CAPITULO 14

1147 Palabras
Tengo un ataque de valentía y decido arrodillarme, escucho como gruñe al verme en el suelo y aún no lo he tocado. Bajo su pantalón de chándal poco a poco, y sale su m*****o, está orgulloso apuntándome. Abro mi boca y saco mi lengua para ponerla en la punta, Sebas echa su cabeza hacia atrás y jadea cuando empiezo a succionar. No tengo mucha experiencia en el oral, pero doy lo mejor de mí. Juego con su tallo, pongo mis manos y la humedad de mi saliva ayuda, Sebastián recoge mi cabello en su mano y se empuja más profundo, lo miro a los ojos y me aguanto las arcadas, hasta que empieza con un vaivén en mi boca, se siente genial, mi centro palpita y siento como la humedad se hace presente. - Oh Bella -dice mientras lo succiono- relaja tu garganta -me pide mientras se empuja más adentro de mí- ¿puedo correrme?-me pregunta y como puedo hago un asentamiento de cabeza, y entonces lo siento, siento como una viscosidad pasa a través de mi garganta, es un poco salado y a la vez dulce, me siento un poco extraña pero trato de no demostrarlo. - Creo que ya te ayude bastante - me levanto del suelo y limpio mi boca. - Creo que no - me carga y me pone sobre la isla de la cocina - aún no - dice mientras abre mis piernas y se asegura que esté lo suficientemente húmeda para recibirlo mientras se introduce en mí. Sus embestidas son fuertes y sus manos en mi cadera se aprietan. Mis manos van a su espalda y lo lastimo sin querer hacerlo, cuando el orgasmo llega arrasando con todo a su paso, es muy excitante escucharlo jadear, como pega su frente a la mía mientras tiene mi cabello en sus manos, cuando abre la boca y cierra sus ojos y corre su cabeza hacia atrás. Se corre dentro de mí y una alarma suena en mi cabeza, el maldito preservativo, tengo que comprar anticonceptivos de emergencia, esto no puede volver a pasar. - Te ves tan sexy, con mis líquidos dentro de ti - me dice mientras juega con sus dedos en mi botón, lo estimula y mis piernas tiemblan, lo veo sonreír. Me besa mientras sale de mí y busca algo con que limpiarme. - Sebastián, necesito irme -le digo mientras bajo de la encimera con mucho cuidado de no lastimarme. - Ok, vamos - toma mi mano y busca una camisa para ponerse mientras entro al baño a organizarme un poco para verme presentable. Salimos en su auto para mi casa, al bajarme me detiene para darme un beso. - Es la última vez Sebastián - le advierto, tengo novio y tengo que dedicarme a construir algo entre nosotros si quiero que funcione. - La última vez - me dice mientras me roba otro beso. Salgo del auto, y entro rápido a mi casa, creo que estoy logrando que nadie me vea en la camisa de un hombre cuando mi hermana habla. - Que bien te queda la camisa negra hermanita - pasa por mi lado y continúa bajando la escalera. No le respondo y entro a mi cuarto para bañarme y tratar de descansar un poco. Mi teléfono suena con un mensaje de texto de mi profesor. - Esta tarde tenemos reunión, no lo olvides... - ¡La maldita reunión! - ¡Ok! Señor Wood - escribo y me tiro a la cama. Esta noche fue espectacular, no me siento nada culpable por haberme ido con mi profesor, pero no debí hacerlo. Se supone que tengo que crear un vínculo con Luca y lo estoy creando con mi profesor. Miro la hora en mi teléfono y es casi medio día, necesito tomar un baño y alistarme para la dichosa reunión. Me baño y me alisto en menos de una hora, aplico poco maquillaje y trato de priorizar la ropa cómoda. Tengo el cuerpo demasiado adolorido y muy marcado, de alguna manera tengo todas las huellas de Sebastián sobre mi piel. Tomo mi bolsa y algunos documentos, para bajar a almorzar. Mamá y papá me miran diferente, algo raro está pasando. -¿Quién es? - pregunta papa y miro a mi querida hermanita. - ¿A qué te refieres? - Me siento a esperar que acomoden mi plato en la mesa. —¿Con quién estás saliendo? —pregunta papa sin mucho rodeo. Recibo la comida en mi plato y me debato entre decir la verdad o no. -Luca, me pidió que fuera su novia y le dije que si - mama sonríe y se levanta de la silla para besar mi mejilla. - Hija, Luca es perfecto para ti - me dice mamá y vuelve a la mesa. - Quiero que lo traigas a la casa, quiero hablar con él, esta noche - niego. - No puedo, papá, tengo reunión de un caso esta tarde. Quizás mañana o el otro fin de semana. Ya conoces a Luca, ¿para qué quieres que venga tan urgente? - quiero embutirme de comida y evitar hablar, no sé por qué abrí mi bocotá. - Luca, es tu novio, necesito que me diga cuáles son las intenciones que tiene contigo - ruedo los ojos. - Papá, no estamos en el siglo uno. Ya estoy grande para estas cosas - bebo mi jugo. Me limpio con la servilleta y me levanto - tengo que irme — beso la frente de papá y mamá y miro a Carla prometiéndole que voy a desquitarme. Me lavo los dientes antes de salir y busco mi auto en el estacionamiento. Llego muy puntual a la sala de debates, cuando llego no hay nadie, ni siquiera Sebastián. Me siento, quizá llegue muy temprano. Tocan la puerta y entra Sebastián con una sonrisa. - ¿Qué haces aquí? - me pregunta. - Tenemos una reunión, me enviaste un texto recordándome - Lo veo sonreír. - Quizás por equivocación cancelé la reunión sin querer - me levanto, tomo mi bolso y trato de salir de la sala - ¿Por qué te vas? - Sebastián - suspiro - no estoy para juegos en este momento. -Te invito a un lugar. Solo los dos, sin sexo. Si no quieres - me toma de la mano. - Es mejor que no, estoy demasiado cansada - miro mi mano enlazada con la de él. - Puedes dormir un rato, mientras llegamos - se acerca y corre un mechón de mi cabello detrás de mi oreja - ¿Vamos? - respira cerca de mi boca - ¡dime que sí! - deposita un beso casto en mis labios - ¡dime que sí! - otro beso y sonrio. — ¿Sin sexo? - pregunto mirándolo a los ojos y lo veo sonreír mientras muerde su labio inferior. -Sin sexo... si no quieres... —susurra.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR