- Último día de esta semana —me grita mi mejor amiga - Mañana hay fiesta en el club, ¿vamos a ir?
- Luca me pidió ser su novia, le dije que sí — fueron mis palabras, apenas terminó de hablar. La veo virar los ojos y después hacer una especie de mueca.
- ¡Woww! Eso era lo que querías, ¿no? Supongo que tengo que felicitarte, amiga —pongo mi cara de “lo estoy dudando”.
- No lo sé, estoy dudándolo.
—¿Por qué? - la escuchó carcajear en risas. ¡Es en serio!
- Me beso, por fin lo hizo y no sentí las chispas ni las mariposas, ¿me entiendes?...
- Estás jodida, amiga. Déjalo entonces, te enamoraste de la idea de estar con él, ¡quizá esperar tanto tiempo mato esa idea que tenías!!!
- Pero lo amo, ¡sé que lo hago! - Luci se cruza de brazos.
- Amas la idea de estar con él, ¡no a él! Es mejor que te des cuenta antes de que no puedas controlar la situación.
- Me siento fatal, pensé que iba a ser extraordinario. Cuando por fin nos diéramos nuestro primer beso siendo novios, pero no sentí nada.
- Ten sexo con él, es la única manera de que te des cuenta si es el indicado. - La miro fijamente a los ojos y levanto una ceja - son novios, ¡los novios tienen sexo! - levanta sus hombros.
- Voy a intentarlo, tienes razón, ¡los novios tienen sexo! - asiento con la cabeza.
Escucho una tos detrás de mí, mi amiga abre los ojos pero no habla.
- Tiene razón, señorita Parisi los novios tienen sexo - Dios mío... trágame tierra. ¡Esa voz!
- Sebastián... Señor Wood - me da una tos inesperada cuando me giro y lo veo de frente, sin apartar la mirada de mis ojos. Mi asombro es bastante, ¡porque tenía que escucharme decir eso! —¿Me necesitaba o es una coincidencia? — No sé qué más decir.
- Estaba buscándola, quiero que me acompañe al juzgado en la tarde de mañana- mis mejillas están calientes.
- Sí, señor - me entrega muchas carpetas llenas de documentos y me quedo esperando a que se vaya, pero...
- Estos documentos son para el caso al que la estoy invitando, estúdielos, nos vemos a las dos en punto en el juzgado - ok.
No logro responder nada, se va, tiene su expresión enojada.
- ¿Por qué me pasan estas cosas a mí? - reniego. - ¿Por qué no me dijiste que venía detrás de mí? - le digo a mi mejor amiga cuando me giro.
- No lo vi, amiga, lo siento - levanta los hombros y achico mi mirada.
-Realmente está buenísimo. Viste su expresión. Estaba que se lo llevaba el mismísimo - carcajea.
—¡Luci! —niego - pero tienes toda la razón, ¡está buenísimo! - suspiro - pero ya no puede volver a pasar. Fue solo sexo, ¡ahora tengo novio!
- Eres una amargada, me gustabas más cuando estabas detrás de Luca que ahora que lo tienes - se va y me deja sola.
Llego a casa y saludo a mamá y a papá, hablamos un rato sobre la empresa. Sobre algunos casos que tiene papa y sobre lo felices que están porque ya casi termino la universidad.
Me siento agotada.
Subo a mi habitación, tomo un baño y me pongo una pijama para empezar a estudiar el caso que me entregó Sebastián.
Estoy demasiado concentrada en el caso, cuando escucho que tocan la puerta.
-Adelante - respondo.
—¿Hola? —sonrió.
— Hola — respondo y Luci, se sienta en mi cama.
- No debí dejarte sola, así que vine a disculparme y quedarme a dormir contigo - la abrazo.
- Eres una tonta, pero sabes que te amo, ¿verdad?
— Yo también te amo —se acuesta a mi lado.
-¿En serio viniste en pijama? - Me burlo, mi amiga es una adicta a la moda, no me puedo imaginar verla conduciendo vestida así.
-Sí, no quería dormir enojada contigo. Entonces vine a dormir contigo.
-No estoy enojada contigo, Lucía.
- Pero yo contigo, sí. Pero ya se me pasó. ¿Estás estudiando el caso del profe Wood? —Asiento.
- Está un poco complicado, pero definitivamente el cliente es inocente. Hay muchas cosas a favor de él. Espero que no nos equivoquemos y no perdamos el caso. Quiero llegar a mi racha limpia.
- Lo harás, Ana. Eres la mejor —me besa la mejilla.
Le pido a mi nana que nos suba la cena a la habitación. Mientras comemos, Luci habla con un chico rubio con el que está saliendo y la veo emocionada. Así es ella, ella se enoja sola y después aparece diciéndome que estaba enojada. Llevamos una amistad de muchos años, más de diez para ser exactos.
Terminamos de cenar y Luci duerme mientras término de estudiar el caso y de sacar algunas observaciones que tengo para el mismo. Me apasiona el caso, es una persona que, a mi parecer, es acusada injustamente.
Tomo el teléfono y lo reviso un poco, no lo he visto durante todo el día. Entro a mis r************* . Ya está un poco tarde, debería de prepararme para dormir. Dejo el celular en la mesita de noche mientras voy a cepillarme los dientes.
CHAT
-¿Cómo va el caso? - Hay un mensaje en la pantalla de mi teléfono de mi querido y deseado profesor.
— Es tarde, no deberías preguntar por el caso a esta hora de la noche - le respondo y sonrió a la pantalla.
- ¿Qué debería preguntar? Bella
-Cualquier cosa, menos del caso. sabes que puede filtrarse cualquier información y no queremos eso.
-¿Estás sola? - Miro a mi mejor amiga. ya dormida.
—No. No estoy sola, señor Wood.
- Disculpe que le escriba a esta hora, señorita Parisi - Tres puntos indicando que escribe, pero no llega el mensaje.
- No se preocupe, señor Wood, usted es mi profesor — me dolió más de la cuenta escribir estas últimas líneas.
— Descansa. Mañana la espero a las dos en punto en el juzgado.
- Ok.
- Ok - apago el teléfono, hay algo que no está bien, estoy empezando a despertar sentimientos por mi profesor y ahora soy novia de Luca.