FENDER ASTARTÉ Al verla sorprendida por aquel hecho no pude evitar sentirme lastimado, tal vez no tuvimos la mejor relación porque siempre fue una competición, pero en verdad me gustaba porque nuestras personalidades tenían cierto parecido, los propósitos, metas y sentires eran los mismos. Ya no quería guardarme ese hecho y quería compartirlo antes de negarme por completo, tome de su mano sintiendo como esta no era para nada delicada, se notaba que quedó marcada por duros entrenamientos y como si quisiera despojarme del sentimiento le puse el broche en mano y la solté como si no hubiese retorno. —Antes quería casarme, sin embargo, ya no. — ¿En qué momento ocurrió? —No sé en qué momento exactamente ocurrió, tal vez fue cuando Zeru me llevó a verte entrenar. —Recordé— Estabas sumamente

