Prólogo
La cabeza me da vueltas, me tropiezo con la raíz que asoma de uno de los árboles que me rodea, estoy a punto de caerme pero siento que alguien me sujeta fuerte.
- ¿Estás bien? - me pregunta Claudio
- No - respondo, seguido de una risotada, él se une a mi risa, estamos increíblemente borrachos, en el bosque de la ciudad en la que vivimos, es un lugar maravilloso para venir a hacer cualquier cosa, incluso una fiesta.
Hay una fogata y autos alrededor, reconozco a algunas personas, estoy borracha pero no pierdo la conciencia, en general tolero bien el alcohol, es sólo que hoy tengo el corazón roto, y, no, no estoy ahogando mis penas en alcohol, hoy es el cumpleaños de Claudio y por supuesto que estoy aquí, ha sido mi primer y más fiel amigo desde que regresé y parecía que no conocía ya a nadie.
...............................................................................................................................................................
Volví a mi ciudad natal después de haber vivido 4 años fuera, mientras completaba mis estudios universitarios, soy maestra ahora, como siempre lo soñé. Mientras estudiaba conocí a Víctor, fue amor a primera risa, hablábamos por f*******:, ambos éramos originarios de la misma provincia y nos encontrábamos estudiando en la misma ciudad, un día me decidí y lo invite a la casa que arrendaba y compartía con dos compañeras, hablamos por horas y nos reímos mucho, esa misma noche dormimos juntos por primera vez, y ya no lo pude sacar de mi cama nunca más, 10 días después me pidió que fuera su novia, acepté de inmediato, nuestra intensidad era asombrosa, parecía para mí, sacado de un cuento de hadas, Víctor es gracioso, servicial, guapo, inteligente y está muy bien dotado... No podría pedir más, me hacía increíblemente feliz, no llevábamos juntos ni el mes cuando nuestras familias se conocieron, sus padres me amaron a mí, y mi madre lo amó a él, mi papá... él es otro tema, nunca podría gustarle nadie, aunque con los años, cedió, me gustaba verlos juntos hablando de fútbol o haciendo algún arreglo que se me ocurría en nuestro nuevo departamento, compramos un departamento a los 5 meses de vivir juntos, estábamos muy seguros de querer compartir nuestra vida.
Así transcurrieron 3 años de noviazgo, los primeros dos fueron maravillosos, realmente, no podía creer que la felicidad existiera y se mantuviera para mí, pero los últimos meses algo cambió, yo inicie mi práctica profesional y lo veía menos, a pesar de que vivíamos juntos para ese entonces, al principio pudimos arreglar nuestros tiempos y compartir momentos de pareja, pero en los últimos meses antes de volver, ya no lo veía, siempre estaba ocupado, estudiando, trabajando, con sus amigos, nisiquiera teníamos sexo, pero no me importaba, cuando lo conocí fue tan mágico que pensé que él sería el amor de mi vida para siempre.
Hace 3 meses volví a vivir a mi ciudad, Vicuña, ya estaba titulada y en realidad ansiaba volver, nunca fui una chica muy de ciudad, me gusta el campo, el aire limpio entrando por mis pulmones, cielos completamente estrellados y despejados por las noches, despertar con el cántico de los pájaros en mi ventana, tomar un té con mamá y volver a cuidar a mi gato, mi mamá es la alcadesa de nuestra ciudad, es una mujer fuerte, al servicio de la comunidad, me inculcó valores y enseñanzas que llevo siempre en mi corazón; mi padre se separó de ella el último año, no fue traumático ni mucho menos, hace ya años que se veían como amigos, él decidió probar suerte en otra ciudad, hacia el sur, era su sueño, así que se divorciaron en buenos términos, me encanta ir de visita, el campo del sur es mucho más verde y húmedo, tiene caballos, cabras, terneras, ovejas, 2 perros y gatos. Estuve muy feliz al terminar mis estudios y poder pasar un lindo verano antes de comenzar a trabajar como maestra en mi amada ciudad.
Había sido un verano hermoso, extrañé muchísimo a Víctor, aún está estudiando por lo qué no pudo pasarlo conmigo, tenía sus prácticas y laboratorios, estudia enfermería, siempre quiso hacer algo por los demás... Creo que su bondad me enamoro de él.