Braulio sale del baño, dejando atrás una estela de vapor que se mezcla con el aroma de su loción. Lleva puesto solo su pantalón de pijama, dejando su torso descubierto. Al ver a Natalia inmóvil en la cama, una sonrisa traviesa se dibuja en su rostro, al saber que ella solo finge estar dormida. Se acerca con sigilo y se desliza junto a ella, pegando su cuerpo cálido al de ella. Natalia siente una oleada de calor familiar recorrer su piel, erizándole los vellos de la nuca. Las manos de Braulio comienzan a recorrer su cintura con movimientos suaves y lentos, despertando en ella una sensación de deseo incontrolable. Su respiración se vuelve pesada y sus labios se acercan peligrosamente a los de Natalia. De repente, Braulio la gira sobre su espalda y la besa con ternura. El beso es suave y ap

