Antes de llegar al comedor su teléfono sonó, al revisar tenía una llamada de Vicente, cuando atendió su amigo le dijo: –¿Dónde andas?, acabo de bajarme del avión. –Estoy en mi casa con Jackson, ¿quieres venir para acá? –Nos vemos al término de la distancia. Se sentaron a cenar, pero Theodore solicitó que le reservaran comida a su amigo que estaba próximo a llegar. Dottie estaba más tranquila, pero Ahinoa mantuvo el ceño fruncido todo el rato. El dueño de casa la observaba preocupado, sabía que los últimos acontecimientos no eran para nada favorables, si se trataba de su entorno; solo esperaba tener la oportunidad de hablar con ella para poder transmitirle seguridad y un poco de tranquilidad. Comenzaron a degustar la deliciosa comida que habían servido y al alabarla, la encargada de l

