La bruja Para Jorge Sánchez Delgado, por aquellos años en que el baldío era de todos Aquel suceso cambió sus vidas de manera radical. No era la primera vez que se encontraban jugando en el terreno baldío, pero ésta, sí era la primera vez que veían esa luz columpiándose en las copas de los árboles. No se movía con gran rapidez, pero sí lo hacía de una manera hipnótica. Los muchachos que la vieron habían pasado gran parte de su niñez jugando ahí, para ellos, era el lugar perfecto porque tenían todas las libertades. Era un campo muy grande, donde habían volado papalotes, jugado al béisbol e incluso a las escondidillas cuando los girasoles tapizaban el terreno con una altura de casi dos metros. Nunca habían visto cosa semejante como la que ahora presenciaban. Lo más extraño que había pasad

