no quisiste involucrarte más con el gobierno
¿No sabe que soy Monaco?
No, no lo sabe, mi hermana hizo lo posible para esconder esa información sobre ti además sabes que la información de lo agentes elites está escrita a mano y solo existe un ejemplar, básicamente aunque investigue no podrá encontrar nada sobre Monaco
Bien
¿Qué sucede? ¿Malek te hizo algo?
—Lia - la voz de Ades se escucha en casa, tal vez acaba de llegar
No, tranquila, hablemos más tarde
Cuelgo la llamada justo cuando Ades entra a mi habitación
—tengo hambre, la abuela hizo guisado de vegetales - sonrio por sus caras
—debiste comer eso, es saludable - indicó
—estoy en plena adolescencia, necesito proteínas, algo como carne
—¿que tal si pedimos comida? La verdad no tengo ganas de cocinar
—por mi esta bien ¿Luz está en casa?
—ya viene en camino, pide la comida para los tres y usa la tarjeta que te di para pagar
—bueno, lo pediré y bajaré a la recepción a esperarla
Una vez el chico deja mi habitación camino hacia la ventana, mis pies descalzos apenas haciendo ruido contra el suelo frío. Afuera, la ciudad brilla con luces que no parecen encajar con el caos que siento dentro de mí. Gloria dijo que Malek no sabe que soy Monaco, y debería sentir alivio. Pero no lo siento. Malek es inteligente, demasiado. Si alguien puede conectar las piezas del rompecabezas, es él.
Me muerdo el labio, ansiosa. ¿Por qué me siento atrapada entre tantas direcciones? El presidente, Fiorella, Malek… todos ellos tirando de hilos que parecen enredarme más y más. No hay escapatoria fácil, no para mí.
—ya pedí la comida, papas y filete para Luz, pasta y filete para ti y puré y filete para mi, llegan en veinte minutos
—genial, nos conoces tan bien enano - camino hacia el y alboroto su cabello como lo hacía cuando era un niño - ¿pediste algo dulce?
—no, pero compre helado cuando venia hacia acá, lo deje en el refrigerador ¿te sirve? - asiento
—gracias, tomaré un ducha por mientras que la comida llega - aviso
—¿estas bien? - su pregunta me toma por sorpresa pero solo sonrio
—estoy bien ¿por qué lo preguntas?
—El sábado era 20 de Marzo, ese día hace un año tú
—estoy bien, ya lo supere, ve a esperar la comida - interrumpo ya que no quiero siquiera que mencionen ese día
—Lia - su tono es de advertencia como si no creyera en lo que le digo, y tiene razón, no estoy bien
Ese día, ese maldito día cambió mi vida, cambio la manera en la que veía a los demás, se que se llevo una parte de mi pero no me puedo dar el privilegio de sentir esto por que soy la mayor y yo siempre debo estar bien aunque el mundo se me venga encima
—no importa Ades, realmente lo supere, ya paso un año así que por favor no te preocupes por eso - le doy una pequeña sonrisa - cuando esperes la comida llama a Luz y apresurala así podemos comer todos juntos
—te creeré por hoy pero sabes que puedes contar conmigo ¿verdad? Soy tu hermano menor pero hay cosas que entiendo, no tienes por que cargar con todo tu sola
—Ades, puedo manejarlo. Créeme, no tienes que preocuparte.
—Eso lo dices siempre, pero no me convence. —Él suspira, rascándose la nuca. —Solo no quiero que te pase nada, Lia.
Su sinceridad me desarma, como siempre. Camino hacia él y le revuelvo el cabello, ganándome una protesta fingida de su parte.
—Te amo, enano. Pero estaré bien. Ahora ve abajo y espera la comida. No quiero cargar con las bolsas.
Ades me lanza una mirada de advertencia, pero termina saliendo de la habitación.
Cuando me quedo sola, vuelvo a la ventana. Me abrazo a mí misma, tratando de ahuyentar el frío que no es solo físico. Malek no sabe quién soy realmente. Pero si lo descubre… si alguna vez conecta las piezas, ¿podrá mirarme como lo hace ahora?
No tengo tiempo para seguir pensando en ello. Por ahora, debo concentrarme en mantener a salvo a Ades y a Luz. Y para eso, tengo que seguir jugando este juego, aunque no me guste
(...)
Despierto en medio de la noche por el sonido del celular, miro la hora y son pasada las una de madrugada
¿Qué demonios? - pregunto una vez contesto la llamada
Vaya humor que se carga la noviecita de Malek - su acento italiano solo hace que abra los ojos de golpe
¿Qué quieres?
Veo que te he despertado, pero iré directo al grano, veo que no eres la única que está con un Muhy, tu hermanita se ve bien a lado de ese chico
¿De qué demonios hablas?
Te daré una ventaja de cinco minutos - frunzo el ceño - llámala y dile que salga de ese lugar de inmediato al menos que quieras planear su funeral
La llamada se corta, me levanto de inmediato y corro a la habitación de luz pero no hay nada
Llamo a su celular pero no responde, intento hacer otra llamada pero tengo el mismo resultado
Como último recurso llamo a la persona que menos quiero ver en este mundo
Malek ¿dónde está tu hermano? - se toma algunos segundo y es lo que menos necesito
¿Por qué quieres saberlo?
Demonios solo responde la maldita pregunta de una buena vez - las manos me tiembla y lo que menos tengo en este momento es paciencia
Cálmate, y dime ¿qué sucede? - su tono es tranquilo
Fiorella acaba de llamar, me dijo que tengo cinco minutos para advertir a Luz; de lo contrario planear un funeral, luz no me contesta y estoy segura que se escapó con tu hermano
Voy a resolverlo, no te preocupes, solo cálmate, la llevaré a salvo a casa
Su tono es firme pero no se si deba creer en él, no después de lo que se acerca de su familia
Malek prometió que lo resolvería. Pero una pequeña voz dentro de mí no podía dejar de preguntarse: ¿y si esta vez, las promesas no bastan?