Natalia estaba dormida, pero su sueño se ve interrumpido debido al el ruido y el murmullo de algunas personas que se escucha en su habitación. Ella abre los ojos y ve a dos empleadas que salen con parte de su ropa. —¿Qué hacen? — pregunta mientras se sienta en la cama para ponerse de pie. —Disculpe señora no la queríamos despertar. — dice una de las mujeres. —Quiero saber por qué razón se están llevando mi ropa. —El señor nos ordenó mover sus cosas a otra habitación. —¿A cuál habitación van a llevar mis cosas? —A la del señor. — le contestan con una sonrisa y ella se queda sorprendida con lo que ha escuchado. —¿Quién le dio la orden de mover mis cosas al cuarto del señor? — pregunta sabiendo muy bien que ellas no harían nada de eso sin la orden de Braulio, pero por alguna razón ell

