FENDER ASTARTÉ No tardó en entrar un joven alto y robusto de cabello rubio, tez aperlada y ojos como el zafiro quien de inmediato le sonrió juguetonamente a Diane; Trate de ver la expresión de Diane de reojo y distinguí una sonrisa realmente gustosa, mientras que el pelirrojo a su lado pareciese que hubiese visto un fantasma. — ¿De dónde se conocen? —Pregunte. —Entre a la mansión Solís para ser uno de los hombres del señor Dan —Contesto el rubio— Fui evaluado por la señorita al mismo tiempo que su mano derecha, pero enseguida fui tomado por el señor Zeru gracias a mi potencial. —Así es. —Respondió Diane contenta— Te has fortalecido y has crecido demasiado, no puedo creer que a tus diecinueve años estés así. —Y la señorita se ha vuelto más hermosa. —dijo con descaro sin quitarle la mir

