Al llegar al hospital Theodore se encontró con un poco de conmoción en la entrada, fue rodeado por sus escoltas y avanzó hacia la entrada, no obstante, entre los gritos de los periodistas apostados allí, distinguió perfectamente la desagradable voz de Parker: –¿Qué hace aquí señor Boulton?, debería estar en la fiscalía apoyando a su novia. ¿Le interesa más la supuesta víctima?, dígame, ¿quién es?, ¿una amante y Margoth lo descubrió? Theodore avanzó apretando dientes y puños, para no contestarle a ese hombre que siempre hacia todo lo posible para sacar lo peor de él. Continuó su camino apresurado hasta que por fin cruzó la entrada de la institución, allí, a pesar de ser objeto de miradas curiosas, nadie se atrevió a acercarse con preguntas incómodas. Llegó hasta el puesto de enfermeras d

