Desperté con una sensación de confusión, estaba segura de haberme acostado en el sofá la noche anterior y no creo haber bebido tanto, tampoco creo que de un día a otro haya adquirido poderes de teletransportación, solo había una explicación razonable para haber amanecido en la cama. Me gire para confirmar mi teoría y efectivamente Ethan estaba a mi lado, dormido bajo las sábanas y su libro perfectamente acomodado en la mesa de al lado. Me levanté de la cama intentando hacer el menor ruido posible, no quería despertar a Ethan, no quería tener esta plática ahora. — ¿Tienes la costumbre de huir por las mañanas? — Pregunto cuando estaba apunto de salir por la puerta, era la segunda vez que pasábamos por una situación igual. — Solo cuando duermo con mi jefe. — Abrí la puerta y camine por la

