Jeremy: Verónica había visto las notas, lo sabía. No me creí ni por un segundo sus excusas y algo que también notaba, porque no era ningún idi*ta, era que ella huiría, lo veía en sus actitudes. Durante el resto de la tarde, tuvo esa mirada de ratón asustado y su cuerpo estaba tenso como uno. Solo se relajó más tarde, cuando la hice mía. Se entregó con tanta pasión, que sospechaba se estaba despidiendo de mí, o algo parecido, pero estaba loca si creía que eso sucedería. La estreché en mis brazos, no sin antes poner una pequeña alarma en mi móvil, que me alertaría de su posible huida. La verdad es que no la necesité, no pude dormir en toda la noche. Esas est*pidas cartas también me tenían pensando y no sabía qué hacer. Zack y Adam, creyeron que lo mejor sería confiar en la policía, pero

