— Adelante, el señor Rhys lo espera. — Digo con una sonrisa en elrostro señalando la puerta de la oficina de Ethan. En cuanto el hombre desaparece tras la puerta regreso la vista al monitor y continuo tecleando sin parar, tengo los dedos entumecidos de tanto golpearlos sobre el tecleado, si no amara tanto a mi jefe probablemente hubiera renunciado a mi trabajo hace mucho tiempo. Ignoro el sonido de los correos entrando en mi bandeja de entrada por un momento, por lo menos en lo que terminó de transcribir el último párrafo. Entrelazó los dedos y los estiró hacia el frente para hacerlos tronar, el sonido es reconfortante y siento como se relajan mis articulación, con un leve masaje en las sienes procedo a abrir cada uno de los correos que recibí en los últimos cinco minutos. Doy un pequ

